viernes, 11 de julio de 2014

Mi Escuela de Idiomas. Carta abierta

Recientemente ha concluido otro curso especialmente intenso para mí, no sólo porque ha sido el primero en el que he trabajado como maestro, sino porque iba a ser, como así ha sido, el curso en el que completara mis estudios en la Escuela Oficial de Idiomas de Villaverde; mi Escuela.

Escuela de Idiomas de VillaverdeHan pasado ya muchos años desde el ya lejano curso 1996-1997 en que empecé aquí 1º de “That’s English” ¡18 años! ni más, ni menos. Claro, lo primero que le vendrá a la cabeza a cualquiera que lea esta entrada serán cosas como: “éste debe de ser a little tarugo”, “es un negado para los idiomas” o muchos otros “etcéteras” similares :-) Pero no (I think :-) En mi defensa puedo decir que, aunque en estos 18 años transcurridos, de una manera o de otra, me he sentido vinculado con la Escuela y con el edificio en que se encuentra, sólo he empleado realmente seis de ellos en hacer los seis cursos de que se compone la titulación oficial de las Escuelas de Idiomas en Madrid; que, dicho sea de paso, no es así en otras comunidades donde, curiosamente, con igual o incluso superior titulación, siguen siendo cinco cursos. Hubo pues un paréntesis de 12 años entre mis dos primeros cursos de “That’s English”, debido fundamentalmente a una incompatibilidad de horarios, ya que, a pesar de la flexibilidad de dicho sistema y la no obligatoriedad de asistir a clase, yo consideraba y considero la asistencia un elemento clave para la eficacia de este método, que aprovecho para recomendar efusivamente desde aquí.

Mi reencuentro con la Escuela como estudiante de inglés

Fue en el curso 2009-2010, coincidiendo con el comienzo de mi segundo curso de Magisterio, cuando me decidí y pude matricularme por fin en 2º de “That’s English”. De esta forma, tras completar los cuatro años de este método de manera continuada, elegí realizar los dos últimos cursos, de nivel avanzado, en esta Mi Escuela, como no podía ser menos y ya de forma presencial. Así, hasta que, ¡cómo no! (había de ser en una fecha importante para mí), el pasado 25 de Junio de este 2014 salieron publicadas las notas que nos confirmaban, a mí y a muchos otros compañeros, que habíamos aprobado nuestro último curso, al menos en mi caso, como un hermoso broche final a una igualmente maravillosa etapa y experiencia de vida. Ese mismo día que, por cierto, era el día de mi pentagésimo primer cumpleaños, supe que mi hija había superado felizmente las pruebas para estudiar Canto en su Conservatorio y, también esa tarde, la vi participar como pianista en los Teatros del Canal, en la estupenda 3º edición de “Caleidoscopio”…  Sí, ya sé, esa misma noche también cantaron los Rolling Stones en el Bernabeu, pero eso es otra historia y, además, yo soy de los Beatles :-)

Mi otra importante vinculación con la Escuela

CEIP Ramón Gómez de la SernaEn este caso, mi vinculación no es con la Escuela de Idiomas en sí, sino con el edificio y con otros servicios que se prestan o se prestaron en él. Si hoy soy maestro, en gran parte es porque un día, cuando estaba comenzando a desesperarme por mi futuro profesional, un año después del cierre de la empresa en la que había trabajado durante casi cuatro años, mi vida dio un giro inesperado. A finales del 2003, mi amigo y antiguo vecino Jesús Serrano, que conocía mi trayectoria y preparación, y que por aquel entonces era responsable de las TICs y maestro de música del colegio de mi hija, me propuso al CAP de Villaverde para ser contratado como profesor de un curso intensivo de Photoshop para los maestros de su cole. Fue un curso muy breve, tan sólo de unas pocas horas, pero supuso para mí un punto de inflexión en mi carrera profesional. La experiencia, más positiva de lo esperado, y mi toma de contacto con el colegio, jugaron un papel fundamental, primero para que comenzase a ser profesor de los cursos de Formación Ocupacional de la Comunidad de Madrid y, segundo, para que, varios años después, tras la privatización de dichos cursos, me decidiese a estudiar Magisterio. Pues bien, el antiguo CAP de Villaverde estaba precisamente en la primera planta del edificio de la Escuela de Idiomas, enfrente del aula de informática. Aquel día de 2003, tan nervioso como ilusionado, firmé en aquel despacho mi primer contrato como docente. Para rizar el rizo diré que, de esta forma, me estrené  como profesor dando clase a los maestros de colegio de mi hija, el colegio “Ramón Gómez de la Serna”, en el que, tanto Jesús como yo, habíamos estudiado también de niños.

Unos profesores excelentes

Especialmente mis dos últimos cursos en la Escuela de Idiomas de Villaverde, mis compañeros y yo hemos tenido la gran suerte de tener a Eva Monteagudo como profesora, a la que siempre le tendremos que agradecer su labor. Me consta que en eso coincidimos Todos. Ni siquiera en privado, en esos momentos en que en otras situaciones suele haber siempre algún alumno discordante, que critica de alguna manera a su profesor, he podido oír jamás algo negativo sobre ella, sino todo lo contrario. Cuando el curso pasado, basándome en el que probablemente es mi mejor y más popular artículo, elegí como tema para mi presentación oral, “Las cualidades para ser un buen maestro”, expliqué que la mayor parte de dichas cualidades podían ser también atribuibles a cualquier docente en general y que, aunque era difícil poseer todas de entrada, esas deberían ser el referente que cualquier maestro o profesor tendría que tener como meta. Ahora, si alguno de mis compañeros me preguntara cuáles son esas cualidades, lo tendría muchísimo más fácil: simplemente, le tendría que decir que no tiene más que pensar en las cualidades docentes que Eva ha demostrado cada día con nosotros, con su alegría y con el entusiasmo con el que nos ha preparado y ha sabido siempre motivarnos… 

Igualmente quiero mencionar y agradecer a Javier Rodrigo su buen trabajo como docente.  Fue mi profesor en 4º de “That’s English” y, a pesar de mi memoria de plancton, que no de pez, que me impide recordar muchos detalles al cabo de un tiempo, sí que recuerdo que hizo igualmente un excelente trabajo, no sólo preparándonos de forma muy eficaz para pasar las Pruebas de Certificación, sino colaborando también a motivarnos día a día en el estudio y el disfrute de la lengua inglesa. Y lamento, por último, no acordarme del nombre de mi profesora de 3º, también excelente, aunque sí que recuerdo su método de trabajo, comenzando cada clase animándonos a comentar las noticias más recientes, soltándonos la lengua y animándonos a hablar y comunicar en inglés a la mínima oportunidad.

Unos compañeros inolvidables

En este caso, la emoción sincera me hace ser breve y, si no menciono nombres, es porque tendría que mencionar a casi todos, al menos a mis compañeros de los últimos tres cursos… y no exagero. El tipo de alumnado de la Escuela, gracias a la enorme diversidad de nuestras profesiones y estudios, sin duda se presta a ello. Todos o casi todos adultos y jóvenes a un tiempo (unos más que otros, en ambos casos :-) cada uno con su vida y sus problemas cotidianos, compartiendo actividades y pequeños encuentros y conversaciones en clase un par de veces por semana, con cortas pero ricas e intensas charlas en los descansos y antes y después de las clases, prolongadas en muchas ocasiones en el camino de vuelta a casa. Compartir estos momentos con unos compañeros como ellos, en una etapa de mi vida tan difícil como motivadora, para mí ha sido algo simplemente entrañable y maravilloso…

Un mural de todos

Nuestro muralY entro en el apartado final de este artículo, que es el que se refiere a nuestro muro; ese muro de color y comunicación en el que todos los miembros de la Escuela hemos podido dejar nuestra huella, o al menos esa era mi intención. Cuando se convocó el Concurso de Ideas para un Mural Reciclado en la Escuela de Idiomas de Villaverde, debo admitir que me encontraba bastante agobiado como para comprometerme a hacer algo decente. Como artista, para bien o para mal, soy bastante perfeccionista, quizá demasiado, y nunca me gusta hacer algo para “salir del paso”, así es que, muy a mi pesar, y a pesar de la confianza y la insistencia de mi profesora, Eva, y de algunos compañeros, decidí no presentar ninguna propuesta. Pero, parece que tenía que ser así, al final, el plazo de entrega se pospuso hasta el 18 de febrero, y tengo que agradecer, sobre todo a Eva y a mis compañeros del curso pasado, Enrique y Luis, que por fin me convencieran para que participase en el concurso. Me puse de nuevo el chip de artista y diseñador, y estuve todo un fin de semana disfrutando y trabajando en diversas ideas, casi como en una primera fase del concurso, en el que yo mismo iba a ser el creador y mi propio jurado, antes de presentarlo. Y así, una idea se fue imponiendo con diferencia sobre las demás; la idea de que yo no fuera el único artista creador del mural, sino que lo fuéramos por igual todos y cada uno de los miembros de nuestra Escuela: alumnos, profesores y el resto del personal que trabaja en el edificio. Y con esta semilla inicial, surgió la idea de utilizar los tetrabricks que, a modo de ladrillos de color y palabras, permitirían la participación individual de todos.

Y este será el tema de mi próximo artículo, a modo de continuación y epílogo de este pequeño homenaje, en el que presentaré con detalle la fundamentación del proyecto, desde el proceso de diseño hasta una breve secuencia fotográfica de su evolución y desarrollo.

domingo, 4 de mayo de 2014

¡Cómo están las cabezas!

Como decía José Mota en su popular programa de televisión: “¡Cómo están las cabezas!”. Recientemente hemos podido ver y escuchar en Madrid a Ignacio González, presidente de nuestra Comunidad, afirmando que cualquier licenciado debería poder optar a ser maestro. Parece ser que la propuesta parte de nuestra consejera de educación, Lucía Figar y, por si no fuera suficiente, ha sido respaldada posteriormente por nuestra ex-presidenta, Esperanza Aguirre. Afortunadamente, tanto desde el ministerio como desde las distintas facultades de educación de nuestra región, se han manifestado “absolutamente en contra”.

Por supuesto, no es mi intención politizar sobre este tema, como se está haciendo por ahí. Las cabezas pensantes de uno y otro lado, hablando, claro está, de los dos partidos mayoritarios, han demostrado reiteradamente su falta de acierto, e incluso de sentido común, a la hora de tomar decisiones importantes sobre educación.

Lo que quiero aclarar en este breve artículo es en qué consiste estudiar Magisterio. No se trata de estudiar contenidos de Educación Primaria, aunque en algún caso sí formen parte del currículo, sino, sobre todo, de estudiar cómo preparar e impartir esos contenidos a los niños. Estamos hablando de formación en docencia. Antes eran tres cursos completos de formación didáctica, teórica y práctica, y ahora, al pasar a Grado, dicha formación ha pasado a ser de cuatro cursos. Los contenidos en sí, no siendo difíciles, ni se los sabe, ni se los tiene porqué saber de memoria ningún maestro. Lo que tiene que hacer es prepararse las clases con responsabilidad y suficiente anticipación, como cualquier otro docente, del nivel educativo que sea, se ha de preparar su trabajo.

Hasta hace pocos años, la preparación para poder impartir clases en Secundaria, el conocido CAP, se obtenía mediante una especie de cursos intensivos con apenas unos muy breves períodos de prácticas. Evidentemente, viendo la “evolución” y resultados de nuestro sistema educativo, a partir de la Enseñanza Secundaria, no es una preparación que haya demostrado ser suficiente. Uno puede ser el mejor licenciado en Matemáticas, Historia o Lengua del mundo y ser un pésimo docente y, por supuesto, todo lo contrario. Las cualidades docentes, además de llevarlas en gran medida dentro, es indudable que también hay que prepararlas.

Con el actual Máster que tienen que hacer los licenciados y graduados para optar a ser profesores en Secundaria, tampoco ha cambiado mucho la cosa. ¿En qué cabeza cabe pensar que por el hecho de ser licenciados o estar especializados en un grado concreto van a impartir mejor las asignaturas que maestros con tres o cuatro años de formación en docencia? Por supuesto que sabrán más de su especialidad, pero insisto en que los contenidos de Primaria, siendo importantes, son mucho más sencillos que todo eso y lo único que ha de hacer el maestro es trabajar y preparárselos con responsabilidad día a día. Luego, lo hará o no, al igual que ocurre día a día en nuestros colegios e institutos, con estupendos y trabajadores docentes, frente a otros que son todo lo contrario. Es una cuestión de responsabilidad. Lamentablemente, en mi modesta opinión, éste es el verdadero problema de nuestra educación en todos los niveles: la falta de vocación y entrega en una de las profesiones que más necesitan de ellas.

En definitiva, si se quiere mejorar la calidad de la Educación Primaria, habrá que trabajar muy duro en una mejor preparación de los estudiantes de Grado en Educación Primaria e Infantil, y en la formación continua de los actuales maestros. Supongo que no será un trabajo fácil, ni a gusto de todos, pero lo que me parece realmente absurdo es pensar que la solución pasa por contratar como maestros a titulados en otros grados y especialidades, que poco o nada tienen que ver con la educación, por muy buenos estudiantes que hayan sido en sus carreras.

jueves, 17 de abril de 2014

Mucho más que una actividad extra-escolar

Este pequeño inciso sobre “las actividades extra-escolares” se encuentra vinculado a una serie de seis artículos que publiqué entre los meses de Julio y Agosto de 2012. Aquella secuencia de entradas, como explicaba en la primera de ellas, estaba más dirigida a los padres que a los maestros y, para su elaboración, también aclaraba que me había basado sobre todo en mi experiencia como padre y en el sentido común. Lógicamente, no voy aquí a contar de nuevo todo lo que escribí en su día, pero pongo a continuación el enlace al primero de los artículos a modo de recordatorio:


Dicho esto, sí quiero hacer hincapié en el hecho de que aunque, en mi opinión, el objetivo principal de estas actividades es ayudar a nuestros hijos a desarrollarse física e intelectualmente, pudiendo evolucionar y pasar de unas actividades a otras a lo largo de su niñez y adolescencia; si el trabajo se hace bien y se divierten sin sentirse presionados más que por ellos mismos, habremos colaborado, no sólo a que crezcan como personas, sino ¿por qué no? a que encuentren su camino, o uno de los caminos que les acompañarán positivamente toda su vida.

"Córdoba" de AlbénizPor ejemplo, en el caso de mi hija, “su camino”, el que ha elegido y madurado ella año tras año, sin ser el único, ha sido, es y será la música. Como pronosticaba, llega un momento en que tienen que elegir y descartar otras actividades extra-escolares, y lo tienen que hacer ellos. De esta forma, el piano, el canto y la música en general son ahora la gran pasión de Carmen y lo que le motiva cada día, tanto en sus estudios en el Conservatorio como en el Instituto.


Así pues, aprovechando que hoy es su decimosexto cumpleaños, quiero compartir un vídeo de una actuación en la que participó recientemente. Se trata de la obra “Córdoba” de Issac Albéniz, que interpreta al piano junto a la bailarina Ángela Martínez y Juan Guillén en la narración. La obra formó parte del espectáculo “Amalgama 2014”, entre los Conservatorios de Danza y de Música “Carmen Amaya” y “Victoria de los Ángeles” de Madrid y que, a lo largo de cuatro representaciones, tuvo lugar los días 20 y 21 de Febrero de 2014.


¡Feliz Cumpleaños!

lunes, 17 de marzo de 2014

Aplicación práctica de las TICs: Creación de un CD interactivo con HTML

El proyecto que aquí presento, es un ejemplo de aplicación de las Nuevas Tecnologías a nuestra labor como maestros en la clase. Si habéis visitado mi blog anteriormente, es posible que sepáis que no se trata de un proyecto nuevo, si no de un trabajo que realicé durante el curso 2004-2005 como apoyo a la tutora de mi hija del que fue su Primer curso de Primaria. Por aquel entonces, estaba comenzando a trabajar como Profesor de varias especialidades de Diseño para la Comunidad de Madrid, y ni siquiera se me había pasado por la cabeza que algún día, como hoy, yo mismo estaría ilusionado trabajando como maestro.

El origen del Proyecto

CD Interactivo Mis Primeros Cuentos La idea se me ocurrió cuando, en una reunión de padres rutinaria, la tutora sugirió la posibilidad de escanear algunos de los cuentos de los niños e incluir en un CD las imágenes de dichos cuentos y las grabaciones de los mismos narrados por ellos. En cierto modo, el simple hecho de almacenar dichos ficheros en CDs y repartírselos a los niños, ya habría sido una muy básica aplicación de las Nuevas Tecnologías. Pero, ¿por qué no hacer un CD interactivo con toda esa información? Para mí no era un proyecto complicado, pues aunque, por aquel entonces, lo podría haber hecho con una aplicación más profesional, como Macromedia Director, las necesidades de un proyecto como éste podían quedar perfectamente cubiertas utilizando HTML y alguna que otra hoja de estilo. Es más, la ventaja de hacerlo en HTML, como si de una página web se tratara, era que, algún día, cuando dispusiera de más espacio de alojamiento en mi servidor, podría ser literalmente eso: una página web accesible, como todas, desde cualquier parte y por cualquier persona. Y así lo hice. Preparé el CD y tanto la tutora como cada uno de los alumnos tuvieron su correspondiente copia, perecedera o no, para poder recordar siempre aquellos sus “Primeros Cuentos”.

Como algunos sabéis, hasta hace poco, desde este blog, ofrecía un enlace a un vídeo de no muy buena calidad, para hacerse una idea de lo que era este CD, ante la falta de espacio en mi servidor. Pero, apenas hace un par de semanas, al poder disponer por fin de ese espacio web que necesitaba y, tras realizar unas pequeñas modificaciones en parte del código de las páginas, por fin he podido poner el proyecto en internet, completamente operativo y a disposición, no sólo de los que participaron en él, sino también de cualquier maestro que lo quiera usar cómo referente para su clase. Puedes acceder a la página pulsando aquí o en la imagen superior.

Algunos datos técnicos

Al igual que el resto de mis páginas web, ésta está maquetada con el programa Dreamweaver. En cuanto a la optimización de las imágenes, el software que siempre utilizo es Photoshop, alternando constantemente entre uno y otro programa a lo largo de todo el proceso de Diseño. Lógicamente, como se puede observar en alguno de mis otros trabajos para la web, en algunos momentos puntuales, he recurrido a programas de diseño vectorial, como Freehand o Illustrator, a Fireworks o a incluso a Flash, pero no es el caso del proyecto que nos ocupa, cuya sencillez de diseño le puede hacer especialmente atractivo y útil para algún docente con conocimientos básicos de Dreamweaver y/o de HTML.

Los caprichos de los navegadores y algunos consejos útiles

Cuando me dedicaba profesionalmente al Diseño Web, aprendí rápidamente que los distintos navegadores o browsers eran bastante caprichosos a la hora de interpretar el código html, aunque éste se escribiera manualmente, en vez de a través de aplicaciones tipo WYSIWYG como Frontpage o Dreamweaver. Por eso y para chequear este tipo de trabajo siempre suelo comprobar las páginas terminadas, ya puestas en el servidor, en al menos tres navegadores diferentes. Antaño bastaba con hacerlo en Explorer y en Nestcape, y hoy día, los navegadores que recomiendo son el mismo Explorer (más que nada por su gran difusión), Mozilla Firefox y Google Chrome. Por supuesto, si alguien trabaja con un Mac, Safari es una opción también obligada. 

Desafortunadamente, mi presupuesto no da para tanto, y no puedo permitirme el “lujo” de examinar las páginas también en un Mac. También es cierto que si conseguimos que una página web funcione bien en los tres navegadores mencionados, lo más probable es que también lo haga en los ordenadores de Apple.

En fin, centrándonos en la navegación por los contenidos del CD interactivo, y el motivo de este apartado en mi entrada, la mayor parte de los cuentos, además de la imagen con el texto escaneado, tienen un sonido de fondo que permite escuchar el cuento en cuestión, narrado por su pequeño gran autor. El cuento sonará, pues, desde el momento en que se visualiza en la web el texto del mismo. Pues bien, si alguien quiere utilizar este recurso en una página, la etiqueta más conocida para esta función es BGSOUND, como en el ejemplo:

<bgsound src="sonidos/son_son_carmenb.mp3" />

Esta etiqueta hay que ponerla dentro de la directiva HEAD (normalmente al principio del código de la página) y no necesita cierre. También vemos que mediante la etiqueta SRC, se indica el fichero de sonido y la carpeta en la que está incluido, como se puede observar también en el ejemplo. Ahora bien, dicha etiqueta tiene un evidente problema: ¡sólo funciona con el navegador EXPLORER! Pero que no cunda el pánico... si queremos que el cuento también se pueda oír, al menos en los navegadores MOZILLA FIREFOX y GOOGLE GHROME, hay que añadir la etiqueta EMBED como, de nuevo, podemos comprobar en el siguiente ejemplo, en el que he incluido ambas opciones de código y la directiva de cierre de HEAD:

<bgsound src="sonidos/son_son_carmenb.mp3" /><embed src="sonidos/son_son_carmenb.mp3" Hidden="true" >
</embed></head>

Como se puede observar, la etiqueta EMBED sí que necesita cierre. Y ¡ya está! De esta forma tan simple, por lo menos para esta ocasión, hemos resuelto el problema consiguiendo que el código funcione en un gran abanico de navegadores. Como último comentario, recomiendo optimizar los ficheros de sonido en formato mp3 para que ocupen poco espacio y se carguen antes los cuentos. Igualmente, aunque en la primera página con texto de cada cuento, se puede escuchar la narración completa (mientras sigamos en ella y no vayamos a otra página), en las sucesivas, los ficheros de sonido los he recortado para que comiencen desde la primera frase de la página en cuestión. De esta forma, conseguiremos una carga más rápida de las mismas.

Un cordial saludo.  

sábado, 18 de mayo de 2013

Un hueco para el Arte...

Y de Arte se trata mi última exposición de Pintura, que está teniendo lugar a lo largo de todo el mes de mayo en el Centro Socio-Cultural "Alfonso XII" de El Pardo, en Madrid.

Exposición en El PardoEn esta etapa final de curso, tan estresante siempre para alumnos y docentes, he sacado un pequeño hueco para recordar en mi blog esta exposición, que se puede visitar aún durante dos semanas más, hasta el 31 de mayo de 2013. Curiosamente, al contrario de lo que muchos piensan, El Pardo se encuentra apenas a 15 minutos de Madrid, que es lo que se tarda en el autobús 601 desde Moncloa. Es un entorno maravilloso, en el que además de poder disfrutar de la naturaleza, ahora sugiero aprovechar también para dedicar unos minutos a ver mi exposición "El Arte Ignorado". Se trata de una visión del Arte desde el Arte, en el que se intercambian los roles tradicionales entre el cuadro y el espectador, y que considero especialmente recomendable para ver con niños, que siempre han disfrutado de mi pintura...

Para no repetirme, en los dos siguientes enlaces, se puede acceder, respectivamente, a una página web que he preparado con toda la información de la colección, incluyendo la posibilidad de ver todos los cuadros de forma virtual, y a un segundo vínculo con una entrevista que me hicieron allí sobre la exposición:

Un cordial saludo.

jueves, 24 de enero de 2013

Año de oposiciones de Magisterio

Aunque aún es un poco pronto para afirmar nada, sobre todo teniendo en cuenta los precedentes de los años anteriores en algunas comunidades, parece ser que este año puede haber una convocatoria de oposiciones de Magisterio bastante generalizada. De momento, según las noticias que han ido apareciendo en la prensa, parecen bastante probables en las siguientes comunidades autónomas:  Madrid, Castilla – La Mancha, Castilla y León, La Rioja, Extremadura, Valencia, Murcia, Baleares, Aragón, Andalucía, Cantabria y Galicia. En principio, la idea sería que los exámenes fueran en el mes de Julio, coincidiendo el mismo día en las distintas comunidades autónomas para, como dicen, evitar el efecto llamada.

El famoso “efecto llamada”

OpositoresComo es sabido, esta coincidencia en fecha suele ser bastante habitual y la intención es beneficiar a los candidatos de las comunidades que convocan plazas. El problema es que, cuando no es así, en cuanto haya una sola excepción, se producen situaciones tremendamente injustas. Esto es lo que sucedió, por ejemplo  en Madrid en la convocatoria de 2011, en la que, al anularse inicialmente las oposiciones y convocarse después a última hora, los exámenes fueron en Noviembre y hubo una auténtica avalancha de opositores de toda España, mermando así las posibilidades de muchos maestros madrileños.

En mi opinión, es bastante razonable que cualquier maestro y ciudadano español pueda tener la oportunidad de elegir en qué comunidad se quiere presentar, sin tener que estar obligado a presentarse sólo en la suya propia, pero para que esto fuera justo para todos, los exámenes de las distintas oposiciones de magisterio deberían ser siempre en fechas diferentes, con margen suficiente para que los candidatos se puedan presentar a todas las comunidades que quieran. Todos tendrían las mismas oportunidades y muchas mejores posibilidades de materializar el esfuerzo de su preparación en la consecución de una plaza.

Supongo que el único problema real para justificar el tener que evitar el efecto llamada es de tipo organizativo y administrativo. A más candidatos, harían falta mayores espacios y recursos humanos para llevar a cabo los procesos selectivos. Y, claro, el problema surgiría al tener que pagar horas extras a los maestros por formar parte de los distintos tribunales. Por lo que sé, no todos querrían renunciar a parte de su tiempo libre si no son recompensados adecuadamente por ello, aunque fuera para beneficiar a los que quieren ser maestros como ellos; a los que tienen los mismos sueños e ilusiones que un día les movieron a ellos a elegir esta bella profesión. 

Una situación injusta

ColegioPero si hay una situación injusta por encima de todas, es la de que la mayor parte de las comunidades autónomas hagan lo posible por hacer coincidir sus convocatorias, mientras que algunas otras, con lengua propia, hayan evitado en el pasado dicha coincidencia. La injusticia se produce por el hecho de que para presentarse en dichas comunidades, no basta con dominar el español, sino que además es obligatorio justificar un nivel avanzado en la lengua en cuestión. Y no sirve que se diga, como algunos hacen, que a nadie le impiden estudiar euskera, gallego, catalán o valenciano. Entiendo perfectamente la importancia y necesidad, en algunos casos, de conocer dichas lenguas, si vas a ser tutor de grupo en Primaria en un colegio en el que se utiliza la lengua autónoma como vehicular, pero debería haber un buen número de colegios en cada comunidad autónoma, al igual que ocurre en Navarra, donde la lengua vehicular fuera el español, y conocer la lengua autónoma no fuera un requisito imprescindible. Además, en la totalidad de los colegios, tampoco tendría que serle requerido el conocimiento de la lengua autónoma, por ejemplo, a un maestro de Inglés, que debería intentar enseñar su asignatura en dicha lengua el 100% de su tiempo y que, para aclaraciones puntuales, tendría que bastar con el español, común a todos nosotros por derecho. Pero lo peor de todo es que, a sabiendas de que por no conocer una lengua concreta no se van a poder presentar en sus comunidades los candidatos del resto de España, en dichas comunidades convoquen sus oposiciones en diferentes fechas para que sus ciudadanos, con todo el derecho del mundo, sí se puedan presentar en las demás.

En fin, sé que es un tema polémico, pero quiero que quede claro que no estoy en contra de los candidatos de cualquier parte de España, que hacen bien en aprovechar todas las oportunidades que, como ciudadanos españoles, para todo, y no sólo para lo que interesa, se les puedan ofrecer. De quien sí estoy en contra es de los políticos y de las distintas administraciones que, por distintos motivos, permiten que se produzcan este tipo de injusticias, que sin duda lo son, y que, peor aún, no hagan ni quieran hacer nada por remediarlas.

Un cordial saludo, mucho ánimo y suerte a todos los maestros opositores.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Qué cualidades debe tener un buen maestro

En esta ocasión, quiero presentar a fondo un tema al que llevo dando vueltas desde el principio de esta aventura. Se trata de qué cualidades son las que yo considero más importantes para ser maestro o profesor, pero para serlo de verdad, y no simplemente para limitarse a “trabajar” de maestro, que es otra cosa bien distinta.

Vivimos una época de falta de vocaciones, dónde muchas veces prima el encontrar un trabajo, el que sea, por encima de todo, si llegar a él resulta menos complicado que a otros objetivos meramente profesionales. Frente a esto, hay montones de maestros entregados de verdad y de aspirantes a maestro que, como yo, ya lo son, todavía sin serlo… Pasar una oposición, o conseguir una simple entrevista de trabajo en un colegio privado o concertado, puede convertirse en una tarea tremendamente complicada. Valores como la vocación, temprana o tardía, el tener una importante experiencia de vida y pluridisciplinar, o el haberse esforzado en el trabajo diario durante la carrera para tener un buen expediente académico, quedan frecuentemente supeditados a factores poco éticos que, como todos conocemos, no voy a enumerar ahora.

La vieja EscuelaPero lo principal, lo más importante en un colegio o instituto, son y han de ser sus alumnos. Formarlos de verdad, en conocimientos, pero sobre todo en valores, debería ser la principal prioridad de cualquier equipo directivo. En los colegios públicos, es sabido que la contratación de los docentes no está en manos de la dirección de los centros, sino que depende de un proceso público de oposición. Sin embargo, en un colegio público o concertado, la contratación de nuevos maestros, sí que va a depender del criterio de un equipo directivo, que llevará a cabo un proceso de selección similar al de cualquier empresa privada; y es aquí donde los responsables de los mismos deberían de valorar lo que realmente es más importante, antes de contratar o no a quien puede ser una pieza clave en el prestigio y la calidad de su colegio. Esto, lógicamente, requiere un pequeño mayor esfuerzo inicial, al tener que leer detenidamente más currículums, antes de tirarlos directamente a la papelera, presuponiendo demasiadas cosas en lugar de interesarse por conocer a la “persona”. Hacer más entrevistas a aspirantes a maestro y hacerlas sin ningún tipo de predisposición negativa y sin favoritismos, muchas veces erróneamente establecidos, pueden marcar la diferencia entre la mediocridad y la excelencia de un centro educativo.

En mi caso, como muchos otros maestros aspirantes a serlo, considero que muchas de las cualidades y características personales que nos llevaron en su día a emprender este sueño, tan bello como sacrificado y sincero, deberían ser tenidas en cuenta en cualquier proceso selectivo. Las que citaré a continuación son las que, de la forma más objetiva posible, considero ideales y referente para cualquiera que quiera aspirar a ser maestro. Ninguno cumpliremos todas, al menos al cien por cien, pero, personalmente, son las que creo que tenemos que tener ahí, siempre, como objetivo a alcanzar. Dependiendo de los casos, y de las potencialidades y personalidades de cada uno, puede que unas se puedan contrarrestar con otras junto con trabajo y dedicación y, sin duda, es fácil que me deje alguna en el tintero. Por ello, antes de comenzar, invito desde aquí a que si alguien echa en falta cualquier aspecto, o quiere matizar algo, no tiene más que añadirlo directamente como comentario, enriqueciendo así una entrada que puede ser muy útil y positiva para todos.

1. Características y rasgos personales

Independientemente de su cualificación y preparación profesional, el maestro debería acercarse a un perfil personal lejos del cual difícilmente podrá llegar a ser un buen docente, especialmente cuando los educandos van a ser niños.

Los rasgos y características que considero más importantes en este perfil personal deseado, serían los siguientes, algunos de los cuales, por su relación entre sí los incluyo agrupados:

Cordialidad y cercanía

En primer lugar y si nos planteamos el papel del maestro incluso desde su primer encuentro con los que van a ser sus alumnos, éste ha de ser Cordial, Cercano y lo más Simpático posible. No hay que olvidar que se va a encontrar con niños “expectantes”, algunos hasta ligeramente asustados ante el posible cambio de maestro, del que muchas veces no saben nada, en el nuevo curso que van a comenzar.

El maestro tiene que conseguir con su trato que los niños no tengan miedo a preguntarle y pedirle consejo cuando sea necesario. Si descontamos las horas de sueño, en algunos casos, el niño va a pasar más tiempo con el maestro que con sus padres, y a veces de forma mucho más intensa y comunicativa. Dejando aparte la relación de enseñanza-aprendizaje que van a tener y a la que haremos alusión cuando tratemos el perfil profesional del maestro, es fundamental “romper el hielo” en la necesaria relación humana que se va a establecer.

Entereza y autoridad

Sin desmerecer las anteriores características mencionadas y en necesario equilibrio con ellas, quiero destacar la entereza y más aún la autoridad que ha de saber tener el maestro, por muy dura que suene la palabra. Especialmente, si las contraponemos con la Simpatía, el maestro ha de evitar “pecar” de ésta en exceso, por la facilidad que tienen los niños para “perder los papeles”.

El respeto que va a ser necesario en la educación global de los niños, tiene que mantenerse siempre como referente por parte del docente, y aunque éste habrá de ser mutuo, será el maestro, especialmente en los primeros cursos, quién tendrá que establecer los límites en el aula; y, para ello tendrá que saber mantenerse firme cuando sea necesario y cuando la distinción de su rol corra peligro, por supuesto, siempre lejos de cualquier signo de violencia.

Paciencia

La pacienciaEl maestro ha de ser paciente. Una de las bases de la educación actual es que no hay dos niños iguales. Sus ritmos de trabajo, sus comportamientos en clase y todos los factores externos que puedan afectar a su aprendizaje, provocan lógicos desfases en las necesidades temporales de aprendizaje de cada uno. Unos necesitarán más tiempo y otros menos para hacer las tareas y comprender lo visto en clase. Tenemos que ser pacientes por igual, tanto con los que terminan demasiado pronto y requieren algo más, como con los que necesitan más tiempo y que les repitamos de nuevo cualquier explicación. Nuestro apoyo ha de ser firme y constante y nunca tenemos que dar nada por perdido ni mostrarles una falta de confianza hacia ellos.

Entusiasmo y entrega

Aun acercándonos mucho a un rasgo profesional, yo hablaría aquí incluso de vocación. El maestro debe mostrar entusiasmo y entrega en su trabajo diario porque su materia de trabajo es lo más sensible del mundo, los niños, acreedores de todo el esfuerzo necesario por su parte. Si un maestro tiene vocación, su profesión le entusiasmará y se entregará al máximo y, como decía hace un momento, la paciencia no será algo que tenga que forzar artificialmente, porque estará cumpliendo una función que le llena.

Al igual que debería ocurrir, por ejemplo, con los médicos, y aunque por motivos distintos, los maestros no hacen un trabajo rutinario que puedan desarrollar fríamente, sin humanidad y sin pasión, ni siquiera basta con que el entusiasmo se sienta por dentro, porque es algo que tienen que transmitir. Los alumnos, en este caso, deben ser conscientes en todo momento de que se les está tomando en serio y de que el maestro no está, simplemente, cumpliendo un horario y deseando terminar su “trabajo” para irse pronto a casa. Ni la sobresaturación de alumnos en las aulas, ni la falta de recursos humanos y materiales en algunos colegios, por los recortes en educación de los últimos años, deberían ser excusa para ello.

Humildad

Antes hablaba de respeto y autoridad, y es evidente que se van a dar momentos donde estos rasgos son muy necesarios, como ya hemos visto. Pero al igual que contraponía dichos rasgos con la simpatía, para mantener un equilibrio correcto, también hay que saber ser humildes cuando sea pertinente.

La humildad puede ser hasta positiva para mantener el respeto y la autoridad, porque aumentará la confianza de los niños en su maestro como referente en el aula, que también es humano y también se equivoca.

Son muchas las tareas y exámenes que tendrá que corregir, y por su lógica cualidad humana, en ocasiones se producirán errores que habrá de subsanar con humildad y rapidez. Es un valor muy importante que ha de transmitir a sus alumnos también en su actitud cotidiana ante ellos. “Yo no soy un ser infalible, sino que soy humano y también me puedo confundir”. Los niños "más aventajados”, siempre en pro de su formación, necesitarán ejemplos de humildad y referentes constantes de este estilo para compensar los desproporcionados elogios que podrían llegar a recibir en su entorno familiar.

Facilidad de comunicación

El maestro debe tener lo que coloquialmente se llama, “don de palabra”. No hay que olvidar que en el proceso comunicativo que se establecerá cada día en el aula, él o ella desempeñarán la mayor parte de las veces el papel de “emisor”. Pero también será a menudo “receptor” y recibirá constantes respuestas que, sobre todo en los primeros cursos de los niños, no siempre estarán claras; a veces incluso serán tremendamente confusas, y las debe saber interpretar en la medida de lo posible para poder corregir positivamente a sus alumnos.

Además, no hay que olvidar que los niños no serán sus únicos interlocutores. Se tendrá que comunicar periódicamente con sus padres, tanto colectiva como individualmente, y deberá hacerlo con fluidez y propiedad, porque esa misma seguridad y entusiasmo que debe transmitir a sus alumnos, la debe mostrar, en mayor grado si cabe, cuando se comunique con sus progenitores, que a veces podrían acudir a las tutorías “a la defensiva”.

Igualmente, en las reuniones y participaciones en los equipos docentes del colegio, tendrá que participar activamente, y éste será otro “campo de batalla” donde tendrá que mostrar una adecuada fluidez verbal.

Creatividad y decisión

CreatividadSon dos rasgos diferentes, pero he preferido comentarlos juntos, porque de nada le sirve a un maestro ser creativo a la hora de enfrentarse a situaciones de difícil solución o de hacer propuestas didácticas interesantes, si no tiene la capacidad de decisión suficiente como para llevarlas a cabo.

El maestro se va a encontrar a menudo con situaciones en las que, con los recursos establecidos o habituales, no será capaz de encontrar soluciones rápidas o eficaces. Es aquí donde su creatividad e imaginación va a ser importante para “sacarse de la manga” propuestas de solución viables. Esta creatividad también le resultará muy útil a la hora de hacer planteamientos didácticos novedosos o interesantes, aunque en este caso estaríamos hablando de la aplicación de la creatividad a su perfil profesional.

Pues bien, tanto en un caso como en otro, así como en situaciones totalmente ajenas a la creatividad, ha de tener suficiente capacidad de decisión para llevar a cabo sus propuestas. Esta capacidad le será igualmente necesaria cuando tenga que solicitar medios o equipos necesarios y disponibles para mejorar su trabajo.

Ser abierto y reflexivo

Al igual que es importante la creatividad cuando las buenas ideas parten de él, no siempre va a ser así, sino que, por el contrario, el maestro va a ser el receptor de ideas creativas, a veces aparentemente disparatadas, pero no por ello y en todos los casos, faltas de interés. En estos casos es importante que se muestre abierto y reflexivo para valorar la viabilidad de las ideas propuestas antes de descartarlas de entrada.

De la misma forma, en su relación directa con sus alumnos, muchas veces recibirá respuestas ambiguas, pero no del todo imprecisas, que tendrá que saber valorar en función del contexto y la situación personal de los niños. Es importante mencionar también que esa actitud, si hace bien su trabajo, también la puede transmitir positivamente a sus alumnos a la hora de que puedan utilizar “sus propias palabras” para responder a cuestiones que se les planteen.

Lo mismo ocurre con su capacidad de reflexión. No va a tener que imponer conceptos de difícil comprensión a sus alumnos “porque sí”, sino que debería ser lo suficientemente reflexivo como para analizar y plantear las cuestiones paso a paso y de forma lógica, para favorecer un aprendizaje eficaz y duradero. Y debería saber transmitir a un tiempo, con el ejemplo, esa capacidad reflexiva a sus alumnos.

Capacidad de trabajo

Trabajo en equipoHay que romper con el tópico de que el trabajo de maestro es una tarea fácil. Nunca debería haberlo sido. Estamos, o deberíamos estar, lejos del maestro que se sentaba o se sienta en la mesa a leer el periódico o, en su versión moderna, a navegar o “naufragar” por internet, con temas personales o ajenos a su función docente, mientras los niños hacen sus tareas, sin preocuparse de las necesidades individuales de cada uno de ellos. Aún durante las tareas individuales, a menudo requieren de nuestra observación y apoyo, y eso no quiere decir que en un momento dado no podamos hacer simultáneamente otras tareas que nuestro trabajo requiere, como el de buscar información o datos para enriquecer una próxima explicación, corregir ejercicios, planificar la siguiente clase, etc. pero, siempre, sin dejar de estar pendientes del todo de la clase.

Aparte de esto, muchas veces, tendremos que trabajar en casa, preparando clases y materiales o corrigiendo exámenes; ¿cuál es el problema, si se hace dentro de la moderación? Se supone que nos gusta lo que hacemos y, mientras este trabajo "extra", no consuma de media más de una o dos horas al día, deberíamos disfrutar haciéndolo. Es más, al menos en España, el horario de trabajo de un maestro, en el momento de escribir este artículo, es de 37,5 horas semanales, de las que sólo 30 de ellas son de permanencia obligatoria en el centro. Las otras 7,5 horas, habitualmente, se supone que las deberíamos cumplir en nuestro propio domicilio. ¿Y quién lo controla? nadie más que nosotros mismos y nuestra propia responsabilidad.

Seguridad en sí mismo

Para terminar, se trata ésta de una característica también necesaria y complementaria a algunas de las anteriores. Para tener capacidad de decisión, el maestro tiene que tener seguridad en sí mismo, si no difícilmente se va a atrever a tomar decisiones complejas. A la hora de tener que ejercer su autoridad y mostrar entereza, esa seguridad en sí mismo también le facilitará las cosas.

En definitiva y como decía al principio, estos serían algunos de los rasgos y características personales que debería tener el maestro.

2. Características y rasgos profesionales

En este apartado, y como ya he mencionado, podrían tener también cabida algunas de las características personales mencionadas, como el ser reflexivo  y la capacidad de comunicación, características ambas que se pueden adquirir o mejorar con la formación apropiada, en caso de que sea necesario, por su carácter fundamental en la docencia.

Vamos a centrarnos, en cualquier caso, en comentar y analizar aquí las características profesionales no comentadas anteriormente.

Buena preparación y disposición a la formación continua

Formación continuaComo decía en el anterior apartado, a la hora de establecerse la comunicación entre el maestro y los alumnos, el primero iba a desempeñar en la mayor parte de los casos el papel de “emisor”, pero es evidente que para poder transmitir adecuadamente una información, como puede ser el contenido de una materia, y para que la transmisión sea eficaz, el maestro tiene que tener la formación adecuada, lo más completa posible sobre cada una de las materias que tiene que impartir.

A lo largo de sus estudios de magisterio, habrá adquirido muchos de esos conocimientos, tanto prácticos como teóricos, pero estos no siempre serán suficientes. Además de una lógica y continua labor de recordatorio para mantener frescos sus conocimientos, el maestro deberá tener una adecuada predisposición a continuar formándose, prácticamente de forma ininterrumpida. Con las materias habituales, en áreas como “Conocimiento del medio”, los cambios son bastante habituales, pero además, en cuanto a complementos educativos y uso de nuevas tecnologías en el proceso de Enseñanza-aprendizaje, no cabe duda que la época que vivimos requiere un esfuerzo permanente para estar al día.

Desde el manejo de aparatos electrónicos e informáticos, hasta el conocimiento y control de diversos programas de software, que evolucionan cada año, la formación continua ha de estar presente a lo largo de toda la vida de un maestro.

Capacidad investigadora

En esa formación continua en que se debe implicar el maestro, éste puede jugar un papel directo y protagonista en cuanto a su propia capacidad investigadora. No todo el conocimiento, que le va a venir bien añadir al que ya tiene, se lo van a dar “mascado”, sino que él mismo, con su propio esfuerzo e investigación deberá tomar las riendas en un auto-aprendizaje teórico y práctico que le ayudará a dinamizar y amenizar las clases.

Como he dicho repetidamente, algunos rasgos personales están muy cercanos o vinculados a otros profesionales. En este caso, si un maestro es creativo y tiene entusiasmo y entrega, su labor investigadora será mucho más sencilla, y su predisposición a la misma puede ser permanente. La investigación lleva tiempo y esfuerzo, y hay que tener también una capacidad de entrega y de trabajo importantes para llevarla a cabo.

Habilidad manual

Esta característica, que también podríamos haber incluido entre las personales, considero que tiene en esta categoría una mayor relevancia. La destreza manual del profesor será necesaria en muchos momentos en el aula.

Independientemente de que al maestro no se le vaya a formar muy explícitamente en este sentido a lo largo de sus estudios de magisterio, lo que está claro es que es un rasgo que se puede mejorar y/o aprender con la práctica. La habilidad manual es mucho más importante para la formación integral de los niños de lo que se pueda suponer. En el futuro, estos niños necesitarán este tipo de destreza para muchas carreras o profesiones; desde médicos cirujanos, arquitectos, restauradores de arte, artistas o investigadores, hasta artesanos o mecánicos en todas sus especialidades.

Considero que, aunque no es imprescindible que el maestro sea un “artista”, sí es necesario que tenga un nivel mínimo y suficiente de destreza para ayudar y formar adecuadamente a los niños en sus diversas manualidades, dibujos, troquelados, recortables, modelados, etc. Si, además, esta habilidad va acompañada de sensibilidad artística, mejor que mejor.

Capacidad de organización y planificación

Estamos ante otro rasgo fundamental. Desde el punto de vista de lo que hay que transmitir a los alumnos, el orden y la organización es algo que también se puede educar desde el aula, aunque sea un tema en el que la educación paterna, en el propio hogar de los niños, sea más eficaz. Pero, ante todo, estas características son imprescindibles para la labor docente diaria de los maestros en el aula.

El maestro va a tener que pasar de una materia a otra varias veces a lo largo de una jornada, y lo tiene que hacer de forma organizada. Y no estoy hablando sólo del horario, que es algo bastante fácil de llevar y asimilar por los niños, sino de las adecuadas transiciones, y a veces relaciones, entre contenidos. A una determinada actividad de conocimiento del medio, con una lectura sobre un tema interesante, se le puede sacar mucho partido también desde el punto de vista del lenguaje, haciendo ver a los niños la importancia práctica de dicha relación, justificando así la conveniencia de una enseñanza globalizada en educación primaria.

Y por supuesto, la planificación de las diversas actividades, así como la organización de las unidades didácticas, serán labores tan importantes como habituales en la clase, como para que el maestro ponga en ellas todo su empeño y conocimiento.

Observador-orientador

Vinculo también estos dos rasgos porque uno ha de llevar necesariamente al otro. El maestro va a tener que estar preparado para facilitar la comunicación interpersonal, tanto la suya propia con los alumnos, como la de los alumnos entre sí. Pero se van a dar muchas situaciones y casos donde esto no será precisamente sencillo.

Las personalidades de los niños van a ser dispares. Va a haber casos obvios en los que el maestro vea claramente su necesidad de intervenir y aplicar sus habilidades orientadoras y de consejo, que contribuyan a mejorar el clima en el aula para que el proceso de enseñanza- aprendizaje fluya con normalidad, y con vistas también a una completa formación individual y social de los alumnos. Pero va a haber muchos términos medios, casos que no serán tan fáciles de detectar y que perfectamente podrían pasar desapercibidos, con los consecuentes problemas a nivel formativo para los niños afectados. Y es aquí donde el maestro va a tener que saber observar y ser perspicaz. Ha de ser, sin duda, un gran observador para evitar que "se le escapen" este tipo de situaciones.

Capacidad de evaluación

Va a ser ésta la que más le comprometa. El trabajo se ha hecho o se va haciendo cada día y toca evaluar los contenidos, y ha de tener un margen importante entre la objetividad y su contacto y cercanía con los alumnos.

La evaluación no tiene que pecar ni de ser muy rígida ni muy blanda; ha de ser eficaz. El niño ha de saber cuándo lo ha hecho mal, pero hay que saberle motivar para buscar su mejoría, y no frustrarle en exceso mientras haya margen de corrección. También nos encontramos con un problema en el caso contrario: niños, a los que se les va pasando de curso “por lástima” y llegan a la E.S.O. rozando el analfabetismo. Es cierto que en este tipo de situaciones más extremas entran diversidad de factores, sobre todo cuando el docente se encuentra con el problema en el último curso, cuando el margen de maniobra es prácticamente nulo; pero el maestro ha de intentar imponer su criterio evaluador en la medida de lo posible.

Motivador

MotivaciónAntes hablaba de que hay que saber motivar a los niños, especialmente si sus resultados académicos no son buenos. Estamos ante otro rasgo, cuando se posee, que da muestras de buena profesionalidad por parte de los maestros. Lo considero tan importante o más que cualquiera de los anteriores. El maestro no se debe limitar a evaluar y “dar batallas por perdidas”, sino que se debe esforzar al máximo y jugar todas sus bazas para intentar motivar a sus alumnos y levantar la seguridad en sí mismos.

La observación, mencionada atrás, también tiene mucho que ver en este sentido, pues es preferible no tener que esperar a la evaluación para detectar cuándo una posible sobre-motivación va a ser necesaria, y para ello hay que saber observar y detectar.

Pero esta motivación, no hay que reservarla para los momentos o situaciones de “crisis”. La motivación, al igual que la evaluación ha de ser continua. El maestro debe buscar los argumentos necesarios para que los niños vayan motivados todos los días a clase, y tal vez sea éste su mayor reto.

Responsabilidad

GraciasPara terminar, hay que destacar este rasgo, tanto personal como profesional que un maestro debe tener. La responsabilidad no es precisamente un rasgo exclusivo que deba tener el maestro, sino que debería ser común a la totalidad de la vida, en lo personal, y a la totalidad de las profesiones. Pero vuelvo a mencionar algo de lo que hablaba al principio, y es que el maestro trabaja con niños, y si la responsabilidad es siempre importante, en este caso mucho más.

En resumen, un maestro responsable sabrá que tiene que ser puntual, paciente, se entusiasmará con su trabajo, se formará continuamente, se preocupará constantemente de motivar a sus alumnos y de evaluarlos con la cabeza y con el corazón, buscando siempre lo mejor para ellos y su futuro.

Un cordial saludo y espero que mi reflexión os sea de utilidad.