lunes, 6 de julio de 2026

GUÍA DE EXPLORADORES DE S7: Fichas de personajes

Con motivo de la celebración del día 6 de julio; es decir, el 6 del 7, he creado un capítulo especial en el blog "Sixevencianos", con las fichas de los personajes que forman parte de la serie, y que reproduzco también a continuación...

🟢 1. WILLITY

  • Especie: Nimbi (Forma base)
  • Aspecto Físico: Es un pequeño ser con aspecto de tierno peluche de color verde brillante. Destaca por su fisonomía redondeada, con extremidades cortas y libre de ropa. Sus rasgos más llamativos son sus enormes, oscuros e inocentes ojos, capaces de reflejar una curiosidad infinita, y sus expresivas orejas.

  • Rasgos Emocionales y Personalidad: Impulsivo, optimista y profundamente curioso. Willity posee la inocencia pura del explorador; no le teme a lo desconocido, sino que lo ve como una oportunidad para aprender. Su entusiasmo es contagioso, actuando a menudo como el motor que empuja al grupo a dar el primer paso hacia la aventura.

  • Rol en el Equipo: El alma y la motivación del grupo. Su valentía inocente une las voluntades de los demás cuando la duda acecha.

​🟡 2. SIXEVENÍN

  • Especie: Sixevenciano (Aprendiz de Maestro)

  • Aspecto Físico: De fisonomía similar a la de su especie, pero con una presencia más pausada. Viste una túnica tradicional de un majestuoso color amarillo-anaranjado, adornada con intrincados bordados rúnicos y geométricos. Sus mangas son alargadas, cubriendo sus brazos de manera elegante casi hasta llegar a las manos.

  • Rasgos Emocionales y Personalidad: Prudente, analítico y protector. Posee un gran respeto por el conocimiento científico establecido, lo que a veces le hace chocar con las sorpresas que depara el planeta. Aunque prefiere la seguridad de los mapas conocidos, su lealtad hacia Willity le obliga a superar sus propios miedos.

  • Rol en el Equipo: La voz de la prudencia, el análisis de datos y la interpretación de los mapas y la tecnología conocida.

​🐱 3. DERI

  • Especie: Criatura endémica de S7 (Felino Planeador)

  • Aspecto Físico: Un espécimen único con una adorable carita infantil y grandes ojos. Aunque su silueta recuerda a la de un pequeño felino, su cuerpo no tiene pelaje común: está cubierto por un patrón de escamas exóticas y plumas en tonos ocres y azulados, y cuenta con membranas laterales que le permiten planear a gran velocidad. No posee ropa ni elementos artificiales.

  • Rasgos Emocionales y Personalidad: Audaz, leal e increíblemente intuitivo. Deri es incapaz de quedarse quieto ante el peligro. Aunque se expresa mediante sutiles maullidos y sonidos nativos, comprende perfectamente el entorno y las emociones de sus compañeros. Tiene un vínculo muy especial con Willity y con Jazzi.

  • Rol en el Equipo: Explorador de vanguardia y alerta temprana. Su agilidad y capacidad de planeo le permiten llegar a lugares inalcanzables para los demás.

​🔵 4. IRIS

  • Especie: Sixevenciana (Custodia del Conocimiento Antiguo)

  • Aspecto Físico: Una sixevenciana de porte sereno y elegante. Viste una túnica tradicional de un suave y evocador color azul celeste. Sus mangas son largas y caen de forma estilizada y estrecha sobre sus brazos, sin colgar excesivamente, dándole un aire de misticismo y solemnidad.

  • Rasgos Emocionales y Personalidad: Serena, espiritual y sumamente sabia. Iris posee una conexión profunda con el pasado olvidado de S7. Habla con una voz tranquila y melodiosa que transmite paz instantánea. No teme a lo oculto porque sabe que los sistemas establecidos a menudo ocultan la verdad por conveniencia.

  • Rol en el Equipo: Guía espiritual y descodificadora del lore antiguo. Es el puente entre la tecnología moderna y los secretos mitológicos del planeta.

​🌸 5. YAZZI

  • Especie: Nimbi (Subespecie Musical)

  • Aspecto Físico: Una Nimbi menuda y de baja estatura, ligeramente más bajita que Willity. Su cuerpo, con aspecto de peluche suave, es de un llamativo color rosa fucsia y al igual que Willity, tampoco lleva prendas de ropa. Siempre lleva en sus manos su herramienta más preciada: una pequeña e iridiscente ramita de cristal.

  • Rasgos Emocionales y Personalidad: Enérgica, alegre y desbordante de travesura. Yazzi es un torbellino de actividad que utiliza la música como lenguaje y como herramienta. Es sumamente perspicaz y decidida; no duda un segundo en saltar a la acción si la situación lo requiere.

  • Rol en el Equipo: Catalizadora rítmica y soporte táctico. Utiliza su ramita de cristal para hacer resonar las estructuras del entorno y activar mecanismos rúnicos a través de la música.

​🟤 6. RAMSI

  • Especie: Nimbi (Subespecie Exploradora)

  • Aspecto Físico: El miembro más grande y robusto del grupo. Su piel es de una textura densa y un color marrón rojizo que recuerda a la arcilla del planeta. Su fisonomía es natural, sin ropajes en sus extremidades. En su espalda porta siempre una enorme mochila de explorador, repleta de herramientas de campo.

  • Rasgos Emocionales y Personalidad: Serio, pragmático y de una valentía inquebrantable. De pocas palabras pero de acciones firmes. Aunque se desplaza con un andar lento y pesado, posee una paciencia infinita y una determinación de hierro. Es un superviviente nato que transmite una gran seguridad al grupo.

  • Rol en el Equipo: El especialista en orientación, intendencia y la fuerza física del grupo. Es el encargado de abrir caminos seguros en terrenos difíciles.

¡A mediados de julio volveremos con más aventuras!

Saludos para todos.

martes, 30 de junio de 2026

Romance de las Plantas

Hola a todos:

Hago esta breve entrada, para anunciaros que acabo de subir al blog, "Romances para aprender", el romance dedicado a las plantas. Os copio a continuación parte del texto con el que he presentado esta nueva entrega, junto con el enlace para que podáis leer el artículo en el propio blog.

Fotosíntesis

En la etapa final del curso, terminé de escribir este cuarto romance, dedicado a las plantas. Este es el más extenso de los escritos hasta ahora, con casi 90 estrofas. Para organizar y estructurar bien los contenidos, y al igual que he hecho con los anteriores romances, he destacado en COLOR Y MAYÚSCULAS los que serían los distintos apartados, y también en MAYÚSCULAS Y NEGRITA, los subapartados correspondientes.

Así pues, después de unos días de "post-producción", siguiendo el argot editorial y cinematográfico, hoy por fin ve la luz este nuevo capítulo de "Romances para Aprender", esperando que os guste y que os resulte de utilidad...

Aquí tenéis el enlace: https://romancesparaaprender.blogspot.com/

Saludos para todos.

lunes, 15 de junio de 2026

¿Qué es "Sixevencianos"?

Replico en esta entrada la página que he creado para presentar y explicar mi nuevo proyecto de fomento a la lectura "Sixevencianos", dentro del blog homónimo que he hecho para la ocasión, y al que tenéis acceso desde la parte inferior de esta entrada. Os dejo pues con la presentación:

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Imagen presentación

Bienvenido al universo de los Sixevencianos.

"Sixevencianos" es un proyecto de lectura, creatividad e imaginación que utiliza una historia de aventuras ambientada en el planeta S7 para acercar a los niños al placer de leer, imaginar y crear sus propias historias.

Aunque se trata de una obra de ficción, la idea nace de algo muy real: el interés y el atractivo que muchos alumnos están sintiendo en los últimos tiempos por el viralizado fenómeno "Six Seven". A partir de ese punto de partida se construye un universo propio, con personajes originales, lugares desconocidos y misterios que se desarrollan capítulo a capítulo.

Cómo nació la idea

La historia comenzó, pues, como una forma de aprovechar un fenómeno global que despertaba una enorme curiosidad entre los niños y adolescentes de todo el mundo.

En lugar de limitarse a hablar sobre él, surgió una pregunta:

¿Y si existiera realmente un planeta llamado S7?

A partir de esa sencilla idea comenzó a construirse todo un universo de ficción. Un mundo lejano habitado por los Sixevencianos, los Nimbis y otras criaturas que los lectores irán descubriendo poco a poco.

El planeta S7

En esta historia, S7 es un planeta desconocido lleno de montañas imposibles, ciudades perdidas, antiguas ruinas, criaturas sorprendentes y secretos olvidados.

Willity y Sixevenín, los primeros protagonistas de la serie, recorren este mundo en busca de una misteriosa luz azul cuyo origen todavía desconocen.

Cada capítulo amplía un poco más este universo y permite a los jóvenes lectores descubrir nuevos lugares, personajes y enigmas.

Planeta S7

Un proyecto para fomentar la lectura

El objetivo principal de "Sixevencianos" es fomentar la lectura de una forma cercana y motivadora.

Los capítulos están pensados para que puedan leerse de forma sencilla, manteniendo siempre la curiosidad por descubrir qué ocurrirá a continuación. Así, la aventura avanza poco a poco, permitiendo que los lectores se familiaricen con los personajes y desarrollen el hábito de seguir una historia continuada. Como los niños no tienen acceso directo a internet, o no deberían tenerlo sin supervisión, la idea es que cada vez que un nuevo capítulo sea añadido a la serie, los maestros y maestras que utilicen el proyecto, puedan comunicárselo a las familias de sus alumnos.

Compartir el proyecto con los niños, planteándoles que les lean los episodios en voz alta, o incluso leerlos por turnos con ellos, puede ser una excelente ocasión para que las familias participen directamente en la mejora de la habilidad lectora y la expresión oral de sus hijos.

Y, por supuesto, los capítulos estarán siempre igualmente disponibles para los adolescentes o adultos que disfruten siguiendo las historias del Planeta S7 y los Sixevencianos.

Ante el monstruo de la niebla

Una aventura también en inglés

Todos los capítulos disponen además de una versión en inglés, accesibles desde la parte inferior del índice.

De esta forma, los lectores pueden disfrutar de la misma historia en ambos idiomas y utilizarla como una herramienta adicional para mejorar la comprensión lectora y ampliar vocabulario de una forma natural y entretenida. La posibilidad de trabajar los capítulos mediante actividades de "reading" en las clases de Lengua Inglesa, amplía y enfatiza el carácter educativo del proyecto.

Creatividad, imaginación y participación

Uno de los aspectos más especiales de este proyecto es que muchas ideas nacen a partir de conversaciones, sugerencias y experiencias compartidas en el entorno educativo. En los recreos, en los pasillos o en los debates abiertos, antes y después de la lectura de los capítulos en clase, podemos darles pequeñas pinceladas sobre cómo creemos o creen que pueden evolucionar los futuros episodios, estimulando así su creatividad e imaginación.

Los lectores son conscientes de que la historia está viva y continuará creciendo con cada nuevo capítulo.

Descubriendo a la criatura

Un viaje que acaba de empezar

Todavía quedan muchos secretos por descubrir.

Nuevos personajes, antiguas civilizaciones, ciudades olvidadas... ¿Cuál es el vínculo del planeta S7 con la Tierra? ¿Cómo se originó el ritual de "Six seven"? Estos y otros misterios serán revelados en los próximos capítulos...

La aventura continúa.

Y lo mejor aún está por llegar.

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Ahora que ya conoces el proyecto, puedes comenzar la aventura desde el Capítulo 1 y acompañar a Willity y Sixevenín en su viaje por el planeta S7.

O, si lo prefieres, pulsa aquí para acceder al índice de capítulos.


viernes, 29 de mayo de 2026

Enseñar también es transmitir calma

Hay momentos del curso en los que las aulas parecen acelerarse solas. Los niños están más cansados, más nerviosos, más sensibles a cualquier estímulo y con menos capacidad para mantener la atención durante mucho tiempo. Y precisamente en esos momentos es cuando más importante se vuelve algo que a veces pasa desapercibido: la calma que transmite el adulto.

Porque enseñar no consiste únicamente en explicar contenidos. También tiene mucho que ver con el ambiente que generamos en el aula, con la forma en que hablamos, reaccionamos y nos relacionamos con los alumnos.

Y aunque no siempre sea fácil, cada vez estoy más convencido de que uno de los mayores regalos que puede transmitir un maestro es precisamente ese: calma.

Clase en calma

Mantener la calma cuando todo se acelera

A veces basta un pequeño detalle para que una clase entera se altere. Un comentario, una risa, un cambio de actividad o simplemente el cansancio acumulado del día.

Y lo curioso es que los estados emocionales también se contagian.

Cuando el ambiente empieza a tensarse, es muy fácil entrar en una dinámica de prisas, órdenes constantes o enfado continuo. Nos pasa a todos. Porque enseñar también cansa, desgasta y pone a prueba la paciencia.

Yo mismo reconozco que hay momentos en los que tengo que levantar un poco la voz o parar la clase para reconducir ciertas situaciones. Sería poco realista decir lo contrario.

Pero intento que ocurra lo menos posible.

Porque no me gusta transmitir crispación. Y, sobre todo, porque creo que los niños aprenden muchísimo también de cómo reaccionamos los adultos cuando las cosas se complican.

Los niños perciben mucho más de lo que parece

Muchas veces pensamos que los alumnos solo escuchan lo que explicamos, pero en realidad perciben muchísimo más:

  • el tono de voz,
  • la tensión,
  • la paciencia,
  • la forma de mirar,
  • incluso el estado de ánimo con el que entramos en clase.

Por eso el equilibrio emocional del docente termina influyendo mucho más de lo que imaginamos en el clima del aula.

Yo no es que tenga precisamente muy buena memoria, pero las cosas importantes, aquellas que dejan huella de verdad, se me anclan con gran fuerza en la memoria, y recuerdo especialmente a un querido maestro, que tuve en segundo de Primaria, que me marcó mucho en ese sentido. Se llamaba Santiago de Hijés, y a menudo le tengo como referente en esta bella profesión que es la de ser Maestro... Santiago siempre transmitía una enorme sensación de tranquilidad, cercanía y paz en su manera de enseñar.

Hace unos años tuve la suerte de reencontrarme con él ya jubilado, compartiendo conmigo, además, otra pasión común: la pintura. Y hablando con él entendí todavía mejor esa manera serena de acercarse a los alumnos, de intentar educar desde la calma incluso cuando las situaciones no eran sencillas. Lamentablemente nos dejó precipitadamente por una cruel enfermedad, pero las grandes personas, los grandes educadores, los grandes artistas... siempre, siempre permanecen.

Con Santiago

A veces bajar la voz funciona mejor que subirla

Con el tiempo he comprobado muchas veces que, cuando una clase empieza a alterarse, bajar el tono de voz puede resultar más efectivo que entrar en una escalada de gritos.

No siempre funciona inmediatamente, por supuesto. Pero sí transmite algo importante: seguridad.

Los niños necesitan sentir que el adulto mantiene el control de la situación sin perder constantemente la calma. Y eso no significa permitirlo todo ni convertirse en un docente excesivamente blando.

Significa actuar desde la firmeza sin caer continuamente en la tensión.

Además, creo que cuando el ambiente lo permite, introducir pequeños momentos de humor también ayuda muchísimo. A veces una anécdota graciosa, un comentario inesperado o una situación compartida relaja la clase y crea conexión con los alumnos.

Aunque luego, claro está, también haya que saber volver a la calma, a sabiendas de que no siempre será fácil. Pero creo que merece la pena correr el riesgo.

En casa también ocurre lo mismo

Todo esto no sucede solo en el colegio. En casa ocurre exactamente igual.

Los niños perciben enseguida cuándo los adultos viven permanentemente acelerados, nerviosos o irritados. Y muchas veces terminan reproduciendo ese mismo ritmo emocional.

Por eso quizá no se trata únicamente de pedir calma a los niños, sino también de intentar crear espacios más tranquilos:

  • conversaciones sin prisas,
  • momentos compartidos,
  • rutinas más relajadas,
  • o simplemente ratos donde no todo esté lleno de ruido y estímulos constantes.

Porque la calma, igual que el nerviosismo, también se contagia.

Charlando en familia

Para terminar

Mantener la calma en educación no siempre es fácil. Hay días complicados, grupos difíciles y momentos en los que todos nos sentimos más cansados o más tensos.

Pero aun así creo que merece la pena intentarlo.

Porque muchas veces, más allá de los contenidos, los niños recuerdan también cómo les hacía sentir un maestro. Y quizá una de las cosas más valiosas que podemos transmitirles es precisamente esa sensación de seguridad, equilibrio y tranquilidad.

En un mundo cada vez más acelerado, enseñar también puede consistir, simplemente, en ayudar a bajar un poco el ruido.

viernes, 22 de mayo de 2026

El valor de aburrirse

Vivimos en una época en la que parece que los niños tienen que estar continuamente estimulados. Pantallas, vídeos, actividades, música, juegos, notificaciones, dibujos animados, aplicaciones… Siempre hay algo ocupando el siguiente minuto.

Y, sin embargo, cada vez tengo más la sensación de que quizá estamos dejando menos espacio para algo muy importante: el aburrimiento.

No hablo de un aburrimiento triste o permanente, sino de esos momentos en los que aparentemente no ocurre nada y la mente empieza a buscar qué hacer por sí sola.

El pedagogo Francesco Tonucci ha defendido muchas veces la importancia de que los niños tengan tiempo libre real, espacios donde puedan imaginar, experimentar y crear sin que todo esté organizado constantemente por los adultos.

Y quizá ahí haya algo importante en lo que merece la pena detenerse.

Niño dibujando

Cuando no pasaba nada… empezaban a pasar cosas

Cuando yo era niño, había muchos momentos en los que simplemente me aburría. Y precisamente ahí empezaban a aparecer cosas que, sin darme cuenta, terminaron siendo importantes para mí.

A veces me inventaba historias de ciencia ficción o fantasía que luego contaba a mis amigos. Otras veces cogía un papel y empezaba a dibujar casi sin pensar demasiado. Garabatos, formas extrañas, personajes, paisajes… dibujos que iban creciendo poco a poco hasta llenar la hoja entera...

Rosa

Recuerdo también muchas vacaciones en las que, mientras los demás niños jugaban o hacían otras actividades, yo me apartaba un rato para quedarme mirando un paisaje, un árbol o cualquier detalle que me llamara la atención y me ponía a dibujarlo o a pintarlo.

En aquel momento probablemente parecía simplemente una forma de entretenerme. Pero con el tiempo me doy cuenta de que todo aquello también estaba construyendo algo importante: mi forma de mirar, de imaginar y de expresarme.

Y quizá no sea casualidad que años después terminara estudiando Bellas Artes.

Boceto árbol

Las buenas historias también nacen del aburrimiento

Creo que muchas veces la creatividad necesita precisamente eso: espacio.

Espacio para pensar, para imaginar, para probar cosas o incluso para no hacer nada durante un rato.

Las historias que inventaba de pequeño probablemente no eran muy distintas, en el fondo, de las aventuras y mundos imaginarios que ahora sigo creando de otra manera. De hecho, mientras escribo los capítulos de S7 y los Sixevencianos, o trabajo en los versos del proyecto "Romances para aprender", muchas veces pienso que esa parte imaginativa sigue naciendo exactamente del mismo lugar.

Porque la imaginación rara vez aparece cuando todo el tiempo está ocupado por estímulos rápidos y continuos.

Necesita pausas.

Necesita silencio.

Necesita momentos vacíos donde las ideas puedan empezar a moverse.

El problema de no dejar espacio al vacío

Hoy muchos niños tienen acceso continuo a entretenimiento inmediato. Y eso tiene ventajas, por supuesto. Pero también puede hacer que les cueste cada vez más tolerar esos pequeños momentos en los que no pasa nada.

En cuanto aparece el aburrimiento, muchas veces la reacción automática es buscar rápidamente otra pantalla, otro vídeo o otro estímulo nuevo.

Y quizá ahí estemos perdiendo algo importante.

Porque aburrirse un poco no siempre es negativo. A veces es precisamente el comienzo de otra cosa: una idea, un dibujo, una historia, una construcción, un juego inventado o una conversación inesperada.

No se trata de eliminar la tecnología ni de idealizar otras épocas. Se trata simplemente de recordar que la mente también necesita momentos de pausa para crear.

Juego de construcciones

Aburrirse no siempre es perder el tiempo

Con el tiempo creo que he entendido algo importante: muchas de las cosas que más marcaron mi creatividad nacieron precisamente en momentos en los que aparentemente no estaba ocurriendo nada especial.

Y quizá por eso me parece importante que los niños sigan teniendo también espacios para aburrirse un poco, para pensar, para inventar y para descubrir intereses propios sin que todo venga ya dado constantemente desde fuera.

Porque a veces, cuando parece que no está pasando nada…

es exactamente cuando empiezan a pasar las cosas más importantes.

Mi homenaje a Goya

viernes, 15 de mayo de 2026

Leer en voz alta sigue siendo mágico

A veces hablamos mucho de fomentar la lectura, de mejorar la comprensión lectora o de conseguir que los niños lean más. Y, sin embargo, hay algo muy sencillo que sigue funcionando igual de bien que hace años: leer en voz alta.

Puede parecer una actividad pequeña, incluso antigua en un momento en el que todo va tan rápido y las pantallas ocupan tanto espacio, pero continúa teniendo algo especial. Basta ver la cara de muchos niños cuando alguien les cuenta una historia con calma, poniendo voz a los personajes, creando emoción o dejando un pequeño silencio antes de descubrir qué ocurre después.

Porque leer en voz alta no consiste únicamente en leer palabras. Consiste en compartir una experiencia.

Leyendo en familia

Mucho más que practicar lectura

A veces reducimos la lectura en voz alta a una simple herramienta para mejorar la entonación o la velocidad lectora. Y sí, también ayuda en eso. Pero en realidad aporta muchísimo más.

Cuando un niño escucha una historia leída con emoción, está imaginando, anticipando, creando imágenes mentales y conectando emocionalmente con lo que ocurre. Además, escuchar leer bien ayuda muchísimo a mejorar la comprensión, el vocabulario y la expresión oral casi sin darse cuenta.

Y hay algo más importante todavía: el vínculo que se crea.

Porque un niño puede olvidar muchos ejercicios concretos, pero suele recordar perfectamente determinados momentos de lectura compartida. Un cuento antes de dormir, un maestro leyendo un capítulo en clase o esa sensación de querer saber qué pasará después.

Ahí aparece parte de la magia.

Cuando esperan el siguiente capítulo

Precisamente una de las cosas más bonitas que están ocurriendo con el proyecto "Sixevencianos", que estoy llevando a cabo con mis alumnos de 3º de Primaria, es esa ilusión que tienen por continuar la historia.

Muchos niños esperan ya el siguiente capítulo con ganas reales de leerlo, comentarlo o imaginar qué ocurrirá después. Y algunas familias me han comentado incluso que están compartiendo ese momento en casa, leyendo juntos y dejando que sean los propios niños quienes lean el capítulo en voz alta, como yo les había sugerido.

Y eso me parece especialmente valioso.

Porque cuando un niño lee para otros, cambia algo. Ya no está leyendo solo para cumplir una tarea del colegio. Está intentando transmitir una historia, captar la atención de quien escucha y disfrutar compartiendo algo que le gusta.

Es entonces cuando la lectura empieza a tener sentido de verdad.

Leyendo a papá

Leer juntos tiene un valor enorme, que no hay que desperdiciar

En ocasiones buscamos actividades muy complejas para motivar a los niños y olvidamos algo tan sencillo como dedicar unos minutos a leer con ellos o escucharles leer.

En casa nosotros vivimos algo parecido con nuestra hija cuando era pequeña. Al principio le leíamos nosotros antes de dormir, como hacen muchas familias. Pero poco a poco empezamos a cambiar un poco la dinámica: unas veces leíamos por turnos, una página nosotros y otra ella; otras veces parábamos la historia y empezábamos a imaginar juntos qué podía pasar después.

Y, casi sin darnos cuenta, aquellas lecturas terminaron convirtiéndose también en pequeños juegos de imaginación compartida. Inventábamos personajes nuevos, ampliábamos escenas o cambiábamos partes de la historia entre todos.

Creo que precisamente ahí está una de las grandes ventajas de leer con niños: que la lectura no tiene por qué quedarse solo en las palabras del libro. Puede convertirse también en conversación, creatividad, humor y tiempo compartido.

Con los años, lógicamente, ella terminó leyendo sola y desarrolló un gran gusto por la lectura. Pero estoy convencido de que aquellos momentos ayudaron muchísimo a que asociara los libros con algo agradable, cercano y emocionalmente importante.

Si queremos que la lectura no les cause rechazo, no podemos convertirla en una obligación pesada ni en un examen constante. Muchas veces basta elegir una historia que les interese y compartir ese rato con tranquilidad, como hacíamos nosotros con Carmen.

Además, leer juntos tiene algo muy importante hoy en día: obliga a parar.

A escuchar.

A imaginar.

A compartir un mismo momento sin prisas.

Y eso, en medio del ritmo acelerado en el que vivimos, tiene muchísimo valor.

La lectura también entra por la emoción

Como he mencionado, creo que una de las razones por las que algunos niños terminan alejándose de la lectura es que, a veces, se presenta únicamente como una obligación académica.

Pero la lectura necesita emoción, curiosidad y ganas de descubrir.

Por eso es tan importante que los niños asocien también los libros y las historias con momentos agradables, compartidos y emocionantes. Con personajes que recuerdan, con aventuras que esperan continuar o con historias que sienten un poco suyas.

Porque cuando eso ocurre, leer deja de ser simplemente una tarea.

Y empieza a convertirse en algo mucho más importante.

Lectura inolvidable

Para terminar

En un mundo lleno de pantallas rápidas, vídeos cortos y estímulos constantes, leer en voz alta sigue teniendo algo casi mágico.

Quizá porque obliga a imaginar.

Tal vez porque crea recuerdos compartidos.

O quizá porque, durante unos minutos, hace que niños y adultos entren juntos en la misma historia.

Y eso, aunque pasen los años y cambien las tecnologías, sigue teniendo un valor enorme.

domingo, 10 de mayo de 2026

¿Qué hacemos con Six seven?

Desde hace un tiempo hay algo que se repite una y otra vez en patios, excursiones, pasillos, calles e incluso viajes familiares: basta escuchar un “six” o un “seven” para que muchos niños reaccionen automáticamente haciendo el famoso gesto moviendo las manos, repitiendo la coletilla o intentando contagiarlo a los demás.

Lo hacen niños pequeños, alumnos mayores, adolescentes… y lo curioso es que ocurre prácticamente en cualquier sitio; no sólo en España. Incluso hay turistas que juegan con ello y provocan graciosamente a los niños para que respondan entre risas con su ritual, como vimos recientemente en una excursión que hicimos a Toledo.

Y claro, llega un momento en que muchos docentes y familias nos hacemos la misma pregunta: ¿Qué hacemos con Six seven? Porque es evidente que estamos ante uno de esos fenómenos virales que se extienden a una velocidad enorme y que terminan formando parte del lenguaje cotidiano de muchísimos niños.

Six seven

Un fenómeno completamente global

Quizá una de las cosas que más llama la atención es precisamente esa sensación de fenómeno mundial. Da igual el colegio, la ciudad o incluso el país. Los niños ven los mismos vídeos, repiten los mismos gestos y utilizan las mismas expresiones.

Internet ha cambiado completamente la velocidad con la que se expanden las modas infantiles. Antes también existían canciones repetitivas, frases que todos imitaban o pequeños juegos sin sentido aparente que acababan invadiendo las clases. La diferencia es que ahora todo se multiplica muchísimo más rápido gracias a plataformas como YouTube, Facebook, Instagram o TikTok.

Y eso explica por qué niños tan pequeños ya conocen perfectamente algo que empezó probablemente como una simple broma viral.

¿Por qué engancha tanto a los niños?

Aquí hay algo importante que conviene entender antes de reaccionar.

Muchas veces los niños no participan porque entiendan realmente el origen de la moda o porque les parezca especialmente brillante. Participan porque todos participan.

La repetición, el humor absurdo, la sensación de pertenecer al grupo y el hecho de compartir algo que “todo el mundo conoce” hace que este tipo de fenómenos enganchen muchísimo, especialmente en la infancia y en la adolescencia.

Y además hay otro detalle importante: provoca reacción inmediata. En cuanto alguien dice el número en cuestión, otros responden automáticamente. Eso genera una especie de juego colectivo muy difícil de cortar de golpe.

Por eso creo que entender el fenómeno es importante. No para justificar cualquier comportamiento, sino para saber desde dónde debemos actuar.

Lo que sí hay que dejar claro en el colegio

Entender algo no significa permitirlo todo.

Y aquí creo que es importante hablar claro con los niños. Una cosa es que exista una moda viral y otra muy distinta que pueda interrumpir continuamente una clase o dificultar el trabajo diario en el aula.

Los docentes no podemos estar repitiendo explicaciones constantemente porque alguien active el “modo six seven” cada pocos minutos. Hay momentos y espacios en los que simplemente no puede hacerse.

Pero también creo que la forma de transmitir eso importa mucho.

Si únicamente reaccionamos desde el enfado o la prohibición constante, muchas veces conseguimos el efecto contrario: que todavía les haga más gracia.

Por eso, probablemente, lo más útil sea combinar firmeza y cercanía. Explicarles que entendemos que les resulte divertido, pero que también tienen que aprender cuándo algo puede hacerse y cuándo no.

Y eso, en el fondo, también es educar.

¿Se puede reconducir hacia algo positivo?

Aquí es donde creo que puede aparecer algo interesante.

Porque, nos guste más o menos, la energía y el entusiasmo que generan estas tendencias son reales. Y quizá, en lugar de quedarnos únicamente en la queja, podemos intentar aprovechar parte de ese interés para transformarlo en algo creativo.

Al final, muchas modas infantiles nacen simplemente del juego, del humor y de las ganas de compartir algo con otros. Y eso puede reconducirse hacia actividades más interesantes:

  • crear historias,
  • inventar personajes,
  • escribir pequeños relatos,
  • grabar vídeos con sentido del humor,
  • hacer dibujos,
  • trabajar la creatividad,
  • o incluso analizar cómo funcionan las propias tendencias virales.

Precisamente, algo de eso estoy trabajando e intentando hacer con los alumnos de mi grupo de 3º de Educación Primaria, con un proyecto-relato que he titulado "Sixevencianos - Historias del planeta S7".

Se trata de una historia que estamos creando semanalmente, capítulo a capítulo, en un blog aparte creado para la ocasión. Y digo "estamos", porque voy tanteando algunas posibilidades de la historia en mis conversaciones con ellos, e incluso he introducido a nuestra mascota de clase (y a la especie a la que supuestamente pertenece), como personajes importantes del relato. Vamos construyendo así, poco a poco, un pequeño universo propio en el que, semana a semana, irán surgiendo nuevos personajes, situaciones y misterios que, de una u otra forma, estarán relacionados con este fenómeno que tanto llama la atención a los niños.

La idea no es alimentar simplemente la repetición constante de las palabras “six seven”, sino utilizar ese interés que ya existe para llevarlo hacia algo mucho más creativo: la imaginación, el humor, la lectura y las ganas de seguir una historia.

Poco a poco, irán apareciendo nuevos personajes, nuevos lugares y nuevas situaciones con las que intentaré sorprender a los niños y hacer que esperen con ilusión el siguiente capítulo. Y eso, en el fondo, era uno de los grandes objetivos: conseguir que tengan ganas de leer, de comentar la historia, de imaginar qué ocurrirá después y de participar de alguna manera en esa aventura.

De hecho, para quienes tengan curiosidad, aquí podéis encontrar el índice de capítulos del proyecto y ver cómo se está desarrollando esta experiencia paso a paso.

https://sixseven-sixsevencianos.blogspot.com/p/s7-indice-de-capitulos.html

Blog Sixevencianos

Creo firmemente que en este tipo de iniciativas puede estar una de las claves educativas más interesantes: no limitarnos únicamente a combatir ciertas tendencias virales, sino intentar transformarlas en oportunidades para crear algo positivo a partir de ellas.

Y, por supuesto, ésta es solo una idea entre muchas posibles. Cada docente, cada familia o cada educador puede intentar reconducir este tipo de fenómenos hacia actividades distintas: historias, dibujos, teatro, humor, escritura, retos creativos o cualquier propuesta que ayude a convertir una simple moda pasajera en una experiencia más rica y motivadora.

Algunas ideas para las familias

Para muchas familias, este tipo de fenómenos pueden resultar desconcertantes. A veces incluso agotadores.

Y es normal.

Pero quizá conviene evitar dos extremos: pensar que no pasa nada nunca o convertirlo en una guerra constante.

Probablemente lo más útil sea observar, preguntar y entender primero qué les hace tanta gracia. Hablar con naturalidad, poner límites cuando haga falta y, sobre todo, no perder la conexión con ellos por algo que, seguramente, será pasajero.

También puede ayudar ofrecer alternativas, como ya he sugerido:

  • actividades creativas,
  • deporte,
  • lectura,
  • humor compartido,
  • juegos,
  • proyectos familiares,
  • o simplemente espacios donde puedan expresarse de otra manera.

Porque cuanto más rica y variada es la vida de un niño, menos necesidad tiene de quedarse atrapado únicamente en una moda viral.

Por cierto, es importante mencionar en este apartado que, en mi caso, y para la marcha adecuada del proyecto "Sixevencianos", cuento con la inestimable colaboración de las familias de mis alumnos, pues especialmente con niños pequeños, son las familias las que deben gestionar los tiempos y actividades de sus hijos en las distintas plataformas digitales. Además, precisamente, una de las sugerencias que he visto interesante hacerles, es la de que los niños les lean a ellos en alto los capítulos de la historia, compartiendo así más estrechamente esta pequeña aventura. 

Para terminar

Las modas infantiles siempre han existido. Cambian los nombres, cambian las plataformas y cambia la velocidad con la que se expanden, pero el fenómeno de fondo no es nuevo.

Quizá lo importante no sea intentar borrar completamente estas tendencias, algo prácticamente imposible hoy en día, sino ayudar a los niños a convivir con ellas de una manera equilibrada, respetuosa y creativa.

Y sobre todo, recordar algo importante: detrás de cada “six seven” sigue habiendo niños que necesitan jugar, compartir, sentirse parte del grupo y encontrar espacios donde canalizar toda esa energía.

Ahí es donde familias y escuela seguimos teniendo mucho que aportar.