Mostrando entradas con la etiqueta lectura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lectura. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de mayo de 2026

Leer en voz alta sigue siendo mágico

A veces hablamos mucho de fomentar la lectura, de mejorar la comprensión lectora o de conseguir que los niños lean más. Y, sin embargo, hay algo muy sencillo que sigue funcionando igual de bien que hace años: leer en voz alta.

Puede parecer una actividad pequeña, incluso antigua en un momento en el que todo va tan rápido y las pantallas ocupan tanto espacio, pero continúa teniendo algo especial. Basta ver la cara de muchos niños cuando alguien les cuenta una historia con calma, poniendo voz a los personajes, creando emoción o dejando un pequeño silencio antes de descubrir qué ocurre después.

Porque leer en voz alta no consiste únicamente en leer palabras. Consiste en compartir una experiencia.

Leyendo en familia

Mucho más que practicar lectura

A veces reducimos la lectura en voz alta a una simple herramienta para mejorar la entonación o la velocidad lectora. Y sí, también ayuda en eso. Pero en realidad aporta muchísimo más.

Cuando un niño escucha una historia leída con emoción, está imaginando, anticipando, creando imágenes mentales y conectando emocionalmente con lo que ocurre. Además, escuchar leer bien ayuda muchísimo a mejorar la comprensión, el vocabulario y la expresión oral casi sin darse cuenta.

Y hay algo más importante todavía: el vínculo que se crea.

Porque un niño puede olvidar muchos ejercicios concretos, pero suele recordar perfectamente determinados momentos de lectura compartida. Un cuento antes de dormir, un maestro leyendo un capítulo en clase o esa sensación de querer saber qué pasará después.

Ahí aparece parte de la magia.

Cuando esperan el siguiente capítulo

Precisamente una de las cosas más bonitas que están ocurriendo con el proyecto "Sixevencianos", que estoy llevando a cabo con mis alumnos de 3º de Primaria, es esa ilusión que tienen por continuar la historia.

Muchos niños esperan ya el siguiente capítulo con ganas reales de leerlo, comentarlo o imaginar qué ocurrirá después. Y algunas familias me han comentado incluso que están compartiendo ese momento en casa, leyendo juntos y dejando que sean los propios niños quienes lean el capítulo en voz alta, como yo les había sugerido.

Y eso me parece especialmente valioso.

Porque cuando un niño lee para otros, cambia algo. Ya no está leyendo solo para cumplir una tarea del colegio. Está intentando transmitir una historia, captar la atención de quien escucha y disfrutar compartiendo algo que le gusta.

Es entonces cuando la lectura empieza a tener sentido de verdad.

Leyendo a papá

Leer juntos tiene un valor enorme, que no hay que desperdiciar

En ocasiones buscamos actividades muy complejas para motivar a los niños y olvidamos algo tan sencillo como dedicar unos minutos a leer con ellos o escucharles leer.

En casa nosotros vivimos algo parecido con nuestra hija cuando era pequeña. Al principio le leíamos nosotros antes de dormir, como hacen muchas familias. Pero poco a poco empezamos a cambiar un poco la dinámica: unas veces leíamos por turnos, una página nosotros y otra ella; otras veces parábamos la historia y empezábamos a imaginar juntos qué podía pasar después.

Y, casi sin darnos cuenta, aquellas lecturas terminaron convirtiéndose también en pequeños juegos de imaginación compartida. Inventábamos personajes nuevos, ampliábamos escenas o cambiábamos partes de la historia entre todos.

Creo que precisamente ahí está una de las grandes ventajas de leer con niños: que la lectura no tiene por qué quedarse solo en las palabras del libro. Puede convertirse también en conversación, creatividad, humor y tiempo compartido.

Con los años, lógicamente, ella terminó leyendo sola y desarrolló un gran gusto por la lectura. Pero estoy convencido de que aquellos momentos ayudaron muchísimo a que asociara los libros con algo agradable, cercano y emocionalmente importante.

Si queremos que la lectura no les cause rechazo, no podemos convertirla en una obligación pesada ni en un examen constante. Muchas veces basta elegir una historia que les interese y compartir ese rato con tranquilidad, como hacíamos nosotros con Carmen.

Además, leer juntos tiene algo muy importante hoy en día: obliga a parar.

A escuchar.

A imaginar.

A compartir un mismo momento sin prisas.

Y eso, en medio del ritmo acelerado en el que vivimos, tiene muchísimo valor.

La lectura también entra por la emoción

Como he mencionado, creo que una de las razones por las que algunos niños terminan alejándose de la lectura es que, a veces, se presenta únicamente como una obligación académica.

Pero la lectura necesita emoción, curiosidad y ganas de descubrir.

Por eso es tan importante que los niños asocien también los libros y las historias con momentos agradables, compartidos y emocionantes. Con personajes que recuerdan, con aventuras que esperan continuar o con historias que sienten un poco suyas.

Porque cuando eso ocurre, leer deja de ser simplemente una tarea.

Y empieza a convertirse en algo mucho más importante.

Lectura inolvidable

Para terminar

En un mundo lleno de pantallas rápidas, vídeos cortos y estímulos constantes, leer en voz alta sigue teniendo algo casi mágico.

Quizá porque obliga a imaginar.

Tal vez porque crea recuerdos compartidos.

O quizá porque, durante unos minutos, hace que niños y adultos entren juntos en la misma historia.

Y eso, aunque pasen los años y cambien las tecnologías, sigue teniendo un valor enorme.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Las actividades extra-escolares - 6

Para terminar esta serie de entradas, voy a hablar de las posibles actividades extra-escolares relacionadas con la lectura, la escritura y el aprendizaje de idiomas. Estos tres aspectos son también muy importantes para la formación de nuestros hijos y alumnos, y en gran medida vamos a comprobar que son actividades muy habituales dentro y fuera del entorno escolar.

Actividades de Motivación a la Lectura y “Cuentacuentos”

CuentacuentosEn ambos casos, son actividades con las que los niños están o deberían estar familiarizados desde edades tempranas. En el caso de los cuentacuentos, incluso antes de la etapa escolar, es muy probable que ya hayan tenido sus primeras experiencias en lugares como Bibliotecas y Centros Culturales, pues hay talleres y representaciones de cuentacuentos para todas las edades.

Por supuesto, hay muy buenos profesionales cuentacuentos y recomiendo desde aquí participar con nuestros hijos en algunas de estas actividades siempre que podamos; pero, sin salir del entorno familiar, no hace falta ser un profesional para motivar e ilusionar a los niños tomando nosotros mismos ese rol, narrándoles sus cuentos favoritos e incluso escenificándolos al máximo posible. Si nos piden que los repitamos una y otra noche antes de dormir es señal de que no lo hacemos “tan mal”, y es bueno que poco a poco vayamos ampliando nuestro repertorio de cuentos y relatos de la forma más variada que podamos. Si somos capaces, recomiendo especialmente el jugar con ellos a inventarnos nuestros propios finales o incluso las historias completas, una vez apagada la luz. El niño relacionará el proceso de lectura con la imaginación, se ilusionará y esperará paciente estos momentos y pronto querrá ser él quien quiera llevar la batuta en este proceso receptivo y creativo a un tiempo, muchísimo más importante de lo que pueda parecer.

Un cuento antes de dormirAl final, lo que habremos conseguido es que vean en los libros el mejor recurso para disfrutar de su tiempo libre y desearán fervientemente aprender a leer con fluidez. Por el camino tendremos muchos obstáculos y una competencia bastante “desleal”, que ya he comentado en otros apartados de este blog. No siempre será fácil luchar contra el atractivo de las “maquinitas”, los juegos de ordenador y la televisión, pero tampoco tenemos que olvidar que el mando lo tenemos que tener nosotros, y no me refiero sólo al de la tele, que también, sino al control de su tiempo y a la motivación que podamos darles, sobretodo, con nuestro propio ejemplo. Como muy bien decían en una vieja campaña de la, no siempre enemiga, televisión: “si tú lees, ellos leen”

Actividades de iniciación a la escritura

Dependiendo de cómo se haya trabajado con los niños en la escuela, y de cómo se haya apoyado desde casa el aprendizaje de la escritura, podemos estar ante algo divertido y motivador para ellos o, por el contrario, ante un auténtico suplicio. Aprender a escribir puede ser algo apasionante para ellos y no podemos desaprovechar los estupendos materiales escolares con los que contamos hoy para esta función. Por lo general, los cuadernos de escritura son mucho más interesantes y menos repetitivos que aquellos con los que nosotros aprendimos a escribir, en el supuesto incluso de que hayamos podido contar con ellos. Los propios cuadernos de trabajo ahora están planteados para que los niños estén deseando escribir los nombres de los personajes u objetos que ilustran y acompañan el texto. Pronto serán frases completas y, más tarde, párrafos enteros para explicar o resumir pequeñas escenas o situaciones.

Un pequeño gran escritorEn paralelo, necesariamente, con una motivación apropiada para la lectura y el fomento de su creatividad, los niños desearán no sólo contar, sino también escribir sus propias historias, al principio cortas, pero también apasionantes, porque serán suyas y quién sabe si las primeras huellas de unos futuros grandes escritores. El principal problema en este sentido es que, a poco que bajemos la guardia, todo nuestro esfuerzo y dedicación para motivarlos con nuestros consejos y nuestro ejemplo cuando son pequeños, puede venirse al traste fácilmente cuando van creciendo. De nuevo es algo difícil de evitar, pero no por ello tenemos que ceder en nuestra labor educativa como padres o docentes. Los lenguajes “mega-abreviados” y pobres de las nuevas vías de “incomunicación” que tanto gustan a los adolescentes, a través de las famosas redes sociales, mediante el ordenador o los teléfonos móviles de última generación, harían que el mismísimo Cervantes pudiera haber olvidado hoy día su sueño, sustituyendo los molinos por chips y pantallas táctiles con adormidera y efluvios amnésicos…

No obstante, para tratar de compensar este problema, tan real como cotidiano, y para dar continuidad a todos los niños que, con o sin ayuda, siguen viendo en la escritura una estupenda opción para llenar “de verdad” su tiempo libre, podemos buscar en nuestro entorno cercano talleres de Iniciación a la Escritura o Creación Literaria, adaptados a diversas edades e, incluso, crearlos y fomentarlos nosotros mismos, con la colaboración de las AMPAs, en la propia escuela.

Actividades de aprendizaje de Idiomas

Aprendizaje de idiomasSaber idiomas siempre ha sido importante, pero nunca tanto como ahora, cuando el hecho de aprender por lo menos Inglés se ha convertido casi en una necesidad para muchos de nosotros, pero, sobre todo, para nuestros hijos. Como ya dije también en otras secciones de este blog, el hablar inglés, al igual que el tener unos conocimientos, por lo menos, básicos de informática, es hoy tan necesario como hace unos años lo era el saber hablar y escribir en nuestra propia lengua.

A nivel escolar se está trabajando desde hace ya mucho tiempo, introduciendo a los niños en la lengua inglesa desde las primeras etapas. La idea es que puedan comunicar en dicha lengua cuanto antes. En Madrid, estamos siendo testigos de la creciente transformación de los colegios en centros bilingües de forma acelerada. Sin ir más lejos, hoy mismo he leído que, a partir del próximo curso, todos los colegios nuevos serán de este tipo, y todo parece indicar que no es algo que tenga marcha atrás. Personalmente, no soy partidario de que materias tan importantes como “Conocimiento del Medio” se impartan en una lengua que no sea la propia del profesor y los alumnos. Es una especie de atajo para aprender antes una lengua en detrimento no sólo de unos conocimientos muy importantes, sino también de la lengua principal. Creo que se podrían conseguir los mismos o mejores resultados con una reorganización del sistema más profunda y eficaz, pero, de momento esto es lo que nos ha tocado y abrir aquí este debate tampoco nos llevaría a ningún sitio.

En cualquier caso, lo que es evidente es que, con el auge de estos colegios bilingües, la mayor parte de los niños tendrán la oportunidad de saber comunicar de forma fluida en inglés antes de llegar a la universidad, en el caso de que opten por dicha opción educativa. Teniendo esto en cuenta, y la premisa fundamental de que no hay dos alumnos iguales, a muchos de ellos les puede venir muy bien participar en actividades extra-escolares para mejorar o reforzar su dominio del inglés e, incluso, para poder seguir de forma apropiada las clases de otras materias que se impartan en dicha lengua. Afortunadamente, casi todos los colegios ofrecen hoy día esta posibilidad entre sus actividades extra-escolares, pero, además, también las podemos encontrar en la mayor parte de los centros culturales y, para quien lo prefiera y no le importe pagar un poco más, hay montones de academias para todos los niveles.

Por otro lado, aunque hasta ahora estoy hablando del aprendizaje del inglés, el francés será una materia optativa habitual en la ESO y el Bachillerato y también puede ser interesante ir introduciendo a los niños poco a poco en esta lengua. Así mismo, el alto porcentaje de inmigrantes de algunos países en determinadas zonas de nuestra ciudad, hace que el aprendizaje de sus idiomas pase a formar parte de las actividades extra-escolares que ofrecen los colegios de forma regular, como ocurre en muchos colegios de la zona de Usera en Madrid, con una gran población de origen Chino, pasando a ser ésta también una diferente e interesante opción para nuestros hijos. Y qué decir del Alemán, cuya demanda de trabajadores con conocimiento de esta lengua ha desbordado las Escuelas de Idiomas en los últimos años y ha pasado a ser otra alternativa a tener en cuenta. Eso sí, quien quiera que sus hijos obtengan esta formación complementaria en una Escuela Oficial de Idiomas, tendrá que esperar a que cumplan la edad mínima exigida, que es de 14 años y, además, no podrán matricularse en el mismo idioma que estudian como 1ª lengua extranjera en la ESO.

Aprendiendo y disfrutando con ellosNo quiero terminar sin recordar que al igual que he comentado con otros tipos de actividades, tampoco tenemos que olvidar la importancia de la labor que podemos hacer con los niños en casa, con los medios de los que hoy día disponemos. Sé que puedo resultar un poco pesado, pues también lo he comentado en otras partes de este blog, pero no podemos desperdiciar la oportunidad de que, gracias a la TDT, la mayor parte de las series o películas que vean nuestros hijos en televisión las pueden disfrutar en su lengua original, con o sin subtítulos, por mucho que cueste inicialmente que se acostumbren. Ahí debemos estar los padres para buscar ese equilibrio, siempre necesario, consiguiendo que sea algo motivador y no un trauma diario y, para esto, no habrá nada mejor que compartir con ellos esos momentos siempre que podamos. A nosotros nos costará muchísimo más, sobre todo si no conocemos la lengua, pero el oído de los niños se acostumbrará, casi sin que se den cuenta y de una forma rápida y natural, a escuchar conversaciones en inglés, allanándoles el terreno para aprender y dominar este idioma en pocos años.