viernes, 14 de septiembre de 2012

Las actividades extra-escolares - 6

Para terminar esta serie de entradas, voy a hablar de las posibles actividades extra-escolares relacionadas con la lectura, la escritura y el aprendizaje de idiomas. Estos tres aspectos son también muy importantes para la formación de nuestros hijos y alumnos, y en gran medida vamos a comprobar que son actividades muy habituales dentro y fuera del entorno escolar.

Actividades de Motivación a la Lectura y “Cuentacuentos”

CuentacuentosEn ambos casos, son actividades con las que los niños están o deberían estar familiarizados desde edades tempranas. En el caso de los cuentacuentos, incluso antes de la etapa escolar, es muy probable que ya hayan tenido sus primeras experiencias en lugares como Bibliotecas y Centros Culturales, pues hay talleres y representaciones de cuentacuentos para todas las edades.

Por supuesto, hay muy buenos profesionales cuentacuentos y recomiendo desde aquí participar con nuestros hijos en algunas de estas actividades siempre que podamos; pero, sin salir del entorno familiar, no hace falta ser un profesional para motivar e ilusionar a los niños tomando nosotros mismos ese rol, narrándoles sus cuentos favoritos e incluso escenificándolos al máximo posible. Si nos piden que los repitamos una y otra noche antes de dormir es señal de que no lo hacemos “tan mal”, y es bueno que poco a poco vayamos ampliando nuestro repertorio de cuentos y relatos de la forma más variada que podamos. Si somos capaces, recomiendo especialmente el jugar con ellos a inventarnos nuestros propios finales o incluso las historias completas, una vez apagada la luz. El niño relacionará el proceso de lectura con la imaginación, se ilusionará y esperará paciente estos momentos y pronto querrá ser él quien quiera llevar la batuta en este proceso receptivo y creativo a un tiempo, muchísimo más importante de lo que pueda parecer.

Un cuento antes de dormirAl final, lo que habremos conseguido es que vean en los libros el mejor recurso para disfrutar de su tiempo libre y desearán fervientemente aprender a leer con fluidez. Por el camino tendremos muchos obstáculos y una competencia bastante “desleal”, que ya he comentado en otros apartados de este blog. No siempre será fácil luchar contra el atractivo de las “maquinitas”, los juegos de ordenador y la televisión, pero tampoco tenemos que olvidar que el mando lo tenemos que tener nosotros, y no me refiero sólo al de la tele, que también, sino al control de su tiempo y a la motivación que podamos darles, sobretodo, con nuestro propio ejemplo. Como muy bien decían en una vieja campaña de la, no siempre enemiga, televisión: “si tú lees, ellos leen”

Actividades de iniciación a la escritura

Dependiendo de cómo se haya trabajado con los niños en la escuela, y de cómo se haya apoyado desde casa el aprendizaje de la escritura, podemos estar ante algo divertido y motivador para ellos o, por el contrario, ante un auténtico suplicio. Aprender a escribir puede ser algo apasionante para ellos y no podemos desaprovechar los estupendos materiales escolares con los que contamos hoy para esta función. Por lo general, los cuadernos de escritura son mucho más interesantes y menos repetitivos que aquellos con los que nosotros aprendimos a escribir, en el supuesto incluso de que hayamos podido contar con ellos. Los propios cuadernos de trabajo ahora están planteados para que los niños estén deseando escribir los nombres de los personajes u objetos que ilustran y acompañan el texto. Pronto serán frases completas y, más tarde, párrafos enteros para explicar o resumir pequeñas escenas o situaciones.

Un pequeño gran escritorEn paralelo, necesariamente, con una motivación apropiada para la lectura y el fomento de su creatividad, los niños desearán no sólo contar, sino también escribir sus propias historias, al principio cortas, pero también apasionantes, porque serán suyas y quién sabe si las primeras huellas de unos futuros grandes escritores. El principal problema en este sentido es que, a poco que bajemos la guardia, todo nuestro esfuerzo y dedicación para motivarlos con nuestros consejos y nuestro ejemplo cuando son pequeños, puede venirse al traste fácilmente cuando van creciendo. De nuevo es algo difícil de evitar, pero no por ello tenemos que ceder en nuestra labor educativa como padres o docentes. Los lenguajes “mega-abreviados” y pobres de las nuevas vías de “incomunicación” que tanto gustan a los adolescentes, a través de las famosas redes sociales, mediante el ordenador o los teléfonos móviles de última generación, harían que el mismísimo Cervantes pudiera haber olvidado hoy día su sueño, sustituyendo los molinos por chips y pantallas táctiles con adormidera y efluvios amnésicos…

No obstante, para tratar de compensar este problema, tan real como cotidiano, y para dar continuidad a todos los niños que, con o sin ayuda, siguen viendo en la escritura una estupenda opción para llenar “de verdad” su tiempo libre, podemos buscar en nuestro entorno cercano talleres de Iniciación a la Escritura o Creación Literaria, adaptados a diversas edades e, incluso, crearlos y fomentarlos nosotros mismos, con la colaboración de las AMPAs, en la propia escuela.

Actividades de aprendizaje de Idiomas

Aprendizaje de idiomasSaber idiomas siempre ha sido importante, pero nunca tanto como ahora, cuando el hecho de aprender por lo menos Inglés se ha convertido casi en una necesidad para muchos de nosotros, pero, sobre todo, para nuestros hijos. Como ya dije también en otras secciones de este blog, el hablar inglés, al igual que el tener unos conocimientos, por lo menos, básicos de informática, es hoy tan necesario como hace unos años lo era el saber hablar y escribir en nuestra propia lengua.

A nivel escolar se está trabajando desde hace ya mucho tiempo, introduciendo a los niños en la lengua inglesa desde las primeras etapas. La idea es que puedan comunicar en dicha lengua cuanto antes. En Madrid, estamos siendo testigos de la creciente transformación de los colegios en centros bilingües de forma acelerada. Sin ir más lejos, hoy mismo he leído que, a partir del próximo curso, todos los colegios nuevos serán de este tipo, y todo parece indicar que no es algo que tenga marcha atrás. Personalmente, no soy partidario de que materias tan importantes como “Conocimiento del Medio” se impartan en una lengua que no sea la propia del profesor y los alumnos. Es una especie de atajo para aprender antes una lengua en detrimento no sólo de unos conocimientos muy importantes, sino también de la lengua principal. Creo que se podrían conseguir los mismos o mejores resultados con una reorganización del sistema más profunda y eficaz, pero, de momento esto es lo que nos ha tocado y abrir aquí este debate tampoco nos llevaría a ningún sitio.

En cualquier caso, lo que es evidente es que, con el auge de estos colegios bilingües, la mayor parte de los niños tendrán la oportunidad de saber comunicar de forma fluida en inglés antes de llegar a la universidad, en el caso de que opten por dicha opción educativa. Teniendo esto en cuenta, y la premisa fundamental de que no hay dos alumnos iguales, a muchos de ellos les puede venir muy bien participar en actividades extra-escolares para mejorar o reforzar su dominio del inglés e, incluso, para poder seguir de forma apropiada las clases de otras materias que se impartan en dicha lengua. Afortunadamente, casi todos los colegios ofrecen hoy día esta posibilidad entre sus actividades extra-escolares, pero, además, también las podemos encontrar en la mayor parte de los centros culturales y, para quien lo prefiera y no le importe pagar un poco más, hay montones de academias para todos los niveles.

Por otro lado, aunque hasta ahora estoy hablando del aprendizaje del inglés, el francés será una materia optativa habitual en la ESO y el Bachillerato y también puede ser interesante ir introduciendo a los niños poco a poco en esta lengua. Así mismo, el alto porcentaje de inmigrantes de algunos países en determinadas zonas de nuestra ciudad, hace que el aprendizaje de sus idiomas pase a formar parte de las actividades extra-escolares que ofrecen los colegios de forma regular, como ocurre en muchos colegios de la zona de Usera en Madrid, con una gran población de origen Chino, pasando a ser ésta también una diferente e interesante opción para nuestros hijos. Y qué decir del Alemán, cuya demanda de trabajadores con conocimiento de esta lengua ha desbordado las Escuelas de Idiomas en los últimos años y ha pasado a ser otra alternativa a tener en cuenta. Eso sí, quien quiera que sus hijos obtengan esta formación complementaria en una Escuela Oficial de Idiomas, tendrá que esperar a que cumplan la edad mínima exigida, que es de 14 años y, además, no podrán matricularse en el mismo idioma que estudian como 1ª lengua extranjera en la ESO.

Aprendiendo y disfrutando con ellosNo quiero terminar sin recordar que al igual que he comentado con otros tipos de actividades, tampoco tenemos que olvidar la importancia de la labor que podemos hacer con los niños en casa, con los medios de los que hoy día disponemos. Sé que puedo resultar un poco pesado, pues también lo he comentado en otras partes de este blog, pero no podemos desperdiciar la oportunidad de que, gracias a la TDT, la mayor parte de las series o películas que vean nuestros hijos en televisión las pueden disfrutar en su lengua original, con o sin subtítulos, por mucho que cueste inicialmente que se acostumbren. Ahí debemos estar los padres para buscar ese equilibrio, siempre necesario, consiguiendo que sea algo motivador y no un trauma diario y, para esto, no habrá nada mejor que compartir con ellos esos momentos siempre que podamos. A nosotros nos costará muchísimo más, sobre todo si no conocemos la lengua, pero el oído de los niños se acostumbrará, casi sin que se den cuenta y de una forma rápida y natural, a escuchar conversaciones en inglés, allanándoles el terreno para aprender y dominar este idioma en pocos años.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Las actividades extra-escolares - 5

En esta ocasión, voy a hablar principalmente de las posibles actividades extra-escolares relacionadas con la Música. Educativamente hablando, tanto en la escuela como en los hogares, la música es otro de nuestros mejores aliados. Por un lado, ayuda a relajarse y dormir a los niños desde que son bebés y en sus primeros pequeños descansos en el colegio, pero también les incita y motiva a bailar, con poco que nos lo propongamos. La música nos ayuda a cambiar el contexto y el estado de ánimo de los niños, les va a acompañar a lo largo de su vida y es, sin duda, una excelente elección como actividad extra-escolar para la mayor parte de nuestros hijos.

El primer contacto con los instrumentos musicales

En el colegio, la música está integrada en el currículo desde las primeras etapas educativas y, casi jugando, los niños van a ir conociendo, poco a poco, pequeños y divertidos instrumentos musicales. En ocasiones, no sólo van a aprender a utilizarlos, sino que incluso los van a poder construir ellos mismos, con ayuda de sus maestros, entendiendo su funcionamiento y disfrutando aún más de sus sensaciones.

Instrumentos musicales infantilesPero, en condiciones normales, antes de que los niños lleguen al colegio, ya habrán tenido las primeras experiencias de interacción musical en su propia casa. ¿Qué niño no ha tenido juguetes musicales con apenas unos meses? Hoy día los hay hasta de tela, para tocar con los pies o con las manos, nada peligrosos y con los mecanismos totalmente protegidos para evitar accidentes. Al principio, los sonidos de estos divertidos juguetes suelen imitar a los producidos por animales, pero también son habituales los pequeños teclados y xilófonos con los que, además de poderles mostrar pequeñas melodías, lo que es seguro es que a todos les encantará “aporrearlos”. Si un día, en medio de una de esas improvisadas “tormentas” sonoras, notamos tan sorprendidos como emocionados cómo empieza a tomar forma una melodía que nos resulte familiar, sin duda alguna, el niño nos está pidiendo a gritos algo más…

Como siempre, la comunicación entre padres y maestros, especialmente con el especialista de Música, puede ayudar a detectar las inquietudes y habilidades musicales de los niños, y no es algo que debamos pasar por alto.

Las Escuelas de Música

Una vez que nuestros hijos han mostrado un interés especial o predisposición por la música, elegir una escuela adecuada puede ser fundamental. En el mismo colegio, no es raro encontrar algunas actividades extra-escolares relacionadas con el aprendizaje de determinados instrumentos. La flauta y la guitarra suelen ser los más habituales y, junto con los coros, pueden ser una opción interesante para empezar.

Pero, probablemente, la mejor alternativa para comenzar, son las Escuelas Municipales de Música y Danza. En Madrid y otras provincias, las tenemos en los centros culturales de muchos distritos y pueblos, y admiten a niños desde los 4 años. Es evidente que, a tan temprana edad, se les va introduciendo en la música poco a poco, como si de un juego se tratara. Los niños se divierten y aprenden y, en pocos años, podrán elegir por fin un instrumento. Cuando llegue este momento, al igual que hablaba de la elección de una actividad deportiva, deberemos tener en cuenta fundamentalmente sus preferencias y habilidades, por encima de las que tengamos nosotros como padres. Si la escuela funciona de forma adecuada, los niños habrán tenido ocasión de conocer despacio los diversos instrumentos a los que pueden optar y sus profesores de música sabrán también asesorarnos adecuadamente.

Los Conservatorios de Música y Danza

Lo normal es que después de unos años en una Escuela de Música, municipal o privada, sepamos si los niños realmente se divierten y tienen cualidades para la Música, y hasta qué punto es ésta una mera afición en la que “simplemente” están a gusto o supone el comienzo de una auténtica vocación que requiere dar otro paso adelante. Es aquí donde los Conservatorios Profesionales de Música entran en juego. Es cierto que pasa a ser algo más que una actividad extra-escolar normal, pues se trata de una enseñanza reglada, pero también es verdad que una vez pasadas las pruebas de acceso, al tener que pagar sólo la matrícula, será una opción mucho más económica; y esto es algo muy, pero que muy a tener en cuenta.

En las Escuelas de Música, si ésta fue nuestra primera opción, los niños habrán empezado ya a participar en breves conciertos con sus instrumentos. Lo harán varias veces al año, normalmente al acabar cada trimestre, y esta misma rutina se repetirá después en el  Conservatorio correspondiente. Audiciones y pequeños concursos, sirven para que los niños aprendan a perder el miedo a tocar en público y, sobre todo, para que sus familias les vean y disfruten con su evolución.



Actividades de Danza y Gimnasia Rítmica

Alguien se llevará las manos a la cabeza porque, aparentemente, son dos actividades que no tienen nada que ver. De hecho la primera, junto con la Música, es una especialidad artística, mientras que, en el caso de la segunda, estamos hablando de un deporte, incluso olímpico, en el que, además, España tiene una gran tradición. Dicho esto, partiendo de la base de que el planteamiento o las expectativas de una actividad extra-escolar no tiene necesariamente que llegar tan lejos, ambas actividades son muy positivas para el desarrollo psicomotriz de los niños y tienen en común la escenificación de una serie de movimientos físicos, siguiendo el ritmo de la música. Las dos requieren de una gran expresividad y sentimiento, y ambas son Arte y ejercicio físico a un tiempo, como justifica el hecho de que las alumnas de Danza tienen la posibilidad de convalidar la asignatura de Educación Física durante sus estudios de E.S.O.

No es extraño ver ambos tipos de disciplinas también entre las actividades extra-escolares impartidas en muchos colegios. Además, muchos polideportivos municipales ofrecen la posibilidad de iniciarse en la práctica de la Gimnasia Rítmica, así como las actividades de Danza forman parte de la programación de las Escuelas Municipales de Música y Danza y, por supuesto, de los Conservatorios Profesionales de Danza, en ambos casos, con diversas especialidades, como Danza Clásica, Española o Contemporánea.

Concretamente en cuanto a la Danza, los requisitos de acceso en ambos tipos de escuelas son iguales o muy similares a los mencionados para las especialidades de Música, así como en lo que se refiere a la participación en audiciones y concursos.

Actividades de dramatización

Niños en escenaDe nuevo nos encontramos con un tipo de actividad para la que los niños están especialmente motivados y preparados. Desde bien pequeños comienzan a adoptar roles en sus juegos, y lo hacen con pasión y convencimiento. Les encanta disfrazarse y lo mismo reproducen escenas domésticas, que la más intrépida de las aventuras; y, por lo general, no tienen ningún pudor ni reparo a subir a un escenario a actuar ante sus compañeros, padres y maestros.

Lo único que hay que hacer es reconducir un poco ese potencial e irles introduciendo poco a poco en el teatro, si es lo que consciente o inconscientemente nos están pidiendo, y si tenemos posibilidades de hacerlo, normalmente en el colegio o en algún centro cultural. También son actividades habituales y otra estupenda opción para todos los niños. Está claro que no se puede hacer todo y que siempre hay que descartar otras alternativas maravillosas, pero al igual que decía de la Pintura, de la Música o del Deporte en general, lo que nuestros hijos aprendan participando en actividades de Teatro siempre será bueno para su desarrollo y les ayudará a prepararse para la vida, pues, como decía Calderón de la Barca: “La vida es puro Teatro”…

En la próxima entrada, terminaré esta serie sobre las actividades extra-escolares, con un capítulo dedicado a las actividades de lectura, de escritura y de aprendizaje de idiomas, como opciones interesantes y a veces imprescindibles para la educación de nuestros hijos.

viernes, 31 de agosto de 2012

Las actividades extra-escolares - 4

Como dije la semana pasada, dentro de las actividades extra-escolares que he agrupado en el apartado de actividades culturales, hoy voy a hablar de las actividades plásticas. Sin duda alguna, son las que más juego nos dan desde la etapa de Educación Infantil, ofreciendo a los niños la posibilidad de aprender, pero, sobre todo, de expresarse y de pasarlo bien.

La Pintura y el Dibujo

"Caballo Enamorado" (dibujo de Carmen con 6 años)Cuando los niños llegan al colegio por primera vez, pintar y jugar van a ser las actividades con las que realicen la mayor parte de sus aprendizajes. A través de ellas aprenderán a expresarse y a relacionarse con el mundo que les rodea. Observándoles a ellos y a sus creaciones, los maestros vamos a ir conociéndoles, al igual que ocurrirá con sus padres y abuelos durante el tiempo que pasan juntos en casa.

Centrándonos en la pintura, basta con unos pocos colores, preferentemente básicos, como el rojo, el amarillo y el azul, para que los niños puedan sorprendernos con sus creaciones. De vez en cuando es muy apropiado que los niños trabajen sólo con estos tres colores fundamentales, pues con ellos pueden aprender, casi sin darse cuenta, y en ocasiones mejor que cómo se lo podamos enseñar nosotros, a obtener todos los demás. Sin embargo, también es conveniente que puedan tener a mano, la mayor parte del tiempo, otros muchos colores que ya les resultan familiares: el verde de la hierba y de las hojas de las plantas; el marrón de la tierra y de los troncos de los árboles; el rosa de muchos de sus juguetes y prendas de vestir; el negro de la noche… Todos juntos serán la mejor materia prima que podamos poner en sus manos, dentro y fuera de la escuela, y nuestros mejores aliados en el inicio de su proceso educativo.

En cuanto a los materiales con los que podemos contar, la oferta es inmensa: pinturas no tóxicas y fáciles de lavar, especialmente preparadas para pintar con los dedos o las manos, ceras gruesas de colores, témperas escolares, etc. Poco a poco, empezarán también a usar rotuladores, lápices de colores y acuarelas, y a elegir y manejar pinceles de distintos tamaños en función de lo que vayan a pintar.

"El planeta de Plaf" (según Chema)Aunque no tenemos que olvidar que el tema que nos ocupa son las actividades extra-escolares, considero fundamental introducir estos aspectos previos, porque es necesario un buen trabajo docente y de motivación por parte de los maestros en el colegio, para que los niños aprendan a divertirse contando sus pequeñas y grandes historias a través de los colores y las formas; sus “formas” y sus colores, probablemente extraños y disparatados, pero que durante unos años serán su principal lenguaje expresivo y, si la labor se hace bien, los niños pondrán el mismo afán y entusiasmo cuando pinten en casa y quieran sorprender a sus padres.

En mi opinión, es bueno para “todos” los niños fomentar en ellos la necesidad de expresar sus sentimientos “también” a través de la pintura y el dibujo, al menos, durante las etapas de Educación Infantil y Primaria. Durante estas etapas, además del trabajo “libre” que pueden hacer en casa, y de las salidas que hagan con el colegio y sus familias para ver museos y exposiciones (algo siempre conveniente y recomendable)  es habitual contar con la posibilidad de asistir a actividades extraescolares de pintura y creatividad en los propios colegios, para todos aquellos niños que pidan algo más, para los que la pintura se haya convertido en su mayor afición, e incluso para aquellos que tengan dificultades cognitivas o expresivas de algún tipo y consideremos que este tipo de actividades les pueden ayudar, en ocasiones, después de haber sido aconsejados por maestros y/o especialistas. Para todos ellos ésta puede ser su actividad, con la seguridad de que también para todos los demás sería sin duda una buena opción si no se inclinan por otra cosa, que no sea “sólo ver la tele”, “sólo jugar con la play”, etc.

El Modelado como introducción a la escultura

Paralelamente a la pintura, la pasta para modelar, bien sea arcilla o plastilina no tóxica, cumple exactamente la misma función educativa ya mencionada, especialmente en las primeras etapas. La diferencia es que, en este caso estamos en el terreno de la tridimensionalidad. Poderse expresar en tres dimensiones, crear volúmenes, es también algo maravilloso para los niños y, aunque entraríamos ya plenamente en el mundo del juego, yo tampoco descartaría el valor artístico y la importancia creativa de los juegos de construcciones, con los que también pueden trabajar las tres dimensiones e introducirse sutilmente en los terrenos de la escultura y la arquitectura.

Plastilina de coloresCentrándonos en este caso en el modelado, la plastilina de colores resulta genial para los niños pequeños, y lo mismo digo de las pastas de modelar de diferentes tipos y colores. En mi niñez,casi la única alternativa a la plastilina, siempre maravillosa, era la arcilla, y pocas aulas podían estar preparadas adecuadamente para trabajar con ella de forma limpia y eficaz. Además, tenía el inconveniente del secado que, si se hacía sin horno (lo cual era lo más habitual o incluso lo único) las obras eran perecederas y se destruían fácilmente. Hoy, sin embargo, existen multitud de pastas de secado al aire, con la que los trabajos de los niños pueden pasar a ser permanentes, lo cual, en muchas ocasiones, también resulta positivo, motivador para ellos y gratificante para sus padres “y abuelos”.

En cuanto a cómo desarrollar estas habilidades como actividad extra-escolar, en ocasiones forman parte del programa de las actividades extra-escolares de pintura de las escuelas, pero, sin recurrir a academias privadas, que también las hay, también contamos con los centros culturales de los barrios y pueblos, en los que habitualmente ofrecen actividades de cerámica y modelado para todas las edades. Pequeños talleres para modelar con pastas de diversos materiales, como pasta de papel, de arroz, etc. también suelen estar disponibles en dichos centros.

Para terminar, tampoco podemos olvidar para todo este tipo de actividades plásticas, los talleres que ofrecen periódicamente muchos de nustros principales museos, como ya mencioné anteriormente y de lo que hablaré con más detenimiento en el futuro.

La semana que viene hablaré de las actividades musicales y de dramatización, algo con lo que, en esta ocasión como padre, estoy también muy familiarizado por los estudios musicales de mi hija y por “su manía” de hacer de ello algo divertido…

viernes, 24 de agosto de 2012

Las actividades extra-escolares - 3

Tal y como dije en las entradas anteriores, mi recomendación es que los niños puedan tener una actividad extra-escolar deportiva y otra cultural. No creo que sea admisible que alguien diga de un niño que es un negado para cualquier tipo de deporte, o todo lo contrario, ¡que sólo sirve para eso! cuando su salud y su desarrollo físico y psíquico están en juego y, sobre todo, en constante evolución. Además, el trabajar ambos aspectos es una buena forma de que les vayamos conociendo mejor y de que se conozcan a sí mismos. Para ello, también decía que no podemos elegir a la ligera ni obrar aleatoriamente, y me remito, en este sentido, a lo ya comentado a la hora de seleccionar una buena actividad deportiva para ellos.

Las actividades culturales

FloripondiaEn el caso de las actividades “culturales” también tenemos muchas posibilidades, desde las distintas disciplinas artísticas como la pintura, el modelado o la música, hasta aquellas relacionadas con el aprendizaje de idiomas. En el primer grupo podríamos incluir actividades breves, como talleres de creatividad o de manualidades que se pueden llevar a cabo, a veces en la propia escuela, o en museos e instituciones prestigiosas, como veremos más adelante, pero también podemos y debemos incluir todas aquellas actividades y salidas culturales que hagamos junto a nuestros hijos… y éstas serán importantísimas, no sólo por el aprendizaje que supongan para ellos, sino por el hecho de que padres e hijos puedan compartir experiencias y momentos significativos.

Sin llegar a saturarlos, siempre buscando un equilibrio, podemos llevarles a museos, a ver obras de teatro y otros espectáculos apropiados para su edad. Esto será especialmente importante desde los primeros momentos, incluso cuando apenas tienen 2 o 3 años; y en una ciudad como Madrid, tenemos una estupenda oferta, muchas veces gratuita, para niños de todas las edades. Se trata de motivarlos y estimularlos de forma divertida, nunca exageradamente, pues podríamos conseguir el efecto inverso, si nuestras “salidas” acaban convirtiéndose en un suplicio para ellos. Tampoco es cuestión de fijar una periodicidad concreta, pues además de no ser algo siempre factible, todo va a depender de muchos factores, desde el contexto y los hábitos familiares, hasta nuestra propia motivación durante las salidas con nuestros hijos; si ésta no es real, ellos lo pueden notar y quedar todo como “muy artificial”; tanto, como para que prefieran quedarse en casa viendo la “tele”. Pero puestos a aventurarnos sobre algún mínimo o máximo, lo que yo nunca haría con los niños “como norma” sería hacer una “salida cultural” el sábado y otra el domingo, con las lógicas excepciones de un viaje a otra ciudad, dónde hay que aprovechar el tiempo con otra perspectiva, y así se lo tenemos que hacer entender, para vencer posibles y lógicos rechazos iniciales. Pero, por supuesto, si es el niño el que pide insistentemente ir un día sí y otro también a ver uno o varios museos o exposiciones, ahí no hay más que hablar y, si podemos, bien porque sea fin de semana o un periodo vacacional, no es ésta una oportunidad educativa que haya que desaprovechar.

Talleres educativos en el Museo Thyssen-Bornemisza de MadridVolviendo a las salidas en nuestra propia ciudad, en lo que respecta por ejemplo a los museos, por lo general, las visitas han de ser breves. Con una sala, bien elegida, puede ser suficiente, y muchas veces en los propios museos, en función de la edad de los niños, nos pueden asesorar al respecto, pues ya es habitual que cuenten con departamentos especializados, que a veces preparan incluso talleres periódicos pensando en los más pequeños. Probablemente volveré a retomar este tema en el futuro, pues creo que es suficientemente interesante como para dedicarle un artículo completo, poniendo incluso enlaces de las muchas alternativas que tenemos en nuestra ciudad.

En cuanto a la importante cuestión de qué actividades elegir, de nuevo tenemos que basarnos en la observación y en nuestra comunicación directa con ellos, para ir probando actividades que les gusten y en las que se encuentren cómodos y felices. Pero sus habilidades han de ser tan importantes como sus necesidades, y la opinión de sus maestros puede ser también fundamental, porque interactúan con ellos día a día en el aula y nos pueden hacer alguna sugerencia o dar alguna pista que se nos escape. Dicho esto, aunque se podría estructurar de muchas otras maneras, para organizar la información, voy a dividir las actividades de este apartado en los siguientes tres grupos:
  • Actividades plásticas: en las que incluiré la pintura y todas aquellas actividades manuales relacionadas con la creatividad.
  • Actividades musicales y de dramatización: en las que podemos incluir el manejo de instrumentos musicales, los coros, e incluso la danza y la gimnasia rítmica (estas dos últimas, a caballo entre las actividades deportivas y las culturales), así como el teatro, con las tremendas posibilidades educativas que tiene, y con el poco partido que, en mi opinión, se le saca en los colegios.
  • Actividades de lectura, escritura y aprendizaje de idiomas: sin duda también muy importantes, especialmente como actividades de complemento y refuerzo.
La próxima semana comenzaré pues con el apartado dedicado a las actividades plásticas que, por cuestiones obvias, es sobre el que puedo hablar con mayor fundamento.

viernes, 17 de agosto de 2012

Las actividades extra-escolares - 2

En la entrada de la semana pasada hablé sobre la necesidad de las actividades extra-escolares y de la importancia que tienen en el desarrollo de nuestros hijos. No se trata simplemente de llenar su tiempo para que estén ocupados o, peor aún, para que “nos dejen en paz”. Lamentablemente esto es lo que algunos “padres” tienen en la cabeza, y suele ser objeto de chistes varios entre los adultos. Está claro que, cuando los niños están felices ocupando su tiempo en alguna actividad enriquecedora, sus padres pueden aprovechar para hacer otras actividades, pero esto último no debería ser la finalidad principal.

¿Qué actividades son las más adecuadas para nuestros hijos y cómo elegirlas?

No hay una fórmula única. Las posibilidades, al igual que la diversidad de personalidades, actitudes y aptitudes de los niños, son prácticamente infinitas. Por ello, como decía anteriormente, no hay que elegir nunca a la ligera y de forma precipitada pensando más en nuestros propios intereses o aficiones que en ellos mismos. Hay que conocerles, hablar con ellos, realizar actividades juntos, participar en sus juegos y, sobre todo, observarlos para que nadie nos tenga que contar en qué son o pueden ser buenos nuestros hijos o, simplemente, qué puede resultar más apropiado para ellos. Tampoco es éste el marco adecuado para abordar todas las variantes imaginables, y me voy a limitar aquí a una situación general que pueda servir para la mayor parte de los niños.

En primer lugar, la recomendación general que hago es, siempre que sea posible, elegir una actividad cultural y otra deportiva, repartidas a lo largo de la semana. Esto no debería ser incompatible con cualquier hipotética actividad de refuerzo que los niños necesitaran en alguna de las materias, y les ayudaría a estar más motivados.

Las actividades físicas o deportivas

Carmen, 3ª en la II Carrera Popular de Tetuán, junto a dos compañeras del club.Para empezar, algo muy a tener en cuenta, no sólo en las actividades deportivas, sino también en las culturales, es la lógica limitación de edad para poder realizar algunas de ellas. Por ejemplo, me consta que uno de los mejores clubs donde practicar atletismo en Madrid, es la Agrupación Deportiva Marathon, con sus Escuelas de atletismo para niños de 6 a 16 años, por lo que si ésta fuera la mejor opción para un niño, habría que esperar a que cumpliera dicha edad. Esto mismo, nos puede suceder en muchas otras actividades, pero siempre encontraremos alternativas, como las actividades extra-escolares que se suelen ofrecer en los propios colegios, y que vienen muy bien para ir tanteando sobre sus gustos y cualidades. En el mismo sentido, otra opción apropiada para los niños de todas las edades es la natación y, hagan lo que hagan posteriormente, siempre será divertido para ellos y muy bueno para su desarrollo.

A lo mejor resulta que, después de tres años yendo a la piscina, vemos que ni va con ganas, ni se lo pasa bien, ni tiene intención alguna o expectativa de emular a Michael Phelps… ni a la Sirenita… Lo normal entonces sería probar con otras opciones. Es muy importante que, al menos de vez en cuando, tengamos la oportunidad de observar a nuestros hijos durante las actividades, no vaya a ser que nuestra percepción o la suya esté alterada por otro tipo de factores. Por ejemplo, un niño puede tener unas cualidades buenísimas para el Kárate, pero al mismo tiempo puede tener miedo a ir a clase porque uno o más compañeros se metan con él. Por el mismo motivo, siempre es necesario hablar periódicamente con sus monitores para detectar cualquier tipo de problemas antes de que sea tarde. Los niños, potencialmente, son como trozos de barro con los que se puede modelar casi cualquier cosa, pero a veces basta una mala experiencia inicial en algo para que lo descarten definitivamente.

Cuando nos encontremos en una situación como la anterior, tendremos que decidir lo que consideremos mejor para ellos, porque lo que nunca podemos hacer es forzarles a que algo voluntario y positivo se convierta en todo lo contrario; en algo tan traumático y desmotivador que les afecte negativamente incluso en su rendimiento escolar. Solucionar los problemas con sus compañeros, cambiarles a otro lugar donde puedan realizar la actividad, o buscarles otra alternativa en la que pensemos que también se lo pueden pasar bien y continuar con su evolución y aprendizaje, son algunas de las posibilidades que tendremos que barajar.

Elegir un buen club o escuela deportiva

Llega un momento en que si nuestros hijos se empiezan a entusiasmar con un deporte determinado, nos tenemos que empezar a plantear el pequeño salto de pasarles a un buen club o escuela, donde puedan practicarlo en mejores condiciones. A partir de cierta edad, se podrán incluso federar y participar en competiciones oficiales. Si viven su deporte y son felices con él, lo podrán compaginar sin problemas con sus estudios y, especialmente cuando se acerquen a la adolescencia, evitarán o reducirán peligrosos “tiempos muertos” que no siempre se llenan de la mejor manera posible. Además, la motivación en el deporte les ayudará igualmente a reforzar su autoestima y a seguir creciendo como personas, y tendrán otro importante núcleo de compañeros y amigos, junto con el escolar, con los que compartirán valores e inquietudes.

Escuelas de Atletismo A.D. Marathon Lo realmente importante en este tipo de clubs es que les presenten un deporte de forma divertida, como si de un juego se tratara, sin olvidarse nunca de que son niños y están en pleno desarrollo. Es fundamental que nos aseguremos de que se les cuida y se les motiva adecuadamente, evitando más esfuerzos de los necesarios, pero enseñándoles a un tiempo a competir y a amar su deporte. Esto lo hacen muy buen algunos clubs deportivos, como la A.D. Marathon, que mencione anteriormente, y a la que invito a conocer desde aquí, a todos aquellos interesados en el Atletismo.

En la próxima entrada, veremos como muchas de las premisas que aquí he mencionado van a ser igualmente válidas para las actividades culturales, sin desmerecer nunca a unas frente a las otras, como suele ser tan habitual en uno y otro sentido.

viernes, 10 de agosto de 2012

Las actividades extra-escolares - 1

Antes de nada quiero aclarar que, inicialmente, debido a las vacaciones  de algunos de mis lectores, me había planteado interrumpir la inclusión de nuevas entradas durante el mes de agosto. En lugar de eso, voy a ir introduciendo en pequeñas partes esta nueva entrada sobre las "actividades extra-escolares", que espero haber completado a la finalización del mes.
En primer lugar, es evidente que esta entrada está más dirigida a los padres que a los maestros. No obstante, como veremos más adelante, en determinados casos de nuevo puede ser muy positiva  la colaboración entre unos y otros a la hora de buscar las actividades más interesantes y enriquecedoras para los niños. También, quiero hacer hincapié en que el presente artículo lo baso fundamentalmente en mi propia experiencia como padre y en el famoso “sentido común”, al que también se conoce como el menos común de los sentidos.

¿Son necesarias las actividades extra-escolares?

¡Me aburro!Por supuesto que sí. En el amplio sentido de la palabra, “es necesario” que las actividades físicas y culturales no se limiten al ámbito de la escuela; otra cosa es cómo los padres gestionen dichas actividades para sus hijos. Sería incomprensible que al regresar los niños del colegio su actividad se limitara, por ejemplo, a estar frente al televisor. Y peor incluso sería que los padres pensaran que “eso” es necesariamente una actividad cultural. Personalmente, no tengo nada contra la televisión; es más, reconozco su importante papel como herramienta educativa, si se eligen los programas adecuados y no se abusa del tiempo que estamos frente a ella… ni los niños, ni los adultos, porque, queramos o no, siempre seremos su referente más inmediato, y no deberíamos nunca predicar una cosa y hacer lo opuesto ante ellos. Lo mismo cabría decir del uso de las famosas  “maquinitas”, juegos de ordenador o incluso internet, con lo que los niños ocupan su tiempo, en muchas ocasiones de forma indiscriminada y sin suficiente control paterno.  

Otro aspecto importante es el físico. Debido a lo comentado en el párrafo anterior, con el avance de las Nuevas Tecnologías y los muchos “atractivos” que presentan para los menores, sus momentos de ocio y sus propias vidas se han vuelto mucho más sedentarios y estáticos, con los peligros para su salud física y mental que esto supone. No se puede comparar la socialización real y directa de un grupo de niños participando o jugando juntos de forma periódica, con la supuesta socialización virtual de las redes sociales, a las que los niños están accediendo cada vez de forma más temprana. Son evidentes las ventajas que “puede” llegar a tener esta forma de comunicación para los adultos, e incluso para los adolescentes si las usan de forma controlada e “inteligente”. Especialmente los primeros y parcialmente los segundos, pueden llegar a sortear parte de los muchos inconvenientes que éstas también presentan, pero eso es algo que nunca podrían hacer los niños, y el motivo por el cual considero las redes sociales totalmente desaconsejables para los alumnos de Educación Primaria, e incluso de 1º de ESO. También es obvio que no todos los niños tienen el mismo nivel de maduración y que resulta muy difícil establecer fronteras, pero si tuviera que dar mi opinión, ésa es la que yo establecería, y la que establecimos mi mujer y yo en su momento con nuestra propia hija.

Una vez presentada la necesidad de unas actividades extraescolares enriquecedoras, y qué es lo que tenemos que evitar o, cuanto menos, controlar como padres, en la próxima entrada hablaré de qué tipo de actividades considero más apropiadas y de cómo elegirlas.


viernes, 3 de agosto de 2012

Historia de una actividad cultural creada y desarrollada por alumnos


Como dije anteriormente en otra entrada de este blog, los niños pueden llegar a ser y son tremendamente creativos, “mientras les dejemos serlo”… esto es, mientras les permitamos continuar siendo niños y mientras les dejemos seguir siendo creativos. Pero poco a poco van creciendo y adquiriendo las virtudes y defectos de los adultos: “¿cómo voy a pintar el cielo verde?”, ¿cómo va a estar mi goma de borrar llena de Willities juguetones?, “¿cómo voy a escribir un cuento de una serpiente futbolista? ¡si ya soy mayor!”… se harán éstas y muchas preguntas similares antes de abordar cualquier tarea creativa, a veces con miedo a no cumplir las expectativas que padres y maestros han puesto en ellos

Pero si hasta ahora hemos fomentado en ellos la creatividad, y les hemos motivado para que lo sean siempre que puedan, no tenemos que frenarles en el último ciclo de primaria, cuando, poco a poco, se van acercando a una edad tan difícil y problemática para ellos como es la adolescencia. Es precisamente la creatividad la mejor vía de escape posible a la rutina y el mejor aliado que pueden tener para expresar sus sentimientos y crecer como personas.

Si desde niños les hemos motivado en clase y en casa de forma adecuada y hemos sabido valorar y hacerles sentir orgullosos de sus creaciones e iniciativas, simplemente necesitarán un pequeño empujoncito de vez en cuando; una muestra de confianza y apoyo para que sigan sorprendiéndonos con sus ideas. No es una tarea fácil, hoy día, con tantas interferencias a su alrededor: móviles, redes sociales, tabletas, iPods, iPads, Plays y todo tipo de artilugios y juegos de ordenador, que si bien en muchos momentos pueden ser estupendas herramientas educativas, su abuso y falta de control paterno les pueden sumir en el más absoluto de los desastres, sin dejarles apenas tiempo para pensar y razonar, en unas edades en las que son francamente vulnerables.

Retomando lo que ya comenté al hablar de la tormenta de ideas, creo que sería interesante usar esta técnica a comienzo del primer trimestre, para que entre todos propongan alguna iniciativa o proyecto a realizar a lo largo del curso, con la mínima intervención posible por parte de padres y maestros. Una novela colectiva, un gran mural en las paredes del colegio, un proyecto solidario, una obra de teatro o, por qué no, incluso un musical

Un ejemplo de ello, es precisamente lo que muestro en este vídeo. No se trata de un proyecto de alumnos de Primaria, sino de 2º de ESO, pero como todos sabemos, hasta hace pocos años, el equivalente a este curso era el 8º de EGB, y son muchos los maestros habilitados que siguen dando clase en ese nuevo ciclo. En esta ocasión, la idea no surgió de una tormenta de ideas, sino de la iniciativa de una de las alumnasCarmen Vicente Andrade, que escribió el guión, compuso la letra y música de las canciones, grabó su interpretación al piano, dirigió la obra y actuó en ella junto a sus compañeros. Entre ellos supieron motivarse mutuamente y sacar adelante el proyecto, en la mayor parte de los casos, sin tener apenas  conocimientos musicales. Eso siempre fue lo de menos. Obviamente, tuvieron que contar con la colaboración de la dirección y la jefatura de estudios del instituto que, tras conocer el proyecto,  les proporcionaron acceso al salón de actos para los ensayos y la representación final. También les apoyó en todo momento su tutora y profesora de música y, aunque la iniciativa partió de una alumna, el mérito fue por igual de todos los compañeros que participaron en la misma, venciendo sus temores a actuar en público y sintiéndose felices y orgullosos tras haberlo hecho.

Se trata pues de una obra totalmente original, y aunque la calidad del vídeo no es muy buena, y en ocasiones cuesta oír bien las canciones, como maestro, considero que puede ser un buen ejemplo para motivar a nuestros alumnos a desarrollar su creatividad y llevar adelante sus propios proyectos e ideas. El musical, titulado "Nos unió la guerra", apenas dura 26 minutos, y la lógica falta de preparación y medios de los chicos, crea incluso situaciones divertidas… 

Dedico esta entrada a Carmen Vicente Andrade… mi hija.