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martes, 12 de diciembre de 2017

El reciclaje de materiales con fines educativos

En esta otra entrada, hablaba de algo tan interesante y recurrente a un tiempo para el aula y el colegio en general como el reciclaje de materiales con fines educativos. En este sentido, podemos establecer dos claras categorías que son, a la vez, totalmente diferentes:

1. Objetos que aún no han perdido la utilidad para la que fueron creados

Armario "redecorado"Por un lado, tendríamos el reciclaje de elementos viejos o ligeramente obsoletos, que aún podrían tener una vida útil aprovechable en las escuelas, especialmente cuando, en situaciones de debilidad económica como la de hoy, no haya o “no parezca haber” presupuesto para más.

En este caso, en parte al igual que en el siguiente, tal y como veremos más adelante, resulta de especial utilidad la colaboración de las familias de los alumnos. Por ejemplo, en muchas ocasiones se pueden haber sustituido aparatos electrónicos, como reproductores de vídeo y DVD, pantallas de televisión, etc. por otros dispositivos más modernos, pasando los primeros, en el mejor de los casos, al último rincón del trastero, de donde ya no van a partir hacia otro sitio que no sea una planta de reciclaje o un vertedero. El consumismo de la sociedad actual, con o sin crisis, provoca que a veces se sustituyan todo tipo de aparatos por motivos tan “fundamentados” como: “es muy feo, me gusta más el último modelo”, “Fulanito lo cambia a menudo, y me da vergüenza que un día venga a casa y vea que yo sigo con el mismo”, "el mando a distancia es guay", “sí, pero es que ¡donde esté un Mac!”… Podría estar así horas, escribiendo frases similares; sería incluso divertido que se incluyeran en comentarios a esta entrada…

Y lo mismo serviría para el mobiliario, pues si somos realmente consecuentes con los valores que pretendemos inculcar a nuestros alumnos, muchos muebles que se tiran en las casas: mesas, sillas, armarios o estanterías, con una pequeña mano de pintura, y a veces incluso sin ella, cumplirían una función más que digna en algunos rincones de nuestras escuelas y ayudarían a ahorrar una parte muy importante del presupuesto, lo que podría resultar fundamental para poder invertir en otro tipo de materiales o actividades. Es más, si hacemos partícipes a los alumnos de este proceso de reciclaje, no sólo por sus connotaciones ecológicas o morales, sino por el puro proceso creativo de redecorar o rediseñar objetos, estaremos fomentando en ellos aptitudes y actitudes positivas que les servirán el resto de sus vidas.

2. Objetos o partes de objetos que ya han cumplido su función

Portalápices de pinzasMe refiero aquí al reciclaje habitual de objetos que, de un modo u otro, se ha trabajado desde siempre en nuestras escuelas. No obstante, tengo que matizar que es importante aclarar qué es y qué no es reciclaje. Por ejemplo, yo recuerdo haber hecho de niño un portalápices con pinzas de la ropa; pero, si bien para hacer el cilindro principal, reciclábamos el tubo de cartón de un rollo de papel higiénico, para hacer la envoltura de pinzas, muchos alumnos compraban directamente pinzas nuevas, que jamás habían sabido lo que era sujetar unos tristes calcetines… y eso “no es reciclaje”.

En una de mis entradas más visitadas, entre las actividades del taller de MARTEMÁTICAS, planteaba un claro ejemplo de reciclaje con la reutilización de tapones de botellas de plástico para construir un juego de Memory numérico. Sería tan absurdo como anti-ecológico comprar las botellas sólo por los tapones, y por eso este tipo de tareas hay que plantearlas con tiempo suficiente. Estos tapones iban a ir directamente a los contenedores de reciclaje, y de esa forma rediseñábamos su nueva “vida” o utilidad.

Como digo, este tipo de reciclaje se lleva a cabo habitualmente en nuestras aulas, normalmente durante la clase de Educación Artística o en talleres especiales. Las posibilidades son infinitas; desde mini-armarios y estanterías hechas con tetrabricks, hasta pequeñas esculturas con pasta de papel de periódicos. La clave de una buena actividad de reciclaje está, no en buscar en nuestros armarios para ver qué es lo que utilizamos poco (aunque también puede ser una opción), sino en mirar entre la cosas que vamos a tirar “ya” antes de hacerlo, y elegir entre aquellas que no sean peligrosas, a cuáles les podemos “dar una segunda oportunidad”.

Para terminar, como creativo y diseñador, propongo trabajar la técnica de la "Tormenta de ideas" con los alumnos, tanto para decidir con qué tipo de materiales de desecho podemos trabajar, como para abordar entre todos los trabajos de reciclaje más originales y prácticos. Si, desde edades tempranas, acostumbramos a los niños a utilizar esta técnica como recurso de ideas, estaremos alimentando el desarrollo de su creatividad de la mejor manera posible. En el siguiente enlace, podéis ver una entrada en la que hablé en detalle de las características y pasos más importantes a seguir en una "Tormenta de ideas", y de cómo adaptarla al nivel y creatividad de los niños.

viernes, 1 de diciembre de 2017

La televisión y los niños

Niños ante la tele
En esta ocasión, actualizo esta otra vieja entrada acerca de la relación de los niños con la televisión. También es cierto que frente a las modernas consolas de juegos y los teléfonos móviles que caen en sus manos, desde muy temprana edad, la televisión no tiene para ellos el mismo nivel de protagonismo que tuvo para nosotros, pero el hecho de que aún siga siendo un elemento cotidiano en el salón de sus casas, e incluso a veces en sus dormitorios, mantiene viva la necesidad de seguir reflexionando sobre esta cuestión.

Sobre este tema, habría mucho que contar, pues se ha escrito largo y tendido al respecto y con bastante disparidad de opiniones. A mi modo de ver y por mi experiencia personal, como padre y maestro, ni es una "aberración" que tengamos que rechazar casi como si fuera la peste, como defienden algunos "educadores", ni tiene que ser un comodín para que los niños "nos dejen tranquilos", como curiosamente nunca defienden en público los que han convertido esto último en una norma. No sé cuál de estos dos extremos me produce más rechazo. Apostaría por un empate...

Es muy fácil criticar algo cómo la televisión, limitándonos sólo a mencionar las influencias negativas o riesgos que, el hecho de ver demasiada tele o de hacerlo de manera incontrolada, tiene o puede llegar a tener para los niños: ser fácilmente manipulables, realizar menos ejercicio físico, tendencia a la obesidad, transformarse en niños pasivos, fracaso en los estudios, rechazo y abandono del hábito de la lectura, obtener referentes no adecuados para su edad... de esto no cabe ninguna duda. Pero ante todos estos inconvenientes, no se trata de decidir entre el blanco o el negro; "como es malo malísimo ver mucha televisión, mejor que no vean nada". Creo firmemente que ésta no tiene porqué ser la solución, y se me ocurren algunas sugerencias al respecto:
  • Por supuesto, como padres, hay que establecer unos límites de tiempo frente al televisor (diaria y semanalmente). En este sentido, es fundamental que "prediquemos con el ejemplo", que nos vean leer y hacer otras actividades enriquecedoras; que no vean en nosotros una dependencia que no queremos para ellos.
  • Hay que seleccionar con cuidado los programas y series que resulten más apropiados para su nivel de desarrollo. Nos tocará negociar, pero sólo lo negociable, porque bajo ningún concepto deben ver cosas inapropiadas para ellos. Desde luego que puede haber un margen. Los padres conocen o deben conocer el nivel de desarrollo de sus hijos, y considero que las recomendaciones de edad de algunos programas no siempre han de tomarse como una "verdad absoluta", pues éstas pueden pecar por exceso o por defecto. La clave está en acompañarles cuando podamos, en compartir con ellos esos momentos y comprobar directamente si están viendo lo que deben y pueden entender.
  • Si son los padres los que están viendo la televisión, cuando los niños están cerca o el contenido es inapropiado para ellos, tampoco tienen que dudar nunca a la hora de cambiar de canal o apagar la tele. Los niños son curiosos por naturaleza, y es bueno que lo sean. Es más, las puertas de la casa no son impenetrables para sus sentidos, van a oír sí o sí, y nada nos debe importar más que nuestros hijos.

Mejor acompañadoQué hacer en la Escuela 

Los niños, en su proceso de socialización, en sus conversaciones diarias con sus compañeros de clase y amigos, hablan de sus series favoritas, de los personajes que más les gustan, y en ocasiones tienen que contar y resumir a otros algún capítulo que se hayan perdido. Disfrutan con ello y les ayuda a desarrollar sus capacidades de comprensión y comunicación, y nosotros, como maestros, podemos también aprovechar esto en la clase. Es una cuestión de sentido común...

Además de aconsejarles, a ellos y a sus padres, en la línea de las sugerencias planteadas en el punto anterior, su "experiencia televisiva" puede ser también una fuente interesante de recursos didácticos, tal y como ejemplifico en los dos siguientes puntos:
  • Se puede, por ejemplo, debatir en clase sobre qué series o programas de televisión ven la mayoría, y tomarlos como punto de partida para múltiples actividades que resultarán así más motivadoras (por supuesto, siempre y cuando comprobemos que la serie o programa en cuestión sea realmente apropiado para su edad). El tema de un capítulo de su serie favorita, se puede aprovechar para plantear tanto ejercicios de redacción y comprensión, como problemas de matemáticas o actividades de plástica...
  • Si una serie cuya lengua original es el inglés, les motiva especialmente, se puede hacer una cuidadosa selección de uno de sus capítulos, y visualizarlo en clase de Inglés, en versión original, con o sin subtítulos. En este sentido, sería muy interesante que dichos subtítulos estuvieran también en inglés. 
Esto último, también es muy recomendable hacerlo en casa, aunque habitualmente sólo nos ofrezcan los subtítulos en español, pero si hablamos del televisor también como aparato de visualización de vídeo, con una Smart TV, una suscripción a alguna compañía que oferte series completas en Streaming o mediante DVDs sacados gratuítamente de cualquiera de las Bibliotecas públicas de nuestra comunidad, es algo que podemos hacer cómodamente. 
    Dicho esto, alguien se puede preguntar: ¿pero es que acaso no pueden vivir los niños sin televisión? Por supuesto que sí, pero quiero insistir en mi idea inicial de que la tele no tiene porqué ser negativa para ellos, si se utiliza adecuadamente. Como padres, tenemos la mayor responsabilidad sobre esto y debemos ser siempre un referente positivo para los niños y filtrar para ellos, y nosotros :-) toda la "basura" mediática o ideológica que puede emanar del susodicho aparato. Lo cómodo, para no hacer ese "esfuerzo" que nos "obligue" a pasar más tiempo con los niños, es prohibirla y eliminarla totalmente de nuestro hogar para sentirnos los más especiales del mundo mundial. Imaginaos, por ejemplo, que no les quisiéramos enseñar a manejar prudentemente el cuchillo en la mesa hasta que fueran adultos, por el mero hecho de que también se pueden llegar a usar como armas... ¿no sería ridículo? 

    Como maestros, podemos aconsejar a padres y alumnos sobre este tema, pero sobre todo, podemos insistirles en que optimicen el tiempo que pasan frente al televisor, sin que dejen por ello de disfrutar de su tiempo libre, obteniendo así una motivación extra por su parte, que siempre será bien recibida en el aula.

    Curiosamente, algunas personas de mi generación o más jóvenes con las que he hablado sobre el tema, se muestran radicalmente en contra del televisor hasta el punto de rechazar tenerlo en casa, como si fuera algo demoníaco. Sin embargo, muchos de ellos hablan con cierta emoción, a veces orgullosamente disimulada, recordando los programas favoritos de su niñez: Los Chiripitifláuticos, la Casa del Reloj, La mansión de los Plaff, Los payasos de la tele, Barrio Sésamo, La Bola de Cristal o El Hombre y la Tierra... y los cientos y cientos de películas, dibujos animados y eventos deportivos que pudimos disfrutar, "únicamente" gracias a la tele, a lo largo de nuestras supuestamente "pobres" vidas, en una era sin internet, vídeojuegos o teléfonos móviles. ¿Qué podíamos haber hecho y disfrutado de otras cosas en su lugar? Obviamente, y de hecho también lo hicimos. La cuestión es que disfrutamos y aprendimos con la tele, compaginándola con hábitos tan enriquecedores como la lectura y los juegos en la calle; cosas que, seamos sinceros, no son especialmente habituales entre los niños de hoy... Seamos coherentes y honestos con nosotros mismos pero sobre todo con nuestros hijos.

    Por supuesto, uno es muy libre de hacer lo que quiera y hay que respetar siempre su decisión de no tener tele en casa, pero que no por ello quieran hacer sentir "tontos" a los que la usan de forma apropiada. Y que nadie se atreva a decir que la televisión no puede llegar a ser una excelente, "barata" y eficaz herramienta educativa, si somos nosotros quienes controlamos el mando a distancia.

    Un Saludo.

    viernes, 17 de noviembre de 2017

    La Tormenta de ideas como herramienta de creatividad

    Vuelvo a destacar esta vieja entrada, que escribí en el año 2012, con algunas ligeras modificaciones, que espero que os sean de utilidad. Haré lo propio en lo sucesivo con aquellos artículos que me parezcan más interesantes, pues la perspectiva del tiempo y los cambios, grandes o pequeños, que ha habido en la legislación educativa, con el paso de la LOE a la LOMCE, hacen necesaria esta segunda relectura. 

    El concepto de Tormenta de ideas o Brainstorming es un término estrechamente ligado al de Creatividad. En el mundo del Diseño, en el que yo me he formado, resulta esencial y muchas de las grandes creaciones que se producen hoy día nacen de esta técnica de trabajo en grupo. Por supuesto, la Historia está llena de ejemplos surgidos de una idea puntual, de un momento de inspiración, de un artista, inventor, emprendedor o creativo en general, ante la necesidad o inquietud para buscar una solución a un problema determinado; pero si dejáramos todas las opciones de creatividad a los caprichos del azar o la inspiración particular de una persona, difícilmente seguiríamos evolucionando como individuos, con ciertas garantías de éxito, y es ahí donde la técnica de la Tormenta de ideas demuestra ser una herramienta de ayuda maravillosa.

    Pero, ¿qué es concretamente la Tormenta de ideas? y ¿cómo la podemos utilizar en el aula para estimular nuestra creatividad y la de nuestros alumnos desde las primeras etapas educativas?

    Reunión de grupoSi tuviéramos que definir esta técnica de una forma breve y sencilla, podríamos decir que se trata de “una reunión de grupo, con un moderador y un procedimiento para favorecer la generación de ideas”.  En el contexto  de la escuela, el grupo estaría formado claramente por los alumnos. Por su parte, el moderador sería normalmente el maestro, pero podría ser incluso alguno de los alumnos, si estamos en segundo ciclo de Primaria, y los niños están suficientemente familiarizados con esta técnica, por haberla trabajado ya en cursos anteriores.

    Por otro lado, el fundamento más importante del “Brainstorming”, es que muchas ideas mueren por la crítica prematura; algo a lo que solemos tender los adultos ante las ocurrencias “descabelladas” de los niños que, como veremos a continuación, son los participantes ideales para la primera fase de este método. Siguiendo las premisas de dicho procedimiento, los maestros, si queremos trabajar esta técnica y obtener resultados positivos, tenemos que procurar que haya un clima distendido, fomentando la comunicación y participación de los alumnos, que han de sentirse motivados a lo largo de toda la actividad.

    Las fases del método

    Aunque, en mi opinión, no se trata de un método rígido, que tengamos que seguir en la escuela  de una forma estricta, como lo haría un equipo de “creativos profesionales” ante una nueva campaña publicitaria, sí que veo conveniente mencionar aquí cuáles podrían ser sus fases fundamentales o de referencia:

    1. Preparación previa

    Preparación previaEn primer lugar, hay que preparar adecuadamente el lugar de trabajo, así como los materiales a utilizar. En el aula, no debería ser difícil agrupar las mesas en cuatro o cinco grupos, dependiendo del número de alumnos de la clase, formando estructuras circulares o cuadradas. Se trata de mantener el contacto visual entre ellos. Lógicamente, también en esa fase previa, formaremos los equipos de trabajo, con un número aproximado de 5 alumnos en cada grupo. Si bien, en el caso de adultos, los grupos pueden llegar a ser más numerosos, con niños, especialmente del primer ciclo de Primaria, no es algo que yo recomiende, pues pueden tender fácilmente a dispersarse y perder la concentración en la tarea.

    En cuanto a la exposición de las normas para llevar a cabo una Tormenta de ideas, creo que lo más conveniente es hacer una presentación general a todo el grupo clase, independientemente de que luego tengamos que ir aclarando y personalizando la información y el trabajo en cada grupo, algo que considero fundamental y que tenemos que tener siempre en cuenta a la hora de organizar los equipos. En este sentido, cuanto más jóvenes sean nuestros alumnos, el trabajo individualizado del docente, grupo por grupo, tendrá que ser mayor en ésta y en las otras fases, para asegurarnos así de que todos entiendan sus cometidos.

    2. Primera fase

    En la primera fase es cuando los alumnos tienen que aportar ideas; lo que se les ocurra; todo vale, y la forma de expresarlas se puede también haber acordado previamente. Por ejemplo, imaginemos que les hemos pedido que creen un cartel para celebrar el día del libro, con juegos y actividades, que será colocado en varios lugares de la localidad donde se encuentre el colegio. Es importante que sepan expresarse con palabras o dibujos, y que sean conscientes de que esas primeras ideas las van a poder reflejar libremente sin que nadie las pueda criticar todavía.

    A continuación, y dentro de esta primera fase, tendrán un tiempo para comentar entre todos esas primeras propuestas que han hecho de forma individual y, a partir de ellas, podrán generar otras distintas. De nuevo, la intervención del maestro, como moderador, jugará un papel importante, tanto más, cuanto más jóvenes sean los alumnos.

    3. Segunda fase

    Alumnos debatiendoEn la segunda y última fase se trata de hacer una selección de las ideas propuestas, y comenzar un debate crítico sobre las mismas. Ventajas, inconvenientes, cualquier cosa que se pueda aportar sobre ellas, respetando y valorando siempre las ideas de los demás, será algo bien recibido. Desde el punto de vista educativo, esta fase es fundamental para fomentar a un tiempo la iniciativa y autonomía personal y, sobre todo, el trabajo cooperativo. Estimular valores como la humildad ante las ideas que no son propias, o la autoconfianza por las que sí lo son, será otro de nuestros mayores objetivos en este momento.

    Para terminar, formando parte de esta fase o como complemento a la misma, se pueden debatir entre todos los alumnos de la clase  las ideas seleccionadas por los distintos equipos de trabajo, pudiendo incluso hacer una “mini-tormenta de ideas” final a partir de todas las propuestas.

    Como decía al principio, las posibilidades son casi infinitas y podemos adaptar las características de la actividad en función del grupo de alumnos, del objetivo a conseguir o de cualquier otra circunstancia propia del particular contexto escolar, con el fomento de la creatividad siempre como protagonista.

    jueves, 17 de abril de 2014

    Mucho más que una actividad extra-escolar

    Este pequeño inciso sobre “las actividades extra-escolares” se encuentra vinculado a una serie de seis artículos que publiqué entre los meses de Julio y Agosto de 2012. Aquella secuencia de entradas, como explicaba en la primera de ellas, estaba más dirigida a los padres que a los maestros y, para su elaboración, también aclaraba que me había basado sobre todo en mi experiencia como padre y en el sentido común. Lógicamente, no voy aquí a contar de nuevo todo lo que escribí en su día, pero pongo a continuación el enlace al primero de los artículos a modo de recordatorio:


    Dicho esto, sí quiero hacer hincapié en el hecho de que aunque, en mi opinión, el objetivo principal de estas actividades es ayudar a nuestros hijos a desarrollarse física e intelectualmente, pudiendo evolucionar y pasar de unas actividades a otras a lo largo de su niñez y adolescencia; si el trabajo se hace bien y se divierten sin sentirse presionados más que por ellos mismos, habremos colaborado, no sólo a que crezcan como personas, sino ¿por qué no? a que encuentren su camino, o uno de los caminos que les acompañarán positivamente toda su vida.

    "Córdoba" de AlbénizPor ejemplo, en el caso de mi hija, “su camino”, el que ha elegido y madurado ella año tras año, sin ser el único, ha sido, es y será la música. Como pronosticaba, llega un momento en que tienen que elegir y descartar otras actividades extra-escolares, y lo tienen que hacer ellos. De esta forma, el piano, el canto y la música en general son ahora la gran pasión de Carmen y lo que le motiva cada día, tanto en sus estudios en el Conservatorio como en el Instituto.


    Así pues, aprovechando que hoy es su decimosexto cumpleaños, quiero compartir un vídeo de una actuación en la que participó recientemente. Se trata de la obra “Córdoba” de Issac Albéniz, que interpreta al piano junto a la bailarina Ángela Martínez y Juan Guillén en la narración. La obra formó parte del espectáculo “Amalgama 2014”, entre los Conservatorios de Danza y de Música “Carmen Amaya” y “Victoria de los Ángeles” de Madrid y que, a lo largo de cuatro representaciones, tuvo lugar los días 20 y 21 de Febrero de 2014.


    ¡Feliz Cumpleaños!

    viernes, 14 de septiembre de 2012

    Las actividades extra-escolares - 6

    Para terminar esta serie de entradas, voy a hablar de las posibles actividades extra-escolares relacionadas con la lectura, la escritura y el aprendizaje de idiomas. Estos tres aspectos son también muy importantes para la formación de nuestros hijos y alumnos, y en gran medida vamos a comprobar que son actividades muy habituales dentro y fuera del entorno escolar.

    Actividades de Motivación a la Lectura y “Cuentacuentos”

    CuentacuentosEn ambos casos, son actividades con las que los niños están o deberían estar familiarizados desde edades tempranas. En el caso de los cuentacuentos, incluso antes de la etapa escolar, es muy probable que ya hayan tenido sus primeras experiencias en lugares como Bibliotecas y Centros Culturales, pues hay talleres y representaciones de cuentacuentos para todas las edades.

    Por supuesto, hay muy buenos profesionales cuentacuentos y recomiendo desde aquí participar con nuestros hijos en algunas de estas actividades siempre que podamos; pero, sin salir del entorno familiar, no hace falta ser un profesional para motivar e ilusionar a los niños tomando nosotros mismos ese rol, narrándoles sus cuentos favoritos e incluso escenificándolos al máximo posible. Si nos piden que los repitamos una y otra noche antes de dormir es señal de que no lo hacemos “tan mal”, y es bueno que poco a poco vayamos ampliando nuestro repertorio de cuentos y relatos de la forma más variada que podamos. Si somos capaces, recomiendo especialmente el jugar con ellos a inventarnos nuestros propios finales o incluso las historias completas, una vez apagada la luz. El niño relacionará el proceso de lectura con la imaginación, se ilusionará y esperará paciente estos momentos y pronto querrá ser él quien quiera llevar la batuta en este proceso receptivo y creativo a un tiempo, muchísimo más importante de lo que pueda parecer.

    Un cuento antes de dormirAl final, lo que habremos conseguido es que vean en los libros el mejor recurso para disfrutar de su tiempo libre y desearán fervientemente aprender a leer con fluidez. Por el camino tendremos muchos obstáculos y una competencia bastante “desleal”, que ya he comentado en otros apartados de este blog. No siempre será fácil luchar contra el atractivo de las “maquinitas”, los juegos de ordenador y la televisión, pero tampoco tenemos que olvidar que el mando lo tenemos que tener nosotros, y no me refiero sólo al de la tele, que también, sino al control de su tiempo y a la motivación que podamos darles, sobretodo, con nuestro propio ejemplo. Como muy bien decían en una vieja campaña de la, no siempre enemiga, televisión: “si tú lees, ellos leen”…

    Actividades de iniciación a la escritura

    Dependiendo de cómo se haya trabajado con los niños en la escuela, y de cómo se haya apoyado desde casa el aprendizaje de la escritura, podemos estar ante algo divertido y motivador para ellos o, por el contrario, ante un auténtico suplicio. Aprender a escribir puede ser algo apasionante para ellos y no podemos desaprovechar los estupendos materiales escolares con los que contamos hoy para esta función. Por lo general, los cuadernos de escritura son mucho más interesantes y menos repetitivos que aquellos con los que nosotros aprendimos a escribir, en el supuesto incluso de que hayamos podido contar con ellos. Los propios cuadernos de trabajo ahora están planteados para que los niños estén deseando escribir los nombres de los personajes u objetos que ilustran y acompañan el texto. Pronto serán frases completas y, más tarde, párrafos enteros para explicar o resumir pequeñas escenas o situaciones.

    Un pequeño gran escritorEn paralelo, necesariamente, con una motivación apropiada para la lectura y el fomento de su creatividad, los niños desearán no sólo contar, sino también escribir sus propias historias, al principio cortas, pero también apasionantes, porque serán suyas y quién sabe si las primeras huellas de unos futuros grandes escritores. El principal problema en este sentido es que, a poco que bajemos la guardia, todo nuestro esfuerzo y dedicación para motivarlos con nuestros consejos y nuestro ejemplo cuando son pequeños, puede venirse al traste fácilmente cuando van creciendo. De nuevo es algo difícil de evitar, pero no por ello tenemos que ceder en nuestra labor educativa como padres o docentes. Los lenguajes “mega-abreviados” y pobres de las nuevas vías de “incomunicación” que tanto gustan a los adolescentes, a través de las famosas redes sociales, mediante el ordenador o los teléfonos móviles de última generación, harían que el mismísimo Cervantes pudiera haber olvidado hoy día su sueño, sustituyendo los molinos por chips y pantallas táctiles con adormidera y efluvios amnésicos…

    No obstante, para tratar de compensar este problema, tan real como cotidiano, y para dar continuidad a todos los niños que, con o sin ayuda, siguen viendo en la escritura una estupenda opción para llenar “de verdad” su tiempo libre, podemos buscar en nuestro entorno cercano talleres de Iniciación a la Escritura o Creación Literaria, adaptados a diversas edades e, incluso, crearlos y fomentarlos nosotros mismos, con la colaboración de las AMPAs, en la propia escuela.

    Actividades de aprendizaje de Idiomas

    Aprendizaje de idiomasSaber idiomas siempre ha sido importante, pero nunca tanto como ahora, cuando el hecho de aprender por lo menos Inglés se ha convertido casi en una necesidad para muchos de nosotros, pero, sobre todo, para nuestros hijos. Como ya dije también en otras secciones de este blog, el hablar inglés, al igual que el tener unos conocimientos, por lo menos, básicos de informática, es hoy tan necesario como hace unos años lo era el saber hablar y escribir en nuestra propia lengua.

    A nivel escolar se está trabajando desde hace ya mucho tiempo, introduciendo a los niños en la lengua inglesa desde las primeras etapas. La idea es que puedan comunicar en dicha lengua cuanto antes. En Madrid, estamos siendo testigos de la creciente transformación de los colegios en centros bilingües de forma acelerada. Sin ir más lejos, hoy mismo he leído que, a partir del próximo curso, todos los colegios nuevos serán de este tipo, y todo parece indicar que no es algo que tenga marcha atrás. Personalmente, no soy partidario de que materias tan importantes como “Conocimiento del Medio” se impartan en una lengua que no sea la propia del profesor y los alumnos. Es una especie de atajo para aprender antes una lengua en detrimento no sólo de unos conocimientos muy importantes, sino también de la lengua principal. Creo que se podrían conseguir los mismos o mejores resultados con una reorganización del sistema más profunda y eficaz, pero, de momento esto es lo que nos ha tocado y abrir aquí este debate tampoco nos llevaría a ningún sitio.

    En cualquier caso, lo que es evidente es que, con el auge de estos colegios bilingües, la mayor parte de los niños tendrán la oportunidad de saber comunicar de forma fluida en inglés antes de llegar a la universidad, en el caso de que opten por dicha opción educativa. Teniendo esto en cuenta, y la premisa fundamental de que no hay dos alumnos iguales, a muchos de ellos les puede venir muy bien participar en actividades extra-escolares para mejorar o reforzar su dominio del inglés e, incluso, para poder seguir de forma apropiada las clases de otras materias que se impartan en dicha lengua. Afortunadamente, casi todos los colegios ofrecen hoy día esta posibilidad entre sus actividades extra-escolares, pero, además, también las podemos encontrar en la mayor parte de los centros culturales y, para quien lo prefiera y no le importe pagar un poco más, hay montones de academias para todos los niveles.

    Por otro lado, aunque hasta ahora estoy hablando del aprendizaje del inglés, el francés será una materia optativa habitual en la ESO y el Bachillerato y también puede ser interesante ir introduciendo a los niños poco a poco en esta lengua. Así mismo, el alto porcentaje de inmigrantes de algunos países en determinadas zonas de nuestra ciudad, hace que el aprendizaje de sus idiomas pase a formar parte de las actividades extra-escolares que ofrecen los colegios de forma regular, como ocurre en muchos colegios de la zona de Usera en Madrid, con una gran población de origen Chino, pasando a ser ésta también una diferente e interesante opción para nuestros hijos. Y qué decir del Alemán, cuya demanda de trabajadores con conocimiento de esta lengua ha desbordado las Escuelas de Idiomas en los últimos años y ha pasado a ser otra alternativa a tener en cuenta. Eso sí, quien quiera que sus hijos obtengan esta formación complementaria en una Escuela Oficial de Idiomas, tendrá que esperar a que cumplan la edad mínima exigida, que es de 14 años y, además, no podrán matricularse en el mismo idioma que estudian como 1ª lengua extranjera en la ESO.

    Aprendiendo y disfrutando con ellosNo quiero terminar sin recordar que al igual que he comentado con otros tipos de actividades, tampoco tenemos que olvidar la importancia de la labor que podemos hacer con los niños en casa, con los medios de los que hoy día disponemos. Sé que puedo resultar un poco pesado, pues también lo he comentado en otras partes de este blog, pero no podemos desperdiciar la oportunidad de que, gracias a la TDT, la mayor parte de las series o películas que vean nuestros hijos en televisión las pueden disfrutar en su lengua original, con o sin subtítulos, por mucho que cueste inicialmente que se acostumbren. Ahí debemos estar los padres para buscar ese equilibrio, siempre necesario, consiguiendo que sea algo motivador y no un trauma diario y, para esto, no habrá nada mejor que compartir con ellos esos momentos siempre que podamos. A nosotros nos costará muchísimo más, sobre todo si no conocemos la lengua, pero el oído de los niños se acostumbrará, casi sin que se den cuenta y de una forma rápida y natural, a escuchar conversaciones en inglés, allanándoles el terreno para aprender y dominar este idioma en pocos años.

    viernes, 7 de septiembre de 2012

    Las actividades extra-escolares - 5

    En esta ocasión, voy a hablar principalmente de las posibles actividades extra-escolares relacionadas con la Música. Educativamente hablando, tanto en la escuela como en los hogares, la música es otro de nuestros mejores aliados. Por un lado, ayuda a relajarse y dormir a los niños desde que son bebés y en sus primeros pequeños descansos en el colegio, pero también les incita y motiva a bailar, con poco que nos lo propongamos. La música nos ayuda a cambiar el contexto y el estado de ánimo de los niños, les va a acompañar a lo largo de su vida y es, sin duda, una excelente elección como actividad extra-escolar para la mayor parte de nuestros hijos.

    El primer contacto con los instrumentos musicales

    En el colegio, la música está integrada en el currículo desde las primeras etapas educativas y, casi jugando, los niños van a ir conociendo, poco a poco, pequeños y divertidos instrumentos musicales. En ocasiones, no sólo van a aprender a utilizarlos, sino que incluso los van a poder construir ellos mismos, con ayuda de sus maestros, entendiendo su funcionamiento y disfrutando aún más de sus sensaciones.

    Instrumentos musicales infantilesPero, en condiciones normales, antes de que los niños lleguen al colegio, ya habrán tenido las primeras experiencias de interacción musical en su propia casa. ¿Qué niño no ha tenido juguetes musicales con apenas unos meses? Hoy día los hay hasta de tela, para tocar con los pies o con las manos, nada peligrosos y con los mecanismos totalmente protegidos para evitar accidentes. Al principio, los sonidos de estos divertidos juguetes suelen imitar a los producidos por animales, pero también son habituales los pequeños teclados y xilófonos con los que, además de poderles mostrar pequeñas melodías, lo que es seguro es que a todos les encantará “aporrearlos”. Si un día, en medio de una de esas improvisadas “tormentas” sonoras, notamos tan sorprendidos como emocionados cómo empieza a tomar forma una melodía que nos resulte familiar, sin duda alguna, el niño nos está pidiendo a gritos algo más…

    Como siempre, la comunicación entre padres y maestros, especialmente con el especialista de Música, puede ayudar a detectar las inquietudes y habilidades musicales de los niños, y no es algo que debamos pasar por alto.

    Las Escuelas de Música

    Una vez que nuestros hijos han mostrado un interés especial o predisposición por la música, elegir una escuela adecuada puede ser fundamental. En el mismo colegio, no es raro encontrar algunas actividades extra-escolares relacionadas con el aprendizaje de determinados instrumentos. La flauta y la guitarra suelen ser los más habituales y, junto con los coros, pueden ser una opción interesante para empezar.

    Pero, probablemente, la mejor alternativa para comenzar, son las Escuelas Municipales de Música y Danza. En Madrid y otras provincias, las tenemos en los centros culturales de muchos distritos y pueblos, y admiten a niños desde los 4 años. Es evidente que, a tan temprana edad, se les va introduciendo en la música poco a poco, como si de un juego se tratara. Los niños se divierten y aprenden y, en pocos años, podrán elegir por fin un instrumento. Cuando llegue este momento, al igual que hablaba de la elección de una actividad deportiva, deberemos tener en cuenta fundamentalmente sus preferencias y habilidades, por encima de las que tengamos nosotros como padres. Si la escuela funciona de forma adecuada, los niños habrán tenido ocasión de conocer despacio los diversos instrumentos a los que pueden optar y sus profesores de música sabrán también asesorarnos adecuadamente.

    Los Conservatorios de Música y Danza

    Lo normal es que después de unos años en una Escuela de Música, municipal o privada, sepamos si los niños realmente se divierten y tienen cualidades para la Música, y hasta qué punto es ésta una mera afición en la que “simplemente” están a gusto o supone el comienzo de una auténtica vocación que requiere dar otro paso adelante. Es aquí donde los Conservatorios Profesionales de Música entran en juego. Es cierto que pasa a ser algo más que una actividad extra-escolar normal, pues se trata de una enseñanza reglada, pero también es verdad que una vez pasadas las pruebas de acceso, al tener que pagar sólo la matrícula, será una opción mucho más económica; y esto es algo muy, pero que muy a tener en cuenta.

    En las Escuelas de Música, si ésta fue nuestra primera opción, los niños habrán empezado ya a participar en breves conciertos con sus instrumentos. Lo harán varias veces al año, normalmente al acabar cada trimestre, y esta misma rutina se repetirá después en el  Conservatorio correspondiente. Audiciones y pequeños concursos, sirven para que los niños aprendan a perder el miedo a tocar en público y, sobre todo, para que sus familias les vean y disfruten con su evolución.



    Actividades de Danza y Gimnasia Rítmica

    Alguien se llevará las manos a la cabeza porque, aparentemente, son dos actividades que no tienen nada que ver. De hecho la primera, junto con la Música, es una especialidad artística, mientras que, en el caso de la segunda, estamos hablando de un deporte, incluso olímpico, en el que, además, España tiene una gran tradición. Dicho esto, partiendo de la base de que el planteamiento o las expectativas de una actividad extra-escolar no tiene necesariamente que llegar tan lejos, ambas actividades son muy positivas para el desarrollo psicomotriz de los niños y tienen en común la escenificación de una serie de movimientos físicos, siguiendo el ritmo de la música. Las dos requieren de una gran expresividad y sentimiento, y ambas son Arte y ejercicio físico a un tiempo, como justifica el hecho de que las alumnas de Danza tienen la posibilidad de convalidar la asignatura de Educación Física durante sus estudios de E.S.O.

    No es extraño ver ambos tipos de disciplinas también entre las actividades extra-escolares impartidas en muchos colegios. Además, muchos polideportivos municipales ofrecen la posibilidad de iniciarse en la práctica de la Gimnasia Rítmica, así como las actividades de Danza forman parte de la programación de las Escuelas Municipales de Música y Danza y, por supuesto, de los Conservatorios Profesionales de Danza, en ambos casos, con diversas especialidades, como Danza Clásica, Española o Contemporánea.

    Concretamente en cuanto a la Danza, los requisitos de acceso en ambos tipos de escuelas son iguales o muy similares a los mencionados para las especialidades de Música, así como en lo que se refiere a la participación en audiciones y concursos.

    Actividades de dramatización

    Niños en escenaDe nuevo nos encontramos con un tipo de actividad para la que los niños están especialmente motivados y preparados. Desde bien pequeños comienzan a adoptar roles en sus juegos, y lo hacen con pasión y convencimiento. Les encanta disfrazarse y lo mismo reproducen escenas domésticas, que la más intrépida de las aventuras; y, por lo general, no tienen ningún pudor ni reparo a subir a un escenario a actuar ante sus compañeros, padres y maestros.

    Lo único que hay que hacer es reconducir un poco ese potencial e irles introduciendo poco a poco en el teatro, si es lo que consciente o inconscientemente nos están pidiendo, y si tenemos posibilidades de hacerlo, normalmente en el colegio o en algún centro cultural. También son actividades habituales y otra estupenda opción para todos los niños. Está claro que no se puede hacer todo y que siempre hay que descartar otras alternativas maravillosas, pero al igual que decía de la Pintura, de la Música o del Deporte en general, lo que nuestros hijos aprendan participando en actividades de Teatro siempre será bueno para su desarrollo y les ayudará a prepararse para la vida, pues, como decía Calderón de la Barca: “La vida es puro Teatro”…

    En la próxima entrada, terminaré esta serie sobre las actividades extra-escolares, con un capítulo dedicado a las actividades de lectura, de escritura y de aprendizaje de idiomas, como opciones interesantes y a veces imprescindibles para la educación de nuestros hijos.

    viernes, 31 de agosto de 2012

    Las actividades extra-escolares - 4

    Como dije la semana pasada, dentro de las actividades extra-escolares que he agrupado en el apartado de actividades culturales, hoy voy a hablar de las actividades plásticas. Sin duda alguna, son las que más juego nos dan desde la etapa de Educación Infantil, ofreciendo a los niños la posibilidad de aprender, pero, sobre todo, de expresarse y de pasarlo bien.

    La Pintura y el Dibujo

    "Caballo Enamorado" (dibujo de Carmen con 6 años)Cuando los niños llegan al colegio por primera vez, pintar y jugar van a ser las actividades con las que realicen la mayor parte de sus aprendizajes. A través de ellas aprenderán a expresarse y a relacionarse con el mundo que les rodea. Observándoles a ellos y a sus creaciones, los maestros vamos a ir conociéndoles, al igual que ocurrirá con sus padres y abuelos durante el tiempo que pasan juntos en casa.

    Centrándonos en la pintura, basta con unos pocos colores, preferentemente básicos, como el rojo, el amarillo y el azul, para que los niños puedan sorprendernos con sus creaciones. De vez en cuando es muy apropiado que los niños trabajen sólo con estos tres colores fundamentales, pues con ellos pueden aprender, casi sin darse cuenta, y en ocasiones mejor que cómo se lo podamos enseñar nosotros, a obtener todos los demás. Sin embargo, también es conveniente que puedan tener a mano, la mayor parte del tiempo, otros muchos colores que ya les resultan familiares: el verde de la hierba y de las hojas de las plantas; el marrón de la tierra y de los troncos de los árboles; el rosa de muchos de sus juguetes y prendas de vestir; el negro de la noche… Todos juntos serán la mejor materia prima que podamos poner en sus manos, dentro y fuera de la escuela, y nuestros mejores aliados en el inicio de su proceso educativo.

    En cuanto a los materiales con los que podemos contar, la oferta es inmensa: pinturas no tóxicas y fáciles de lavar, especialmente preparadas para pintar con los dedos o las manos, ceras gruesas de colores, témperas escolares, etc. Poco a poco, empezarán también a usar rotuladores, lápices de colores y acuarelas, y a elegir y manejar pinceles de distintos tamaños en función de lo que vayan a pintar.

    "El planeta de Plaf" (según Chema)Aunque no tenemos que olvidar que el tema que nos ocupa son las actividades extra-escolares, considero fundamental introducir estos aspectos previos, porque es necesario un buen trabajo docente y de motivación por parte de los maestros en el colegio, para que los niños aprendan a divertirse contando sus pequeñas y grandes historias a través de los colores y las formas; sus “formas” y sus colores, probablemente extraños y disparatados, pero que durante unos años serán su principal lenguaje expresivo y, si la labor se hace bien, los niños pondrán el mismo afán y entusiasmo cuando pinten en casa y quieran sorprender a sus padres.

    En mi opinión, es bueno para “todos” los niños fomentar en ellos la necesidad de expresar sus sentimientos “también” a través de la pintura y el dibujo, al menos, durante las etapas de Educación Infantil y Primaria. Durante estas etapas, además del trabajo “libre” que pueden hacer en casa, y de las salidas que hagan con el colegio y sus familias para ver museos y exposiciones (algo siempre conveniente y recomendable)  es habitual contar con la posibilidad de asistir a actividades extraescolares de pintura y creatividad en los propios colegios, para todos aquellos niños que pidan algo más, para los que la pintura se haya convertido en su mayor afición, e incluso para aquellos que tengan dificultades cognitivas o expresivas de algún tipo y consideremos que este tipo de actividades les pueden ayudar, en ocasiones, después de haber sido aconsejados por maestros y/o especialistas. Para todos ellos ésta puede ser su actividad, con la seguridad de que también para todos los demás sería sin duda una buena opción si no se inclinan por otra cosa, que no sea “sólo ver la tele”, “sólo jugar con la play”, etc.

    El Modelado como introducción a la escultura

    Paralelamente a la pintura, la pasta para modelar, bien sea arcilla o plastilina no tóxica, cumple exactamente la misma función educativa ya mencionada, especialmente en las primeras etapas. La diferencia es que, en este caso estamos en el terreno de la tridimensionalidad. Poderse expresar en tres dimensiones, crear volúmenes, es también algo maravilloso para los niños y, aunque entraríamos ya plenamente en el mundo del juego, yo tampoco descartaría el valor artístico y la importancia creativa de los juegos de construcciones, con los que también pueden trabajar las tres dimensiones e introducirse sutilmente en los terrenos de la escultura y la arquitectura.

    Plastilina de coloresCentrándonos en este caso en el modelado, la plastilina de colores resulta genial para los niños pequeños, y lo mismo digo de las pastas de modelar de diferentes tipos y colores. En mi niñez,casi la única alternativa a la plastilina, siempre maravillosa, era la arcilla, y pocas aulas podían estar preparadas adecuadamente para trabajar con ella de forma limpia y eficaz. Además, tenía el inconveniente del secado que, si se hacía sin horno (lo cual era lo más habitual o incluso lo único) las obras eran perecederas y se destruían fácilmente. Hoy, sin embargo, existen multitud de pastas de secado al aire, con la que los trabajos de los niños pueden pasar a ser permanentes, lo cual, en muchas ocasiones, también resulta positivo, motivador para ellos y gratificante para sus padres “y abuelos”.

    En cuanto a cómo desarrollar estas habilidades como actividad extra-escolar, en ocasiones forman parte del programa de las actividades extra-escolares de pintura de las escuelas, pero, sin recurrir a academias privadas, que también las hay, también contamos con los centros culturales de los barrios y pueblos, en los que habitualmente ofrecen actividades de cerámica y modelado para todas las edades. Pequeños talleres para modelar con pastas de diversos materiales, como pasta de papel, de arroz, etc. también suelen estar disponibles en dichos centros.

    Para terminar, tampoco podemos olvidar para todo este tipo de actividades plásticas, los talleres que ofrecen periódicamente muchos de nustros principales museos, como ya mencioné anteriormente y de lo que hablaré con más detenimiento en el futuro.

    La semana que viene hablaré de las actividades musicales y de dramatización, algo con lo que, en esta ocasión como padre, estoy también muy familiarizado por los estudios musicales de mi hija y por “su manía” de hacer de ello algo divertido…

    viernes, 17 de agosto de 2012

    Las actividades extra-escolares - 2

    En la entrada de la semana pasada hablé sobre la necesidad de las actividades extra-escolares y de la importancia que tienen en el desarrollo de nuestros hijos. No se trata simplemente de llenar su tiempo para que estén ocupados o, peor aún, para que “nos dejen en paz”. Lamentablemente esto es lo que algunos “padres” tienen en la cabeza, y suele ser objeto de chistes varios entre los adultos. Está claro que, cuando los niños están felices ocupando su tiempo en alguna actividad enriquecedora, sus padres pueden aprovechar para hacer otras actividades, pero esto último no debería ser la finalidad principal.

    ¿Qué actividades son las más adecuadas para nuestros hijos y cómo elegirlas?

    No hay una fórmula única. Las posibilidades, al igual que la diversidad de personalidades, actitudes y aptitudes de los niños, son prácticamente infinitas. Por ello, como decía anteriormente, no hay que elegir nunca a la ligera y de forma precipitada pensando más en nuestros propios intereses o aficiones que en ellos mismos. Hay que conocerles, hablar con ellos, realizar actividades juntos, participar en sus juegos y, sobre todo, observarlos para que nadie nos tenga que contar en qué son o pueden ser buenos nuestros hijos o, simplemente, qué puede resultar más apropiado para ellos. Tampoco es éste el marco adecuado para abordar todas las variantes imaginables, y me voy a limitar aquí a una situación general que pueda servir para la mayor parte de los niños.

    En primer lugar, la recomendación general que hago es, siempre que sea posible, elegir una actividad cultural y otra deportiva, repartidas a lo largo de la semana. Esto no debería ser incompatible con cualquier hipotética actividad de refuerzo que los niños necesitaran en alguna de las materias, y les ayudaría a estar más motivados.

    Las actividades físicas o deportivas

    Carmen, 3ª en la II Carrera Popular de Tetuán, junto a dos compañeras del club.Para empezar, algo muy a tener en cuenta, no sólo en las actividades deportivas, sino también en las culturales, es la lógica limitación de edad para poder realizar algunas de ellas. Por ejemplo, me consta que uno de los mejores clubs donde practicar atletismo en Madrid, es la Agrupación Deportiva Marathon, con sus Escuelas de atletismo para niños de 6 a 16 años, por lo que si ésta fuera la mejor opción para un niño, habría que esperar a que cumpliera dicha edad. Esto mismo, nos puede suceder en muchas otras actividades, pero siempre encontraremos alternativas, como las actividades extra-escolares que se suelen ofrecer en los propios colegios, y que vienen muy bien para ir tanteando sobre sus gustos y cualidades. En el mismo sentido, otra opción apropiada para los niños de todas las edades es la natación y, hagan lo que hagan posteriormente, siempre será divertido para ellos y muy bueno para su desarrollo.

    A lo mejor resulta que, después de tres años yendo a la piscina, vemos que ni va con ganas, ni se lo pasa bien, ni tiene intención alguna o expectativa de emular a Michael Phelps… ni a la Sirenita… Lo normal entonces sería probar con otras opciones. Es muy importante que, al menos de vez en cuando, tengamos la oportunidad de observar a nuestros hijos durante las actividades, no vaya a ser que nuestra percepción o la suya esté alterada por otro tipo de factores. Por ejemplo, un niño puede tener unas cualidades buenísimas para el Kárate, pero al mismo tiempo puede tener miedo a ir a clase porque uno o más compañeros se metan con él. Por el mismo motivo, siempre es necesario hablar periódicamente con sus monitores para detectar cualquier tipo de problemas antes de que sea tarde. Los niños, potencialmente, son como trozos de barro con los que se puede modelar casi cualquier cosa, pero a veces basta una mala experiencia inicial en algo para que lo descarten definitivamente.

    Cuando nos encontremos en una situación como la anterior, tendremos que decidir lo que consideremos mejor para ellos, porque lo que nunca podemos hacer es forzarles a que algo voluntario y positivo se convierta en todo lo contrario; en algo tan traumático y desmotivador que les afecte negativamente incluso en su rendimiento escolar. Solucionar los problemas con sus compañeros, cambiarles a otro lugar donde puedan realizar la actividad, o buscarles otra alternativa en la que pensemos que también se lo pueden pasar bien y continuar con su evolución y aprendizaje, son algunas de las posibilidades que tendremos que barajar.

    Elegir un buen club o escuela deportiva

    Llega un momento en que si nuestros hijos se empiezan a entusiasmar con un deporte determinado, nos tenemos que empezar a plantear el pequeño salto de pasarles a un buen club o escuela, donde puedan practicarlo en mejores condiciones. A partir de cierta edad, se podrán incluso federar y participar en competiciones oficiales. Si viven su deporte y son felices con él, lo podrán compaginar sin problemas con sus estudios y, especialmente cuando se acerquen a la adolescencia, evitarán o reducirán peligrosos “tiempos muertos” que no siempre se llenan de la mejor manera posible. Además, la motivación en el deporte les ayudará igualmente a reforzar su autoestima y a seguir creciendo como personas, y tendrán otro importante núcleo de compañeros y amigos, junto con el escolar, con los que compartirán valores e inquietudes.

    Escuelas de Atletismo A.D. Marathon Lo realmente importante en este tipo de clubs es que les presenten un deporte de forma divertida, como si de un juego se tratara, sin olvidarse nunca de que son niños y están en pleno desarrollo. Es fundamental que nos aseguremos de que se les cuida y se les motiva adecuadamente, evitando más esfuerzos de los necesarios, pero enseñándoles a un tiempo a competir y a amar su deporte. Esto lo hacen muy buen algunos clubs deportivos, como la A.D. Marathon, que mencione anteriormente, y a la que invito a conocer desde aquí, a todos aquellos interesados en el Atletismo.

    En la próxima entrada, veremos como muchas de las premisas que aquí he mencionado van a ser igualmente válidas para las actividades culturales, sin desmerecer nunca a unas frente a las otras, como suele ser tan habitual en uno y otro sentido.

    viernes, 3 de agosto de 2012

    Historia de una actividad cultural creada y desarrollada por alumnos


    Como dije anteriormente en otra entrada de este blog, los niños pueden llegar a ser y son tremendamente creativos, “mientras les dejemos serlo”… esto es, mientras les permitamos continuar siendo niños y mientras les dejemos seguir siendo creativos. Pero poco a poco van creciendo y adquiriendo las virtudes y defectos de los adultos: “¿cómo voy a pintar el cielo verde?”, “¿cómo va a estar mi goma de borrar llena de Willities juguetones?”, “¿cómo voy a escribir un cuento de una serpiente futbolista? ¡si ya soy mayor!”… se harán éstas y muchas preguntas similares antes de abordar cualquier tarea creativa, a veces con miedo a no cumplir las expectativas que padres y maestros han puesto en ellos. 

    Pero si hasta ahora hemos fomentado en ellos la creatividad, y les hemos motivado para que lo sean siempre que puedan, no tenemos que frenarles en el último ciclo de primaria, cuando, poco a poco, se van acercando a una edad tan difícil y problemática para ellos como es la adolescencia. Es precisamente la creatividad la mejor vía de escape posible a la rutina y el mejor aliado que pueden tener para expresar sus sentimientos y crecer como personas.

    Si desde niños les hemos motivado en clase y en casa de forma adecuada y hemos sabido valorar y hacerles sentir orgullosos de sus creaciones e iniciativas, simplemente necesitarán un pequeño empujoncito de vez en cuando; una muestra de confianza y apoyo para que sigan sorprendiéndonos con sus ideas. No es una tarea fácil, hoy día, con tantas interferencias a su alrededor: móviles, redes sociales, tabletas, iPods, iPads, Plays y todo tipo de artilugios y juegos de ordenador, que si bien en muchos momentos pueden ser estupendas herramientas educativas, su abuso y falta de control paterno les pueden sumir en el más absoluto de los desastres, sin dejarles apenas tiempo para pensar y razonar, en unas edades en las que son francamente vulnerables.

    Retomando lo que ya comenté al hablar de la tormenta de ideas, creo que sería interesante usar esta técnica a comienzo del primer trimestre, para que entre todos propongan alguna iniciativa o proyecto a realizar a lo largo del curso, con la mínima intervención posible por parte de padres y maestros. Una novela colectiva, un gran mural en las paredes del colegio, un proyecto solidario, una obra de teatro o, por qué no, incluso un musical…

    Un ejemplo de ello, es precisamente lo que muestro en este vídeo. No se trata de un proyecto de alumnos de Primaria, sino de 2º de ESO, pero como todos sabemos, hasta hace pocos años, el equivalente a este curso era el 8º de EGB, y son muchos los maestros habilitados que siguen dando clase en ese nuevo ciclo. En esta ocasión, la idea no surgió de una tormenta de ideas, sino de la iniciativa de una de las alumnas, Carmen Vicente Andrade, que escribió el guión, compuso la letra y música de las canciones, grabó su interpretación al piano, dirigió la obra y actuó en ella junto a sus compañeros. Entre ellos supieron motivarse mutuamente y sacar adelante el proyecto, en la mayor parte de los casos, sin tener apenas  conocimientos musicales. Eso siempre fue lo de menos. Obviamente, tuvieron que contar con la colaboración de la dirección y la jefatura de estudios del instituto que, tras conocer el proyecto,  les proporcionaron acceso al salón de actos para los ensayos y la representación final. También les apoyó en todo momento su tutora y profesora de música y, aunque la iniciativa partió de una alumna, el mérito fue por igual de todos los compañeros que participaron en la misma, venciendo sus temores a actuar en público y sintiéndose felices y orgullosos tras haberlo hecho.

    Se trata pues de una obra totalmente original, y aunque la calidad del vídeo no es muy buena, y en ocasiones cuesta oír bien las canciones, como maestro, considero que puede ser un buen ejemplo para motivar a nuestros alumnos a desarrollar su creatividad y llevar adelante sus propios proyectos e ideas. El musical, titulado "Nos unió la guerra", apenas dura 26 minutos, y la lógica falta de preparación y medios de los chicos, crea incluso situaciones divertidas… 

    Dedico esta entrada a Carmen Vicente Andrade… mi hija.



    viernes, 27 de julio de 2012

    Concierto didáctico: “La Historia de la Orquesta”


    En esta ocasión, voy a presentar un estupendo vídeo de un concierto didáctico celebrado en la Fundación Juan March el pasado curso 2011-2012. Bajo el título “Todos tocan juntos. La Historia de la Orquesta”, podemos ver un breve resumen, perfectamente ejemplificado, de la historia de la orquesta de cámara, desde el Barroco hasta el siglo XXI, llevado a cabo por la Orquesta Iuventas, dirigida por Rubén Fernández.

    Orquesta Iuventas con Fernando PalaciosEl concierto está presentado por el compositor y pedagogo musical Fernando Palacios, famoso entre otras cosas por sus programas en Radio Clásica, por sus conciertos didácticos, y por su estupenda colección de cuentos musicales “La Mota de Polvo”. Habitual colaborador de la orquesta Iuventas, Palacios comienza explicando qué es una orquesta de cámara, de una forma amena y fácil de seguir por los niños, y va introduciendo las obras, una por una, con comentarios didácticos de las partes más significativas de las mismas.

    Se trata de un concierto especialmente interesante para mostrar a nuestros alumnos durante la clase de Música, de forma total o parcial. Aunque por su duración y contenido, considero que puede ser más apropiado para alumnos de ESO o Bachillerato, el maestro de Música puede hacer una selección previa de las obras más interesantes, y presentárselas a los niños en distintos días, siempre con el objetivo principal de resaltar la importancia de la música en la educación. En este sentido, hay un detalle especialmente significativo y ejemplificador para nuestros alumnos, como es el hecho de que entre los grandes maestros de la música clásica representados en el concierto, como Telemann, Boccherini, Mozart,  Mendelsson… hay también un joven autor español, Diego Ramos, que constituye un caso claro de lo positiva que puede llegar a ser la formación musical para nuestros hijos y alumnos.

    En el curso 2006-2007, todos pudimos ver a Diego en las portadas de los periódicos, en aquella ocasión, por haber obtenido con 9,99 la nota más alta jamás alcanzada en la Selectividad. Hoy se encuentra en Alemania progresando en sus estudios de música de forma brillante, y la obra que podemos escuchar aquí es un claro ejemplo de ello. Mi familia y yo tenemos el placer de conocerle personalmente, y puedo asegurar que su mayor cualidad no es su tremenda creatividad y su habilidad natural para la música, sin duda inigualables, sino el ser una persona ejemplar, bueno, trabajador y, sobre todo, humilde como sólo pueden serlo los más grandes. Sin duda, como he dicho, es un estupendo ejemplo al que acudir para motivar a nuestros alumnos.

    Espero que os guste el concierto, y os incluyo también un enlace con una completa guía didáctica sobre el mismo: