domingo, 25 de agosto de 2019

Un sistema de oposición claramente injusto


Antes de terminar el verano, quería escribir sobre las recientes oposiciones a maestros en la Comunidad de Madrid, y reconozco que es una pequeña o gran forma de desahogarme por lo que considero que ha sido un proceso totalmente injusto. Pero no sólo según mi punto de vista, sino según la mayor parte de los opositores, como quedó reflejado en los grupos de Facebook y otros medios en las semanas posteriores a las distintas fases de la oposición. Lógicamente, algunos de los compañeros que han conseguido la tan ansiada plaza, ahora tal vez piensen lo contrario y no tienen por qué manifestarse. No soy yo quien se lo vaya a recriminar, porque seguro que la mayor parte de ellos se merecían lograrlo, tanto como el que más. La misma subjetividad y el mal planteamiento de las pruebas que otras veces les habían perjudicado, esta vez les han podido favorecer; sencillamente eso. Pero no por eso dejan de merecer su plaza, por todo lo que se han esforzado, sin duda, para conseguirla.

En éste, mi desahogo personal, además de explicar cómo llegué a la que considero la profesión más bonita, necesaria e importante del mundo, como es la de ser Maestro, voy a contar lo que yo he percibido y experimentado directamente en este último proceso de oposiciones, a sabiendas de la dificultad de ser objetivo en un tema tan delicado y en el que, de nuevo, todos nos jugábamos tanto.

En mi caso, era la sexta vez que me presentaba, siempre por mi especialidad, la de Lengua Inglesa, desde que concluí mis estudios de Magisterio en el año 2011. Como sabéis los que me conocéis, comencé Magisterio ya con 45 años, después de una larga y variada vida profesional, en la que en los últimos cuatro años, también de forma tardía pero igualmente vocacional, me había dedicado a la docencia como profesor del Plan FIP (Formación e Inserción Profesional) de la Comunidad de Madrid. Como tal, impartí más de 2700 horas lectivas en 3 especialidades: “Diseño de Páginas Web”, “Diseñador Web y Multimedia” y “Técnico Auxiliar en Diseño Industrial”. Incluso me había estrenado como docente impartiendo un curso de formación a unos 20 maestros del colegio de mi hija; de esos cursos que a los maestros y profesores les sirven, además de para formarse, para conseguir créditos para sexenios y otros menesteres pero que, paradógicamente, a mí no me pueden aportar puntos en ningún apartado. Volviendo al Plan FIP, para entrar en las correspondientes bolsas, y acceder a trabajar, exclusivamente como interino (no existía la posibilidad de pasar a ser funcionario), había que superar las correspondientes fases de concurso-oposición, en cierto modo similares a las de Magisterio, pero mucho más realistas y justas con los opositores. En la fase de concurso, se valoraba la formación especializada y la experiencia en las profesiones a impartir; los cursos “presenciales” de formación ocupacional realizados, también relacionados con la materia y, por supuesto, la experiencia docente (en éste último apartado, no pude sumar inicialmente ningún punto en ninguna de las especialidades porque, hasta entonces, nunca había trabajado como docente). Por otra parte, la fase de oposición, consistía en presentar y explicar una unidad didáctica, elegida y preparada con antelación, de forma libre, de entre todas las del temario; pero había que hacerlo de una forma práctica, real, como si los miembros del tribunal fueran nuestros alumnos, sin perdernos en temas legislativos ni en justificaciones teóricas… Algo de lo que siempre estaré orgulloso es de que, a pesar de mi falta de experiencia y puntos, por no haber impartido nunca clases hasta ese momento, superé las distintas simulaciones docentes de forma sobresaliente y me coloqué directamente en el quinto puesto en las respectivas bolsas.

Certificado de Calidad DocenteDespués, una vez dentro de la bolsa, al terminar de impartir cada curso, éramos evaluados tanto por nuestros alumnos como por los coordinadores de los cursos, sin olvidar que el objetivo principal era que los estudiantes saliesen preparados para optar a puestos de trabajo especializados, o incluso que se colocasen antes de terminar, pues algunos cursos eran de bastante duración. Con esas evaluaciones periódicas se actualizaba nuestra puntuación y conseguí el “Certificado de Calidad Docente”, por los resultados obtenidos, expedido por la Consejería de Empleo y Mujer de Madrid.

Tras ese proceso de evaluación continua y acumulación de puntos por experiencia, cuando la Comunidad de Madrid decidió privatizar los cursos y se paralizó la bolsa en el año 2008, yo ocupaba ya el puesto número 1 de Madrid en las dos primeras especialidades y el número 3 en la otra. ¿Qué por qué cuento esto? Por si alguien lo piensa, no, no es para fardar (aunque todos sabéis lo difícil que es ser el número 1, de "lo que sea", en una ciudad como Madrid) sino para explicar y justificar, como decía, de dónde vengo y cuál era mi relación con respecto a la docencia cuando empecé a ilusionarme con la idea de ser maestro y aportar mi experiencia y conocimientos a nuestra bella profesión. Había convertido el uso apropiado y eficaz de los recursos didácticos y la motivación constante de mis alumnos en mis mayores fortalezas. Pero entonces, para ser Maestro de Inglés, no me bastaba con mi licenciatura en Bellas Artes, ni mis otros estudios; necesitaba, claro está, estudiar Magisterio y formarme en la Escuela de Idiomas, así como aprobar el CAE de Cambridge, para poderme habilitar como maestro bilingüe. A mis 45 años, daba un poco de vértigo todo esto, pero lo hice, no con poco esfuerzo, pero con una gran motivación, y aquí estoy, con seis años ya de experiencia como maestro de inglés, feliz en cada curso e ilusionado siempre para el siguiente.

En este contexto, me presenté de nuevo a las oposiciones de este año en Madrid, motivado por el gran número de plazas, a pesar del cansancio de seguir estudiando a mis 56 años. Y es aquí cuando empiezo a comentar las pruebas de la oposición, por la frustración ante un sistema tan tremendamente injusto:

·     * La primera fase (de Conocimientos) se divide en dos partes: A (Prueba Práctica) y B (Temario). A su vez, la prueba práctica, se divide en otras dos: A1 (Prueba Común),  con un 21% de la nota final de esta fase, en la que se nos evalúan los contenidos de Matemáticas y Lengua, y que es, o debería ser, asequible para todos nosotros que, en un momento dado, también podemos necesitar impartir estas materias en el colegio.

Además, tenemos la parte A2 (Ejercicio Práctico), que, con toda la razón del mundo, ha vuelto a ser una de las más polémicas, con un 49% de la nota total de esta primera fase. Se trata de una prueba práctica de inglés, totalmente disparatada, mal planteada y peor desarrollada, muy por encima del nivel necesario para impartir nuestro trabajo ya que, al completar nuestra formación como maestros de inglés, salimos oficialmente con un nivel B2. Es cierto que una gran cantidad de maestros de mi especialidad estamos habilitados y poseemos el C1, pero en ningún caso es ésta una oposición sólo para maestros bilingües. Por si esto fuera poco, ya no es que algunas partes de la prueba, como la estructura y preguntas del Listening o el Reading tengan nivel de C1, sino que lo superan con creces, hasta un nivel de C2, según el criterio de compañeros y profesores nativos, expertos en el tema, que se han pronunciado al respecto. Vamos, una auténtica aberración, hecha simplemente para filtrar y que ha dejado fuera a muchos de los mejores y más preparados. Yo pasé esta prueba, probablemente con un poco de fortuna, pero no por eso me considero, ni de lejos, mejor maestro que algunas de mis compañeras que ni siquiera han tenido la oportunidad de demostrar su valía en la segunda fase.

Por otro lado, en la parte B, relativa al temario, tenemos que desarrollar uno de los temas de entre 3 sacados al azar de los 25 temas del temario. Esta parte supone un 30% de la nota de esta fase. Aquí volvemos a depender mucho de la suerte, pues independientemente de lo bien que lo lleves preparado y aunque creas que lo has hecho bien, la subjetividad del tribunal te puede tirar todo el trabajo por tierra. Yo, por ejemplo, quitando esta vez, en la que he conseguido una muy buena puntuación en el tema, de las cinco oposiciones anteriores, la vez en la que creía haberlo hecho mejor es precisamente en la que saqué mi peor nota; nunca llegué a entender por qué.

Al final, como he ido diciendo, reconociendo que esta vez la suerte había caído de mi lado en este sistema tan arbitrario, conseguí una excelente calificación de 6,9 en esta primera fase, siendo mi nota la 4ª de 59 en mi tribunal. Podéis imaginar mi alegría y optimismo. Sabía que me quedaban unos días muy duros para ultimar la defensa de la programación y de la unidad didáctica, pero siempre pensé que si alguna vez podía superar esta primera fase, más teórica, no tendría ningún problema en aprobar la siguiente. Nadie se conoce mejor que uno mismo y, si conseguía llegar preparado, como hice, me iba a encontrar como pez en el agua frente al tribunal, transmitiendo toda mi motivación y haciendo un gran papel, como ya había hecho en dos ocasiones 14 años antes, cuando no contaba con ninguna experiencia docente. Pero no… Nada más lejos de la realidad. Voy a resumir pues la segunda fase:

·      * Esta segunda fase, consta de dos partes: en la primera, tienes que defender tu Programación Docente durante 20 minutos y en la segunda, tienes que hacer lo propio con una Unidad Didáctica de tu programación, durante 30 minutos más, de entre tres extraídas al azar.

Para empezar, la defensa de la Programación, la expuse de forma muy correcta sin exceder el tiempo, abordando todos los puntos y sin que me hicieran ninguna pregunta. Siguiendo sus indicaciones, pasé así a la defensa de la Unidad Didáctica que, casualidades del destino, era la que mejor llevaba preparada (podéis imaginar mi satisfacción). En este caso, a pesar de los nervios iniciales en la parte inicial, más teórica, que me hizo perder un poco la fluidez y la organización durante un par de minutos, poco a poco me fui encontrando cómodo y satisfecho, hasta terminar, respondiendo, positivamente, a una única pregunta que me formuló una de las maestras del tribunal…

Los que ya sois funcionarios, ¿recordáis como os sentisteis  el día que os confirmaron que habiais aprobado la oposición? Pues así me sentí yo, por adelantado, cuando salí del aula. Sentía que lo había hecho muy bien y estaba eufórico, aunque mi prudencia y experiencia de lo que es la vida, me hacía dejar todo en el aire cuando amigos, compañeros o familiares me preguntaban. Yo estaba convencido de haber aprobado también esta fase,  como mínimo con un 7, siendo exigente y analizando los criterios de evaluación uno por uno, siempre planteando las posibilidades más desfavorables para “curarme en salud”. Como pude comprobar después, los criterios están muy claros y los debía haber superado con creces. Pero no, en los tribunales puede haber personas que no siempre se molestan en seguir los criterios de evaluación, como debería ser su obligación, no sólo legal, sino también moral. Sería maravilloso, ya no sólo que dieran explicaciones personales a los opositores cuando reclaman un suspenso, sino que toda esta segunda fase fuera grabada en vídeo. Pero de nuestra actuación no queda nada que podamos usar en nuestra defensa. Las notas que supuestamente toman durante la defensa no serían suficientemente imparciales y objetivas, y no queda ninguna prueba eficaz de lo que has hecho para reclamar hasta donde hiciera falta. Cuando vi que me habían calificado la primera parte con un 4,96 y la segunda con un 2,12, no me lo podía creer. Volví a analizar los criterios uno por uno, pero me ratifiqué en mi autoevaluación inicial; mi nota de esta fase no podía bajar del 7. A continuación podéis ver en el siguiente enlace los criterios de evaluación de esta segunda fase: https://drive.google.com/open?id=1ybMeACIwL2zGCkLwUi9E_m_9unRj9jiS

Pensé incluso que se podían haber equivocado y, educadamente, me dispuse a presentar una reclamación desde la aplicación oficial. En estos casos, siempre hay que cuidar muy bien el lenguaje utilizado y lo hice, pero mis “perfectos” 15 renglones iniciales y necesarios, se tuvieron que quedar en 4 o 5 que, de forma casi telegráfica, servían para muy poco. Da la sensación de que pusieran estas limitaciones en la aplicación para dificultar o incluso imposibilitar nuestra defensa. Para colmo, en la aplicación no responden nunca personalmente a las reclamaciones. Esto, concretamente, no creo que sea culpa de los miembros del tribunal, sino de quienes han planeado y desarrollado la aplicación, que se piensan que advirtiéndolo en la página es suficiente.

Pero  entonces, ¿qué pudo pasar? Sé que puedo parecer prepotente al descartar que lo hiciera fatal, pero es que nunca me habían fallado mis sensaciones a este nivel. Son ya muchos años y experiencias y sólo se me ocurre pensar en cuestiones subjetivas. Creo recordar que fui el último que se examinó el primer día por la mañana, justo antes de que se fueran a comer los miembros del tribunal, probablemente cansados. Durante la defensa, pude constatar el entusiasmo de, al menos, dos personas del tribunal, según iba avanzando y cada vez que iba aportando ideas novedosas e interesantes, pero no fue así con otras dos que me dio la sensación de que se ponían a la defensiva (no entendía por qué). A lo largo de los años, me habían advertido de esta posibilidad. Me habían dicho que destacar tus virtudes o tu formación en la defensa era un arma de doble filo, pues te podía llevar a un sobresaliente o a un suspenso en función de que le cayeras bien o mal a un tribunal, si no se molestaban en tener en cuenta pormenorizadamente los criterios de evaluación. En estos casos, al contrario de lo que pasa con la prueba escrita, de la que quedan copias y se podría reclamar hasta el final, estamos totalmente en sus manos.

Quien me conoce sabe que, aunque me gusta hablar de las cosas que he hecho y compartirlas con mis alumnos y compañeros, siempre lo hago con tanto entusiasmo como humildad. En este sentido, puede que cometiera dos errores, que sin duda volvería a cometer, pues en ambos casos lo consideré necesario y algo positivo. Para entender el primer “error” al que me refiero, debo decir que cada una de mis unidades didácticas está basada en una obra de Arte, en un cuadro del que extraer el vocabulario principal de la unidad. En un momento dado dije que, además de Maestro era Licenciado en Bellas Artes y que me había entusiasmado la idea de basar las unidades didácticas en obras de arte para preparar mi programación. No lo dije para alardear de tener otra carrera (hoy día, muchos compañeros, tienen otros grados o licenciaturas), pero por la cara que pusieron los dos miembros del tribunal mencionados, me dio la sensación de que pensaron: “ya está aquí el listo éste, presumiendo de que no es sólo maestro”. Nada más lejos de mis intenciones, como ya he explicado. En esa línea, tal vez el segundo “error”, fue cuando, hablando del uso de las TIC y enfatizando la utilidad de las aplicaciones multimedia para nuestros alumnos, como nativos digitales que son, consideré muy adecuado (y tampoco me voy a arrepentir) decirles que como diseñador multimedia que soy, yo mismo prepararía aplicaciones interactivas personalizadas, adaptadas a la diversidad de nuestros alumnos. Algo, sin duda, maravilloso, pedagógicamente hablando, y que soy capaz de hacer, precisamente, por mi formación especializa y por mi experiencia laboral previa. La reacción de estas dos personas, juraría que fue la misma, basándome en sus expresiones mal disimuladas. El hecho de destacar una fortaleza, muy adecuada y conveniente, para la labor de un maestro de nuestro tiempo, no puede ser nunca algo a penalizar. Aportaciones que en una entrevista de trabajo en la empresa privada me habrían dado un puesto de trabajo, aquí, probablemente se convirtieron en motivo de castigo, hasta el punto de no otorgarme ni siquiera un 5 que me habría dado la plaza. Una de las cosas que he aprendido en los últimos años es a interpretar las expresiones y gestos de mis interlocutores. Es algo que da la edad y difícilmente me equivoco. Podría ser con una persona, pero ¿con dos y además juntas? No lo creo. Como dicen, “la cara es el espejo del alma”, y percibí un rechazo por parte de estas dos personas a todo lo que pudiera decir o aportar. De las otras personas del tribunal, con dos de ellas sí que creo que conecté a lo largo de la defensa, aunque claramente no lo suficiente; y de la tercera, más seria y difícil de analizar, no me puedo pronunciar porque era más inexpresiva; algo, por otro lado totalmente respetable.

En fin, me gusta comprender siempre el porqué de las cosas y, si no lo veo a simple vista, me gusta analizar los problemas usando el sentido común, la lógica y la experiencia… Pero no hay nada tan complicado como las personas. Por supuesto, todo esto no deja de ser una conjetura, mi conjetura, ante una situación que se me hizo incomprensible y, no sé, a lo mejor es que realmente lo hice fatal y estoy perdiendo facultades, cuando pensaba que aún tenía margen para seguir mejorando, pero la única realidad es que he suspendido mí última oposición, que será literalmente la última para la que me prepare, aunque me tendré que seguir presentando cada dos años a cada nueva convocatoria. Lo tengo ya decidido, porque quiero aportar muchas cosas novedosas y positivas a esta profesión, aprovechando todo lo que sé y quiero saber. Esto requiere mucho trabajo y gran parte de mi tiempo libre. Y lo haré con gusto, pero la vida no me da para tanto. Afortunadamente, la nota final que he obtenido en esta convocatoria (4,9415) más los puntos que tengo en la fase de concurso, me debería sobrar para trabajar sin problemas los 10 cursos que me restan para la jubilación, sobre todo, teniendo en cuenta que cada dos años, coincidiendo con las sucesivas convocatorias, sumaré casi otro punto más por experiencia; al menos, mientras el sistema de oposición no cambie y la mejor nota siga sirviendo para 10 convocatorias. Me gusta encontrarle siempre el lado positivo a la adversidad, y ser interino, sobre todo según voy estando mejor posicionado en las listas, no es una mala opción. Al menos los 7 últimos cursos, calculo que podré incluso elegir el colegio en el que trabajar, entre aquellos que ya conozco y en los que he estado a gusto, teniendo la oportunidad de  reencontrarme siempre con excelentes compañeros y amigos, desempeñando, como decía, el trabajo más bonito, necesario e importante del mundo.

Un cordial saludo y perdonad por mi extenso e inevitablemente subjetivo desahogo.

miércoles, 3 de julio de 2019

Marvil, the Martian

Hola a todos:

Hoy  quiero presentaros a Marvil el marciano. Un nuevo amigo, que nos acompañará a lo largo del curso y nos ayudará en la presentación y desarrollo de cada una de las unidades didácticas de la asignatura de inglés. Como veis, estoy escribiendo en español, porque sé que algunos de vuestros padres y madres no entienden el precioso idioma de los Beatles y el Dr Who, y me gustaría que, al menos en estos primeros artículos de presentación, pudieran llegar a conocer a Marvil tan bien como vosotros.

Marvil, the Martian
Éste es Marvil. Sí, no es verde, ya lo sé, tampoco tiene por qué serlo, aunque nos hayan hecho pensar que todos los extraterrestres tienen que ser verdes. Pues no. Aquí tenéis la prueba. El verde es sólo un estereotipo que, como tantos, tenemos que superar, porque el color es siempre lo de menos. Es más, ¿conocéis a los camaleones, que cambian de color? Pues Marvil es igual. Según su estado de ánimo, o incluso de su momento de inspiración, Marvil puede adoptar cualquier color que le plazca. El que sea. Además, Marvil es un apasionado artista y amante del Arte; un auténtico maestro a la hora de mezclar y combinar colores. Ya le conoceréis mejor, pero os voy a introducir un poco su historia…

El origen de Marvil

Marvil nació hace más de tropecientos años; y esos son muchos, muchos años. Nació cuando aún había vida en Marte, que era un planeta verde y precioso, lleno de vida y de luz, hasta que los habitantes del planeta hicieron exactamente lo mismo que estamos haciendo nosotros con nuestra hermosa Tierra; la destrozaron, poco a poco, pero irremediablemente; arrojando desperdicios sin control, contaminando continuamente sin respetar el medioambiente… hasta que se fue transformando en el inhóspito y desierto planeta rojo que ahora conocemos. Sí; ¡muy triste! :-(

Pero al menos, hubo tres afortunados, como Marvil, que pudieron ser evacuados a tiempo en las únicas tres pelotas espaciales que se fabricaron. Habría sido uno de los mejores y más divertidos avances científicos marcianos; ni vuelos supersónicos ni gaitas. La clave estaba en el “bote-rebote-rebotado”. El tatardabuelo de Marvil, que se llamaba como él, había sido su inventor…. pero cuando lo quiso patentar, no le hizo caso ni su madre, Carmeneitor.

–desde luego, hijo, siempre estás haciendo el tonto –le dijo la buena señora.

Por cierto, no os había dicho que los marcianos tardaban varios siglos en tener hijos, y de ahí lo de “tatardanietos” :-)

El viaje desde Marte

Volviendo a nuestro curioso inventor… el imaginativo científico dedicó miles de años a construir las tres pelotas espaciales, invirtiendo su propio dinero, porque nadie en el planeta apoyó su invento. Hasta que, antes de que la vida allí se hiciera insoportable, convenció a su tatardanieto Marvil y a dos de sus amigos para que huyeran del planeta con tiempo suficiente, cada uno con su pelota viajera monoplaza. Él ya estaba muy mayor para viajes de más de 10.000 años y su familia se había refugiado en el interior del planeta, dónde aún siguen viviendo unos cuantos miles de marcianos. No se lo digáis a los americanos, por favor.

Y ¿cómo funcionaban las pelotas espaciales? ¡Pues muy sencillo! Se lanzaban a toda velocidad, desde el lanzador de pelotas espaciales (¿cómo si no?), contra algún planeta cercano e iban rebotando de uno a otro hasta que la pelota se pinchase. El viaje de Marvil duró cientos de siglos y, aunque parezca sorprendente, el primer bote había sido en la tierra, en la cabeza de algo parecido a un dinosaurio. ¡Pobre! Con el tiempo, Marvil descubrió que es el megaterio que está en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Aún se le ve el chichón. Total, que después de muchos botes y rebotes rebotados en cientos y recientos de planetas, la pelota cayó de nuevo en la Tierra, donde quedó desinflada para siempre en un pequeño valle de Cercedilla, en la Sierra de Madrid, donde, al parecer, hace muchos años había un campamento juvenil.

Marvil, el artista suertudo

Como los marcianos vivían miles de años, tenían mucho tiempo para aprender y perfeccionarse en aquello que les gustaba, y más en un viaje tan largo en el que tenían que combatir el aburrimiento. En realidad, nunca se aburrían. ¿Cómo se iba a aburrir Marvil con la cantidad de libros, pinceles y material artístico auto-regenerable y comprimible que tenía en la pelota espacial? Porque Marvil, como he dicho, era todo un artista; y, además, con suerte…

He dicho que podía cambiar de color, pero lo que no había dicho es que también podía cambiar de forma. Eso sí, no lo hacía salvo que fuese necesario. No le gustaba. Así que adoptó la forma de una persona que había visto en la portada de una revista y se subió en el primer tren que encontró en la estación de Cercedilla. Acabó en la estación de Atocha y no le dejaron en paz en todo el camino.

¿Quién sería ese tal Sergio Ramos de la revista? – se preguntó.

De Atocha, se dirigió al parque del Retiro. Lo hizo por intuición. Y, la misma intuición, le hizo encontrarse con un pequeño maletín abandonado entre unos árboles. Entonces lo abrió y quedó maravillado. En su interior había unas cuantas reproducciones de obras de Arte que le dejaron impresionado. Jamás había visto tanta belleza y perfección. Eran sólo reproducciones, aparentemente sin valor, pero para él eran un auténtico tesoro que tenía que compartir. Y, entonces, levantó la cabeza y me vio; nos vimos y nos hicimos amigos rápidamente. Yo venía de pasar un rato agradable en el Museo del Prado y descubrimos que teníamos muchas cosas en común.

Y ahí empezó todo…

domingo, 4 de noviembre de 2018

Taller artístico: Envejecer papel

Hola a todos:

Como decía en el anterior post, voy a proceder a describir el proceso para envejecer papel de una forma muy sencilla, usando únicamente materiales que podemos tener a mano en casa. Esta entrada, siguiendo los pasos indicados, está planteada para que sirva de guía, no sólo para que se pueda hacer esta actividad en casa, si no, también, para realizar un pequeño taller en clase, en el que nuestros alumnos aprendan a envejecer papel.

Los materiales serían los siguientes:
  • Un folio o trozo de papel en el que tengamos el texto escrito. Os recuerdo la importancia de dejar amplios márgenes a cada lado, porque luego tendremos que recortar todos los lados con los dedos, dejando un margen aceptable. Es importante que no imprimáis la hoja en una impresora de inyección de tinta, ya que esta se disolvería y perdería legibilidad. Si no tenéis una impresora láser a mano, podéis encargar una fotocopia de la hoja en cuestión. Otra alternativa, sería escribir el texto con bolígrafo o rotulador permanente, pero os recomiendo usar el ordenador, por la posibilidad de contar con una gran variedad de tipos de letra, que os resultaría muy difícil de reproducir a mano.
  • Una bandeja en la que coja el papel. Trabajando sobre ella, evitaremos manchar la encimera o mesa en la que realicemos la actividad. En su defecto, podríamos usar papel absorbente, periódicos, papeles o cartones que tengamos para reciclar.
  • Dos tazas o vasos, en los que haremos las dos mezclas o disoluciones que vamos a necesitar.
  • Una cucharita de postre.
  • Un poco de café soluble. Yo lo he hecho con café descafeinado, pero si no os gusta el lógico olor a café, con el que quedará impregnado el papel, o no lo tenéis a mano, podéis usar achicoria, cacao, u otro producto similar que se disuelva fácilmente en agua. Eso sí, probablemente, en caso de usar otros productos, los tonos marrones que consigamos serán diferentes, aunque no necesariamente tiene porqué quedar peor que con el café. Podéis experimentar libremente y comentarme los resultados, para que completemos la información en este artículo.
  • Un par de trozos de algodón, para impregnarlos con las dos mezclas y extenderlas sobre el papel con los dedos.
  • Un secador de pelo.
Materiales

Pasos a seguir:
  1. En primer lugar, vamos a preparar las dos mezclas en las tazas o vasos. El café va a actuar como pigmento, y necesitamos una mezcla mucho más disuelta que la otra, para obtener dos tonos diferentes de marrón amarillento. Además, con cada una de ellas, luego podremos obtener más tonos, según la insistencia con la que apliquemos la imprimación.

    Cantidades recomendadas para las mezclas:

    - Mezcla ligera: una cucharadita de café en una cantidad pequeña de agua, como del grosor de un dedo de altura.

    - Mezcla espesa: una cucharadita de café con muy poca agua. La justa para que este se disuelva. A mí me bastó con unas tres cucharaditas pequeñas de agua.

  2. A continuación, ponemos el folio o trozo de papel con el texto en la bandeja y, tras cortar dos pequeños trozos de algodón, cogemos uno de ellos para la primera imprimación.

    Papel en bandeja

    Impregnamos, entonces, dicho algodón en la disolución ligera y empezamos a restregarlo sobre la hoja, en movimientos longitudinales, tal y como se puede ver en las imágenes, asegurándonos de cubrir todo el texto con amplios márgenes a cada lado. Como supongo que sabréis, si queréis ver las imágenes en mayor tamaño, no tenéis más que pulsar sobre ellas.
  3. Primera mano_01
    Primera mano_02
    Primera mano_03
    Primera mano_04
  4. Después, antes de dar una segunda capa, es mejor secarlo y la forma más rápida es utilizar un secador de pelo. A mí me ha resultado muy cómodo apoyarlo verticalmente sobre el frigorífico (como está mojado, se pega muy fácilmente), pero también lo podemos apoyar sobre el cristal de una ventana. En ambos casos, los restos que queden se limpian muy bien con un trapo humedecido en agua.

    Secado_01
  5. De nuevo, vamos a apoyar el papel en la bandeja, y vamos a aplicar otra capa con la misma disolución ligera, que hemos usado anteriormente, utilizando también el mismo algodón.

    En este caso, vamos a restregar el algodón por todo el papel, bien empapado en la mezcla, de forma más aleatoria y buscando un efecto realista. Estamos, en verdad, pintando y usando la técnica del estarcido (apoyar el algodón imprimado en distintas partes del papel) y luego difuminando ligeramente las manchas para conseguir un mejor efecto.
  6. Segunda mano 01
    Segunda mano 02
    Segunda mano 03
    Segunda mano 04
  7. Nada más terminar esta segunda imprimación y con el papel bien empapado, procederemos a cortar los márgenes con los dedos, muy despacio, en línea recta, pero de forma irregular. Podéis verlo bien en la secuencia de imágenes. Esta puede ser la parte más complicada para los niños; vale, también para nosotros :-) pero si el papel está bien mojado y lo hacemos despacio, el resultado suele ser muy bueno.
  8. Recortado 01
    Recortado 02
    Recortado 03
    Recortado 04
    Recortado 05
    Recortado 06
    Recortado 07
    Recortado 08
  9. Cuando hayamos terminado de recortar, vamos a coger otro algodón y lo impregnaremos en la otra mezcla, más espesa y de color más oscuro, para aplicarla sobre los bordes. En algunos de los tutoriales que me sirvieron de referencia, quemaban los bordes, pero, además de ser más peligroso y difícil (nos podemos cargar todo el trabajo hecho hasta ahora), no queda mejor que con este método, más artístico y de un gran realismo.

    Con esta disolución, tal y como podéis ver en las imágenes, además de impregnar bien los bordes del papel roto (difuminando siempre un poco para suavizar la unión entre tonos) es recomendable impregnar también en zonas sueltas del papel, de forma aleatoria (de nuevo difuminándolas), para conseguir ese realismo final que estamos buscando.
  10. Envejecer bordes 01
    Envejecer bordes 02
    Envejecer bordes 03
    Envejecer bordes 04
    Envejecer bordes 05
    Envejecer bordes 06
    Envejecer bordes 07
    Envejecer bordes 08
  11. Una vez acabada esta fase, le damos la vuelta al papel, para aplicar, al menos, una mano por la parte de atrás, usando la disolución más ligera. Podríamos buscar más realismo, aplicando incluso más manos y usando también la otra mezcla, como hemos hecho por la otra cara, pero no merece la pena porque esta apenas se ve. Esta imprimación posterior, es simplemente para que no se vea en ningún momento el blanco puro del papel, aunque lo tengamos enrollado.
  12. Parte trasera 01
    Parte trasera 02
    Parte trasera 03
    Parte trasera 04
  13. Cuando hayamos terminado de realizar esta imprimación posterior, y con el papel mojado, vamos a arrugarlo suavemente en nuestras manos, como podéis ver en las imágenes. No tenemos que apretar demasiado; además de que no es necesario, podríamos dañar el papel al estar mojado.
  14. Arrugar papel 01
    Arrugar papel 02
    Arrugar papel 03
    Arrugar papel 04
  15. Ya estamos terminando. Ahora, repetimos el proceso de secado con el secador, tal y como hemos visto en el paso 3.
  16. Secado 2 - 01
    Secado 2 - 02
  17. A continuación, procedemos a enrollar ligeramente y hacia adentro los lados verticales del papel, tal y como podéis ver en las imágenes. ¡Y ya está!
  18. Doblado de bordes 01
    Doblado de bordes 02
    Doblado de bordes 03
    Doblado de bordes 04
  19. Para terminar, aquí podéis ver el resultado final. El realismo conseguido lo podéis comprobar vosotros mismos :-)

    Papel envejecido - resultado final
Es evidente, que resultados similares se podrían conseguir con otros procedimientos, pero este, además de ser muy fácil es tremendamente rápido. Aunque con los niños, trabajando despacio, nos puede dar para una sesión completa, yo no he tardado más de diez minutos en hacer todo el proceso, claro está, con la inestimable colaboración de mi fotógrafa de cámara (nunca mejor dicho :-) ¡Gracias, Mariví! :-)

Un cordial saludo y espero que os sea de utilidad.

sábado, 3 de noviembre de 2018

Una interesante manualidad y su valor educativo

Hola a todos:

En esta entrada me voy a limitar a presentar el siguiente post, en el que mostraré, a través de una secuencia de imágenes, con sus correspondientes explicaciones, los pasos necesarios para crear papel envejecido, de una forma muy sencilla, usando solo elementos de uso cotidiano, que solemos tener en nuestra casa y, por supuesto, sin que conlleve ningún tipo de peligro. Esto siempre es importante cuando se trata de actividades susceptibles de que las hagan los propios niños, con un mínimo de surpervisión.

Papel envejecido 1
Para hacerlo, he partido de un trabajo real que tuve que preparar hace unas semanas, para envejecer una serie de notas y mensajes, como parte de la actividad introductoria de un bonito proyecto en el que vamos a trabajar a lo largo de este curso con nuestros alumnos de 4º de Educación Primaria, en el CEIP “El Quijote”, de Madrid. En dicha actividad, ideada y capitaneada por nuestro compañero Jorge, los alumnos iban a tener una primera aproximación al proyecto, mediante un divertido juego de pistas, escritas en “antiguos” trozos de papel, estropeados por el inexorable paso del tiempo :-)

En el siguiente enlace, podéis ver un estupendo reportaje que ha creado Jorge en su blog sobre el desarrollo de esta  actividad, en el patio del colegio, en la que colaboramos también mi compañera Susana y yo: https://espiralidoso.wordpress.com/2018/10/28/comenzamos-el-proyecto-de-4o/

La utilidad de este tipo de manualidades:

Se me ocurren varios motivos para defender esta utilidad para el desarrollo de nuestros alumnos, mucho más allá de preparar una pequeña parte del material necesario para otra actividad. El proceso, siendo sencillo, requiere captar su atención e interés inicial, algo no siempre fácil, pero a lo que ayuda el hecho de mostrarles el sugerente trabajo final. El saber, además, que una vez que hayan aprendido a hacerlo, podrán servirse de este proceso para crear todo tipo de notas secretas o misteriosas para sus juegos, etiquetas de regalo, originales envoltorios, o incluso elementos de una escenografía, sin duda va a contribuir a su motivación.

Centrándonos en la parte más artística, vamos a trabajar varios aspectos:

Primero, van a tener que ser organizados y seguir una planificación. Sí, esto también es necesario para la mayor parte de los trabajos creativos y artísticos, aunque entiendo que a veces, viendo lo que vemos en algunos museos y galerías de arte, penséis que esto no tiene porqué ser siempre así :-)

Papel envejecido 2
Por otro lado, como vais a ver en el proceso, vamos a trabajar la motricidad fina, a varios niveles. Y, de verdad, os aseguro que siendo algo fundamental para muchas de las profesiones a las que podrían optar el día de mañana, no necesariamente artísticas, la habilidad manual de los niños, he observado que va empeorando progresivamente año tras año; lo cual me entristece bastante. Es cierto que, al igual que el aprendizaje de Idiomas, lo podrían empezar a trabajar más tarde, pero el proceso será, como en ese caso, mucho más difícil que si lo comenzamos cuando aún son niños y son auténticas “máquinas” de aprender, jugando, que es como mejor se aprende.

Así pues, tendrán que pintar con un simple algodón, impregnado en una disolución de café, o producto similar, haciendo degradados, estarcidos y otras sencillas técnicas artísticas, en pro de ese realismo que tanto les va a fascinar, y del que van a presumir orgullosos al terminar sus trabajos. También van a tener que recortar papel con los dedos, de forma irregular, siendo esta una de las mejores maneras, aunque generalmente obviada,  de desarrollar la motricidad fina, y de la que soy un ardiente defensor. Además, previamente, deberán haber escrito sus textos, notas o poemas, respetando márgenes adecuados y suficientes, que tendrán que seguir respetando a la hora de recortar manualmente el papel. Esto les cuesta; lo de respetar los márgenes. Por alguna extraña razón, que no logro entender, muchos niños no suelen dejar suficientes márgenes en sus escritos o portadas, y tienden a pegarse al borde del papel, por más que les indiquemos lo contrario.

Para terminar, antes de comenzar a describir el proceso y dentro de la interdisciplinariedad que intentamos tener siempre presente, me parece igualmente interesante, poder mostrar y explicar a los niños lo que es una disolución, en dos niveles distintos de densidad, usando agua y café o, como decía, algún otro producto similar.

Y dicho esto, os emplazo a ver la siguiente entrada, en la que podréis seguir fácilmente todo el proceso.

miércoles, 17 de octubre de 2018

Niños vacíos

Hola a todos:

Las redes sociales sirven para mucho más que enviarnos chistes y vídeos graciosos; lo cual tampoco está mal, e incluso puede ser recomendable por la positividad y el buen humor que transmiten y que tanta falta hacen (dentro del buen gusto, por supuesto). Plataformas como Facebook, Twitter o WhatsApp, sirven a su vez para difundir artículos interesantes a una velocidad impensable hasta hace solo un par de décadas.
Luis Rojas-Marcos
Dr. Luis Rojas-Marcos

Ayer, por ejemplo, mi amiga Maribel me envió un enlace de un usuario de Facebook, en el que a su vez compartía este estupendo artículo del profesor y psiquiatra Luis Rojas-Marcos. Pues eso; aprovechando que tengo el blog en barbecho, y teniendo en cuenta que yo nunca sería capaz de escribir un post sobre este tema, con tanto conocimiento y profundidad, aquí os lo dejo y, si os gusta y lo consideráis oportuno, sería interesante que lo siguiéramos difundiendo:



Hay una tragedia silenciosa que se está desarrollando hoy por hoy en nuestros hogares, y concierne a nuestras más preciosas joyas: nuestros hijos. ¡Nuestros hijos están en un estado emocional devastador! En los últimos 15 años, los investigadores nos han regalado estadísticas cada vez más alarmantes sobre un aumento agudo y constante de enfermedad mental infantil que ahora está alcanzando proporciones epidémicas:
Las estadísticas no mienten:
• 1 de cada 5 niños tiene problemas de salud mental.
• Se ha notado un aumento del 43% en el TDAH.
• Se ha notado un aumento del 37% en la depresión adolescente.
• Se ha notado un aumento del 200% en la tasa de suicidios en niños de 10 a 14 años.
¿Qué es lo que está pasando y qué estamos haciendo mal?
Los niños de hoy están siendo sobre-estimulados y sobre-regalados de objetos materiales, pero están privados de los fundamentos de una infancia sana, tales como:
• Padres emocionalmente disponibles.
• Limites claramente definidos.
• Responsabilidades.
• Nutrición equilibrada y un sueño adecuado.
• Movimiento en general pero especialmente al aire libre.
• Juego creativo, interacción social, oportunidades de juego no estructurados y espacios para el aburrimiento.
En cambio, estos últimos años se los ha llenado a los niños de:
• Padres distraídos digitalmente.
• Padres indulgentes y permisivos que dejan que los niños "gobiernen el mundo" y sean quienes pongan las reglas.
• Un sentido de derecho, de merecerlo todo sin ganárselo o ser responsable de obtenerlo.
• Sueño inadecuado y nutrición desequilibrada.
• Un estilo de vida sedentario.
• Estimulación sin fin, niñeras tecnológicas, gratificación instantánea y ausencia de momentos aburridos.
Niño emperador
¿Qué hacer?
Si queremos que nuestros hijos sean individuos felices y saludables, tenemos que despertar y volver a lo básico. ¡Todavía es posible! Muchas familias ven mejoras inmediatas luego de semanas de implementar las siguientes recomendaciones:
• Establezca límites y recuerde que usted es el capitán del barco. Sus hijos se sentirán más seguros al saber que usted tiene el control del timón.
• Ofrezca a los niños un estilo de vida equilibrado lleno de lo que los niños NECESITAN, no sólo de lo que QUIEREN. No tenga miedo de decir "no" a sus hijos si lo que quieren no es lo que necesitan.
• Proporcione alimentos nutritivos y limite la comida chatarra.
• Pase por lo menos una hora al día al aire libre haciendo actividades como: ciclismo, caminata, pesca, observación de aves / insectos
• Disfrute de una cena familiar diaria sin teléfonos inteligentes o tecnología que los distraiga.
• Jueguen juegos de mesa como familia o si los niños son muy chiquitos para juegos de mesa, déjese llevar por sus intereses y permita que sean ellos quienes manden en el juego.
• Involucre a sus hijos en alguna tarea o quehacer del hogar de acuerdo a su edad (doblar la ropa, ordenar los juguetes, colgar la ropa, desembalar los víveres, poner la mesa, dar de comer al perro etc.)
• Implemente una rutina de sueño consistente para asegurar que su hijo duerma lo suficiente. Los horarios serán aún más importantes para los niños de edad escolar.
• Enseñar responsabilidad e independencia. No los proteja en exceso contra toda frustración o toda equivocación. Equivocarse les ayudará a desarrollar resiliencia y aprenderán a superar los desafíos de la vida.
• No cargue la mochila de sus hijos, no lleve sus mochilas, no les lleve la tarea que se olvidaron, no les pele los plátanos ni les pele las naranjas si lo pueden hacer por sí solos (4-5 años). En vez de darles el pez, enséñeles a pescar.
• Enséñeles a esperar y a retrasar la gratificación.
• Proporcione oportunidades para el "aburrimiento", ya que el aburrimiento es el momento en que la creatividad despierta. No se sienta responsable de mantener siempre a los niños entretenidos.
• No use la tecnología como una cura para el aburrimiento, ni lo ofrezca al primer segundo de inactividad.
• Evite el uso de la tecnología durante las comidas, en automóviles, restaurantes, centros comerciales. Utilice estos momentos como oportunidades para socializar entrenando así a los cerebros a saber funcionar cuando estén en modo: "aburrimiento".
• Ayúdeles a crear un "frasco del aburrimiento" con ideas de actividades para cuando están aburridos.
• Esté emocionalmente disponible para conectarse con los niños y enseñarles auto-regulación y habilidades sociales.
• Apague los teléfonos por la noche cuando los niños tengan que ir a la cama para evitar la distracción digital.
• Conviértase en un regulador o entrenador emocional de sus hijos. Enséñeles a reconocer y a gestionar sus propias frustraciones e ira.
• Enséñeles a saludar, a tomar turnos, a compartir sin quedarse sin nada, a decir gracias y por favor, a reconocer el error y disculparse (no los obligue), sea modelo de todos esos valores que inculca.
• Conéctese emocionalmente - sonría, abrace, bese, cosquillee, lea, baile, salte, juegue o gatee con ellos.

Artículo escrito por el Dr. Luis Rojas Marcos, Psiquiatra.

Un cordial saludo.

miércoles, 20 de junio de 2018

Para divertirse y practicar Inglés este verano...

Sin alterar el título y el texto de la entrada original, mientras no cree una nueva página más completa para este fin, en este artículo que escribí originalmente para alumnos de 1º de primaria y sus padres, tenéis varios sitios interesantes con actividades divertidas para que los niños de diversas edades puedan practicar inglés y divertirse a un tiempo en vacaciones.

Hola a todos:

Esta entrada la he creado especialmente para los padres de mis alumnos del colegio “Miraflores”, de 1º de Primaria, y de los peques de 4 años, a los que también he impartido la asignatura de Inglés durante estas 6 últimas semanas en que he sido su maestro.

Este curso apenas he utilizado el blog, principalmente por falta de tiempo, aunque sí he recurrido a algunos de mis antiguos enlaces con los niños de 4 años, de los artículos que preparé en el colegio “Meseta de Orcasitas”, de Madrid, cuando tuve la suerte de ser el maestro de Inglés de los 9 grupos de Infantil del colegio.

Desafortunadamente, el índice que preparé con dichos artículos, así como todos ellos, requiere una actualización completa, que iré haciendo poco a poco, al haber sido eliminados muchos de los contenidos que incluía en mis posts. Por ello, y pensando en facilitaros un poco la tarea, a la hora de ofrecer a los niños interesantes y atractivos enlaces para aprender y jugar en Inglés este verano, he preparado este artículo, con una selección de portales que aún ofrecen contenidos de calidad. Hay muchos más y, con paciencia, se pueden encontrar incluso mejores, pero aquí tenéis este adelanto.

Antes de pasar a enumerarlos, os recuerdo lo que os comenté en la pasada reunión de padres, sobre la importancia de que los niños se familiaricen poco a poco con la lengua inglesa, por ejemplo, viendo algunas de sus series favoritas de televisión en versión original; eso sí, siempre en pequeñas dosis, para evitar que se cansen y le cojan manía al inglés. Además, si tenéis en casa películas infantiles en DVD, de éstas que les gusta ver “cincuenta mil” veces :-) también es buena idea que alguna de esas veces las vean en inglés, preferiblemente con los subtítulos en dicha lengua.

Y dicho esto, paso a recomendaros una serie de enlaces, todos revisados por mí estos días, con un último consejo: intentad que el tiempo que pasen los niños con estas aplicaciones, con el ordenador o la Tablet, esté como mucho entre media hora y una hora al día ;-)

1. Dessert Drag game. Se trata de una aplicación interactiva que contiene distintos temas a elegir para trabajar con vocabulario específico. Aunque es más apropiado para niños de 1º de Primaria, yo lo he empleado también con los de 4 años y les suele gustar mucho. El juego consiste en ir pulsando en la palabra que escuchemos y leamos en la parte inferior de la pantalla.

https://www.gamestolearnenglish.com/desert-drag/

2. Fast Games
. Es una aplicación del mismo portal, un poco más difícil que la anterior, pero también más divertida si se elige la opción “Fast”, al tener que jugar contra el reloj, que corre marcha atrás. 

https://www.gamestolearnenglish.com/fast-english/

3. Learn English Kids
. Se trata de un magnífico portal del prestigioso British Council, dirigido al aprendizaje del inglés por parte de los niños. Cuenta con diversas secciones, para practicar todas las competencias de la lengua inglesa, incluyendo una sección muy completa con juegos interactivos y otra dedicada a los padres, explicándoles todas las posibilidades del portal. Si tenéis un buen nivel de inglés, os recomiendo su lectura y que le dediquéis un tiempo a conocerlo a fondo. De todas formas, en la mayor parte de las secciones, tenéis también textos en español con las explicaciones.

Al igual que la mayor parte de los enlaces que incluyo en esta entrada, es necesario tener una versión del software de Flash actualizada (se hace fácilmente de forma gratuita). 

http://learnenglishkids.britishcouncil.org/es
http://learnenglishkids.britishcouncil.org/es

4. Kangi Club
. De nuevo, nos encontramos con otro estupendo portal con montones de juegos online y cuentos en inglés, especialmente para los más pequeños. Con una buena velocidad de internet, aquí encontraréis horas y horas de diversión (por supuesto, nunca seguidas), para que los niños aprendan y se diviertan con el inglés. 

https://www.kangiclub.com/home

5. PBS Kids
. Aquí tenemos otro maravilloso portal con muchísimos juegos y actividades en inglés para los niños. Antes de entrar en los primeros que aparecen, os recomiendo que bajéis hacia abajo en la página para que tengáis una visión general de todas las secciones y tipos de juegos que hay. También hay vídeos, pero es una página americana y, salvo que desviéis el acceso a internet desde otro país, con algún servicio VPN legal, no están disponibles. No pasa nada, porque si queréis vídeos en inglés, en Youtube o Vimeo, tenéis montones de vídeos disponibles. 

http://pbskids.org/games/

6.
Sheppard Software
. Otro completísimo portal, con montones de juegos educativos y actividades en inglés para todos los niveles y edades. Necesitaríamos varias vidas para acceder a todos ellos :-) pero os recomiendo que alternéis los que son de pura diversión, con los de gramática y vocabulario, por lo que es importante que previsualicéis primero los índices con detenimiento, y que planifiquéis el tiempo de juego de los niños para hacerles vuestras recomendaciones o sugerencias. Por supuesto, aunque no siempre es posible, al igual que en el resto de los portales que he mencionado, siempre es preferible que paséis un rato con ellos mientras juegan, sobre todo al principio de cada opción que elijáis o elijan.

http://www.sheppardsoftware.com/

Y esto es todo. Como decía, aquí tenéis material de sobra. Vuelvo a insistiros en la importancia de que dediquéis vosotros primero un tiempo para conocer los distintos portales y páginas que incluyo. Pero recordar que, ante todo, los niños en verano tienen que disfrutar, y así es como ellos tienen que ver el tiempo que le dediquen a jugar y aprender con estas actividades, si queréis que realmente disfruten y lo hagan motivados, deseando volver a hacerlo cada día. Esa es la clave :-)

Aunque haya sido poco tiempo, ¡ha sido todo un placer ser el maestro de vuestros hijos!

Un cordial saludo y buen verano.