Como algunos sabéis, llevo tiempo trabajando en el proyecto "Romances para Aprender", y continuaré anunciando aquí cada vez que publique una nueva entrega, porque éste es el lugar adecuado para presentaros todos mis trabajos relacionados de una forma o de otra con la docencia, y con esta bella profesión que es la de ser Maestro. Ahora bien, una vez que el proyecto se ha ido afianzando, ya con la tercera entrega, creo que ha llegado el momento de darle un mayor protagonismo, con entidad propia y con la creación de un blog exclusivo para el proyecto...
El blog ya lo he puesto en marcha y, como no podía ser de otra manera, se llama "Romances para Aprender". Pero claro, no es un blog al uso, en el que se vayan a escribir artículos de diferentes temáticas u opiniones, sino que se irá construyendo, muy poco a poco, con cada uno de los nuevos romances que vaya creando sobre temas y contenidos de Ciencias de la Naturaleza y Ciencias Sociales para Educación Primaria. No me voy a extender aquí mucho volviendo a hablar del proyecto con detalle, pero os dejo aquí un par de enlaces directos al blog... El primero os lleva a la última de las entregas que acabo de subir, dedicada en este caso a "Los Seres Vivos". Aquí lo tenéis:
En el segundo enlace, podéis acceder directamente a una página que he creado dentro del blog, con un índice y una presentación del proyecto, donde explico detenidamente en qué consiste. Desde esta página del blog podréis navegar cómodamente de un capítulo a otro, como si de una web tradicional se tratara. Para ello, en la parte superior de cada post, habrá siempre un enlace al índice, que iré actualizando a medida que vaya subiendo nuevos romances. Lo podéis ver aquí:
Lo mejor de todo es que ni siquiera hace falta que entréis al blog a través de un enlace que yo os ponga, porque basta con que escribáis en un buscador su título (Romances para aprender), para que os aparezca probablemente en el primer lugar en la lista de resultados de vuestro navegador ;-)
Un cordial saludo y espero que os sea de utilidad.
Durante catorce años fue parte de nuestra familia. Nos regaló compañía, ternura
y una forma silenciosa de querernos. Este artículo nace también del dolor por su
pérdida y del amor que dimos y recibimos junto a él.
Hablar de la muerte a los niños en
la escuela —y en casa— no es fácil. A menudo la evitamos pensando que “ya
llegará el momento”, que “son demasiado pequeños” o que “no es un tema
adecuado”. Sin embargo, la muerte forma parte de la vida, y los niños, antes o
después, se encuentran con ella, a
veces demasiado bruscamente: la pérdida de un abuelo, de una mascota, de
personas cuyo fallecimiento o enfermedad grave conocen a través de noticias que
les llegan…
En el colegio, en las sesiones de “Medidas de Atención Educativa” o en
cualquier otro momento que veamos conveniente, tenemos una oportunidad
privilegiada para acompañar, poner
palabras, normalizar emociones y ofrecer seguridad a los niños, ante un
tema que puede llegar a ser traumático para ellos si les viene de repente, sin
avisar, por el tabú que nos autoimponemosa la hora de abordarlo.
Este artículo pretende ser un
recurso práctico y reflexivo para docentes
y familias que quieran abordar este tema con niños de segundo y tercer ciclo de Educación Primaria, desde el respeto, la
calma y la verdad.
Un punto de partida: la vida también se acaba
Siempre suele haber una "espoleta" o motivo para emprender algo, y en este caso ha sido una reciente situación personal la que me ha motivado a preparar ahora este artículo... Durante estas pasadas Navidades, en mi familia hemos vivido de cerca la fragilidad de la vida. Mi suegra, Victoria, con 95 años, ha pasado por momentos críticos en el hospital, y aunque con una fortaleza asombrosa se ha ido recuperando poco a poco, somos conscientes de que la cercanía del final es evidente.
Casi al mismo tiempo, hemos tenido que despedirnos de nuestro querido gatito, que llevaba con nosotros catorce años. Para nosotros, no era “solo una mascota”, sino un miembro más de la familia. Los que tenéis mascotas o habéis sufrido su pérdida, sabéis de qué estoy hablando… La enfermedad de nuestro Deri, su ingreso veterinario y la despedida final cuando falleció, han supuesto un golpe emocional muy fuerte, que sabemos que nos va a costar superar.
Es cierto que no todas las pérdidas son iguales, pero todas duelen, y todas generan preguntas en los niños.
¿Por qué hablar de la muerte con niños?
Principalmente, porque evitar el
tema no les protege. Al contrario:
Los niños perciben el dolor, aunque no se les
explique.
Si no encuentran
respuestas, las inventan, y a menudo
son más angustiantes.
-Hablar de la muerte no provoca necesariamente tristeza,
sino que ayuda a entenderla.
Educar sobre la muerte no es
dramatizarla, sino integrarla como parte
del ciclo vital, con un lenguaje adaptado a la edad de los niños.
Cómo suelen entender la muerte los niños de Educación Primaria
Entre los 7 y los 12 años, los
niños comienzan a comprender:
Que la muerte es irreversible.
Que es universal (le ocurre a todos los seres
vivos).
Que tiene causas naturales (enfermedad, vejez).
Sin embargo, su mundo emocional
aún está en construcción. Por eso pueden alternar momentos de tristeza con juego,
risas o aparente indiferencia. Esto no
significa que no les importe, sino que su forma de procesar el dolor es
diferente a la de los adultos.
Claves para trabajar la muerte en el aula o en casa
1. Decir la verdad, con palabras sencillas
Evitar eufemismos como “se fue”,
“se quedó dormido” o “nos dejó”, que pueden generar miedo o confusión. Mejor
utilizar frases más honestas y didácticas como:
“Su cuerpo estaba muy enfermo y dejó de funcionar”.
2. Validar todas las emociones
No hay emociones correctas o
incorrectas:
Tristeza
Rabia
Miedo
Silencio
Todas se pueden dar en estas situaciones, incluso de forma simultánea, y hay que comprenderlas para apoyar a quienes las sienten, sean adultos o niños.
Frases que pueden resultar útiles:
“Es normal sentirse así”.
“Cada persona vive la tristeza a su manera”.
3. No forzar, pero sí ofrecer espacios
Algunos niños querrán hablar,
otros dibujar, otros no decir nada. Todas estas alternativas están bien y
pueden ser las más adecuadas para ellos en ese momento, porque “no hay dos niños iguales”.
4. Transmitir seguridad
Especialmente cuando la pérdida
afecta a alguien cercano:
Explicar que la
mayoría de las personas no se mueren de repente.
Diferenciar enfermedad
grave de pequeños malestares cotidianos.
La pérdida de una mascota: un duelo real
A veces se minimiza: “era solo un
animal”. Para un niño, no lo es, como tampoco lo es para nosotros. Las
mascotas:
Acompañan rutinas.
Escuchan sin juzgar.
Representan seguridad
y afecto.
Para un niño, una mascota es un
vínculo real. Su pérdida suele ser el primer contacto con la muerte, y bien
trabajada puede convertirse en un aprendizaje emocional profundo.
Actividades posibles:
Escribir una carta de
despedida.
Hacer un dibujo o un
pequeño ritual simbólico.
Recordar momentos
bonitos compartidos.
Propuestas de actividades educativas para Educación Primaria
🌱1. El ciclo de
la vida
Ver un vídeo corto sobre el ciclo vital
(plantas, animales, personas) y dialogar después. Por ejemplo: “Ciclo de la vida de los seres vivos”:
🖍2. Dibujar
emociones
Pedir que dibujen “cómo se siente el corazón cuando alguien
muere”. No nos tenemos que centrar en la “calidad” o técnica del dibujo, sino en el relato que los niños
quieran transmitirnos con él.
🗣3. Asamblea de
preguntas
Establecer un momento y un espacio
donde cualquier pregunta sea válida, incluso las que nos puedan incomodar a los
adultos.
💻 4. Actividades
interactivas
Usar herramientas digitales
sencillas para:
Relacionar emociones con situaciones. Por ejemplo:
Cuestionario:
situaciones y emociones:
“El
duelo y sus etapas” (Genially): Si lo ves en el móvil, ponlo en posición horizontal para poder leer el texto en un tamaño aceptable.
“El ciclo de la vida” (Genially):
Trabajar vocabulario emocional. Se puede hacer una tormenta de ideas y puesta en común,
recopilando el vocabulario aportado por todos los niños, y el que les queramos
proporcionar como apoyo, en caso de ser necesario.
Crear murales colaborativos de recuerdos. Podemos proponer a los niños la utilización de dibujos
o fotografías genéricas o personales, contando siempre con el consentimiento
paterno, tras haberles informado de la actividad.
Recursos audiovisuales recomendados
Películas:
Coco – Para trabajar
la muerte desde la memoria, la familia y el recuerdo amoroso. Trailer:
Up (primeros
minutos) – Ideal para hablar de la pérdida y el vínculo afectivo. Trailer:
Inside Out –
Para comprender la tristeza como emoción necesaria. Trailer:
Otros enlaces a vídeos educativos (seleccionados para
Primaria) (Conviene siempre visualizarlos
previamente y elegir fragmentos)
El duelo para niños – Smile and Learn.
Aprender a decir
adiós y manejar la tristeza.
👉Vídeo educativo
para niños en el que aprenderán de manera clara y visual qué significa pasar
por un duelo, cómo reconocer la tristeza por la pérdida de alguien o algo
querido, y cómo manejar estas emociones de forma saludable.
Cuento animado “El árbol de los recuerdos”
Metáfora visual
sobre el duelo y el recuerdo. Un libro para enseñarnos a comprender hechos tan
importantes en la vida como la muerte o la ausencia de los seres queridos.
👉Perfecto para
diálogo posterior.
El papel del docente: no tenemos todas las respuestas
Trabajar la muerte con niños no exige saberlo todo, sino
estar disponible. A veces bastará con decir:
“No lo sé, pero podemos pensarlo juntos"...
“Entiendo que eso te preocupe"...
Educar también es acompañar en la vulnerabilidad, y
mostrar que sentir dolor no nos rompe: nos humaniza.
Para terminar
Hablar de la muerte con niños no es una lección más del
currículo, sino una lección de vida. Cuando lo hacemos desde el respeto, la
verdad y el cariño, no les quitamos la infancia: les damos herramientas para
vivirla con más conciencia y seguridad.
Porque educar no es solo enseñar a leer y escribir, también
es ayudar a comprender, a sentir y a despedirse.